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Mostrando entradas con la etiqueta Nicolas Winding. Mostrar todas las entradas
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martes, 6 de diciembre de 2016

Crítica 'The Neon Demon', ¿Y tú, eres sexo o comida?

Para todo aquel cinéfilo que busque algo diferente en las salas de cine, los estrenos del ya reconocido Nicolas Winding Refn se están convirtiendo en una cita ineludible. Un director que se ha ganado una fama cuya índole todavía se sigue modelando, pues a pesar de que su calidad como realizador es indiscutible, es una persona que al parecer goza creando polémica y hasta parece que disfruta encajando los duros golpes que tanto la crítica como el público suelen asestarle. 


Siempre ha sabido desenvolverse bien en el cine independiente, casi acercándose más al corte del cine de autor que al del indie, y así lo demuestran la gran mayoría de filmes en su haber. La única que se aleja de este canon, a pesar de seguir siendo cine de bajo presupuesto, es la adaptación de la novela de James Sallis, 'Drive' (2011), que le valió la reputación internacional; después Refn volvió a las andadas. Con 'Solo Dios Perdona' (2013) consiguió una cinta muy íntima, que plasma su particular modo de enfocar el cine y su manera de contar historias, muchas veces a caballo entre las secuencias narrativas “convencionales”, por decirlo de algún modo, y las oníricas, que en esta se entremezclaban casi sin distinción.



En  esta ocasión el director se ha alejado de Ryan Gosling y de las oscuras calles de Bangkok para adentrarse en el ya polémico de por sí mundo de la moda femenina. Nos ofrece su visión de la belleza, una idea que lo acompaña, según ha declarado en varias entrevistas, desde niño; el hecho de que uno la posea o no de forma natural, sin poder cambiarlo, y la forma con que los otros la perciben, la observan y se alimentan de ella. 

El espectador asiste, en esta 'The Neon Demon' (2016), a un viaje psicodélico donde no faltan las características luces de neón de Refn, las secuencias oníricas y un simbolismo recurrente y abundante, a la vez que un tratamiento del guión y de los personajes, y un desarrollo de la trama en sí, a las que pretende acostumbrarnos filme tras filme. Quizá sea aquí donde más flaquee la cinta para el espectador más comercial o que, aun alejándose habitualmente de los blockbusters, no esté preparado para cine de este calibre, sin que se entienda por este adjetivo que la obra final es mejor o peor; simplemente, desde un punto de vista objetivo, es radicalmente diferente y hasta opuesta a lo que se suele ver habitualmente en un cine. 



Parece ser que, por el momento, esté más o menos satisfecho con sus películas, Refn no logra, ni por asomo, llegar a un público ya no digamos grande, sino numeroso en sí, y las pruebas son más que suficientes para darse cuenta de ello. Pero, ¿quién ha dicho que lo pretenda? Nadie, y está claro que esa no es su idea. Las pruebas son que apenas se ha estrenado en una decena de cines en nuestro país, la mayoría de ellos concentradas en las provincias céntricas y próximas a la capital, y que aun en esta, creo recordar, solo se ha estrenado en dos cines y en ambos en versión original, lo que da a entender que la película ni siquiera ha sido doblada al español; así de bajo es el volumen de espectadores que se esperaban, por lo que la difusión y distribución que se le ha dado es mínima. 



Una lástima, pues no debería pasar tan inadvertida. Quizá más de uno vea una trama sobrada de sí misma y del ego de su creador, puede que la encuentren lenta o insulsa, pero la película es impactante, desagradable, provocadora, tal y como se pretendía, y audiovisualmente muy potente. La fotografía que emplea Refn vuelve a ser espectacular y digna de mención, y la colaboración con su ya compositor habitual, Cliff Martinez, ha vuelto a dar sus frutos, pues cada canción y cada efecto de sonido acompañan a la imagen de forma idílica, volviéndose elementos imprescindibles. Comentar ya de paso que la estética empleada en los créditos iniciales, muy Refn y acorde con lo que veremos, casi surrealista, y el tema de Sia Waving Goodbye que suena de fondo en la escena empleada para los créditos finales, son simplemente magníficos. 



La  más que correcta interpretación de su protagonista, Elle Fanning, que ha sido clave en la película y su desarrollo, como comentó el propio director, pues es lo suficientemente joven y naturalmente bella e inocente para encarnarlo, junto a la de sus compañeras, entre las que destaca Jena Malone, y la de los actores, cuyos personajes poseen menos peso en esta historia, pero su carácter de depredador sexual ayuda a conformar el sentido de la trama y de sus piezas simbólicas, encabezado por un casi olvidado Keanu Reeves, ayudan, junto a la fotografía, la música y la cuidada dirección, a elevar una cinta que directamente arranca sensaciones al espectador, no siempre buenas, y que logra sobradamente su objetivo: provocarlo, revolverlo y contarle una historia ya conocida de un modo distinto, crudo y visceral. 



Una pesadilla revestida con los colores del clásico cuento de hadas, plagada de todas esas historias sobre las modelos que tratan de esconderse o disimularse, y también de los tópicos, por qué no decirlo, que suelen acompañarlas. Pero, digo yo, un tópico lo es por algo, ¿no? Algo de perversa verdad habrá en ellos, y parece ser que esto es lo que Refn trata de sacar a la luz a través de su particular prisma de neón. Y tú, ¿qué eres, sexo o comida?

Lo mejor: la estética, la música y la dirección.

Lo peor: el desarrollo de la trama, su lentitud y falta de acción en muchas secuencias.

Valoración: 7'5 / 10

Salva Alberola

Trailer:



Sinopsis:

Jesse es una chica que llega a Los Angeles, California, para hacer su sueño realidad: convertirse en supermodelo. Pero su juventud y belleza despertará al demonio, y se verá atrapada en un peligroso mundo de envidias y celos en el que las modelos están dispuestas a todo para triunfar.

martes, 16 de febrero de 2016

'Solo Dios Perdona', Winding Refn desenfrenado

Recuerdo cuando fui a ver esta película pocos días después de su estreno sabiendo a lo que iba, pero aun así su autor volvió a sorprenderme. Hablamos del director danés Nicolas Winding Refn, director de la aclamada ‘Drive’(2011), cinta que le valió el premio al mejor director en la 64 edición del Festival de Cannes. En esta ocasión se valió de Ryan Gosling para construir un relato audiovisual que sorprendería tanto al público como a la crítica. Y para su nuevo trabajo quiso repetir la fórmula.


Se hace evidente que el actor americano, que ya se había hecho un hueco en el condensado mundo de Hollywood y que se había ganado al público por reconocidos trabajos como ‘El Diario de Noa’(2004), logró dar un giro a su carrera con ‘Drive’, pues desde el 2011 la gente no reconocería ya a Gosling como el joven que aparecía en aquel drama romántico de 2004, sino que a partir de entonces se le conocería como “el chico de ‘Drive’”. Este anterior trabajo de Refn ya dejó claro quién era él –si aún no se le conocía–, presentando una obra silenciosa, sombría, hermosa y brutal. Mucho revuelo comenzó a levantar su nuevo trabajo en el que repite este efectivo equipo director–actor, y no es para menos, porque con su nueva cinta el director regresó, y además con una obra que lo devolvía a sus orígenes. 

Hablamos de ‘Solo Dios Perdona’(2013), una película que huye del cine comercial, que lo rechaza, le escupe en la cara y lo golpea hasta dejarlo K.O. en la lona. Una cinta de corte independiente con un presupuesto inferior a los 5 millones de dólares cuya estética y estructura han sido cuidadosamente modeladas por la mano de su creador. Aun sin tratarse, ni mucho menos, de una secuela directa o espiritual de ‘Drive’, sí se observan algunas similitudes, como la interpretación de Golsing, dando vida a Julian, papel con el que recalcó todavía más y llevó al extremo las características que consolidaban la oscura y violenta figura del conductor sin nombre. 


‘Solo Dios Perdona’ es una historia de violencia y venganza, un viaje desde los oscuros y crudos bajos fondos de Bangkok hasta los rincones más salvajes e inhóspitos del alma humana. Ya desde el principio la película hace gala del increíble juego de luces y sombras y de la magistral fotografía que nos acompaña durante todo el relato. Es interesante considerar el filme desde el punto de vista de la dirección, puesto que cada detalle está laboriosamente cuidado. Todo, absolutamente todo, tiene su significado, tiene un marcado porqué. Cada combinación de luces, cada escenario escogido para cada acción, cada pausa, cada silencio, cada variación del ritmo, cada acto… Todo nos absorberá en una vertiginosa vorágine de sensaciones, pues esta película no solo ha de considerarse desde el punto de intelectual, desde el núcleo del argumento, sino que es una obra para los sentidos, para hacernos vibrar y sentir, estremecer y poner cada músculo en tensión. 


No han sido pocos los que la consideran una obra vacía y de argumento flojo o con poco peso. Un relato con escasos o innecesarios diálogos en que los personajes –principalmente el protagonista– apenas hablan y hacen algo “provechoso” durante el transcurso de la película. Pero esto lo vimos ya en ‘Drive’, y a quien no le gustara, que se abstenga de probar ‘Solo Dios Perdona’, pues esos aspectos se ven repetidos y acentuados. Según críticos y parte del público, las páginas del guión con diálogos de Ryan Gosling son muy escasas, demasiado; pero es que no es necesario hablar cuando se puede comunicar sin hacerlo. Y nos referimos a la base del cine, de lo audiovisual. Gosling ha demostrado que es capaz de comunicar y hacernos sentir mucho más con un gesto, una mirada, con una sonrisa o una expresión, y por ello no es necesario que abra la boca para mostrarnos cómo se siente.


Dicho esto, hay que hacer una gran mención a otro de los actores, uno que quizá llegue a robar con facilidad el protagonismo a nuestro hombre. Se trata del policía Chang, interpretado por Vithaya Pansringarm. Este personaje va a comerse la pantalla desde sus primeras apariciones, y con el transcurso de la historia se alzará como el vengador, el castigador y verdugo de esos bajos fondos. Será el némesis de Julian, su mayor pesadilla, y quedará como un dios todopoderoso e intocable contra el que nadie puede hacer nada salvo agachar la cabeza y aceptar su rendición y castigo. Son diversas las escenas que muestran esa brutal rivalidad y la tremenda energía que existe entre ambos personajes. En ‘Drive’ Gosling era el héroe –el antihéroe más bien– absoluto. Aquí no será más que otra pieza en el puzzle que representa la película, en el tablero que rige Chang con puño de hierro; otra víctima del verdugo que peca y debe aceptar su castigo –tremenda penúltima escena, en el bosque, alejado de la caótica, sombría y malvada urbe (pues es un acto de redención y purificación), en la que Julian, destrozado física y mentalmente, se pone en manos de su demonio personal para aceptar su pena–. Otra escena destacable es la esperada lucha entre ambos, en la que Chang derrota salvajemente a Julian –más joven, alto y fuerte– dejando claro que es superior a él a todos los niveles, y demostrándole que su valentía y decisión jamás lo conducirán a una utópica victoria contra la personificación de una oscura deidad. 


Otro marcado personaje es Crystal, la madre de Julian, interpretado por Kristin Scott Thomas, quien le mandará que vengue la muerte de su hermano. Madre e hijo mostrarán una extraña relación en la que ella ridiculizará a su hijo mientras éste realiza tareas de esclavo y adulación en un desesperado intento por ganarse su amor, respeto y aprobación. Consecuencia de esto es la incapacidad de Julian para amar a cualquier otra mujer, y en el caso de hacerlo, de demostrarlo. Vemos esto con la prostituta Mai (Yayaying Rhatha Phongam), a la que en la mayor parte de las ocasiones verá en el local a través de unas cortinas rojas que simbolizan la barrera invisible que los separa e impide su contacto físico. Solo mostrará deseo mediante las visiones, como en las que aparece introduciendo la mano por debajo de la falda de ella, mientras en realidad la observa desde la lejanía, incapaz de realizar cualquier movimiento. Tal es su impedimento que veremos alguna escena en que este simbolismo es llevado al límite: Julian sentado a una silla, atado, bloqueado mentalmente, mirando cómo Mai se masturba frente a él y manteniendo una expresión fría, vacía de sentimiento y emoción alguna en todo momento. 


Así pues, ‘Solo Dios Perdona’ viene cargada de belleza audiovisual, un minucioso simbolismo y una ola de violencia oscura y salvaje como puede llegar a serlo el ser humano. Una obra con un atípico montaje y un ritmo que en ocasiones hace que nos relajemos y nos dejemos llevar, y en otras hace que nos agarremos fuerte al asiento. Se nota que Refn ha experimentado, ha realizado una película de corte independiente, casi cine de autor, dando como resultado una obra alejada de lo comercial y del gran público, y que ha sido y será criticada, pero que muy probablemente en algunos años pueda ser considerada una película de culto por su aspecto estético y su complejidad narrativa. Aun quedando muy lejos de ‘Drive’, es un filme a tener en cuenta, curioso, extraño e hipnótico, con un tratamiento de los personajes y un guión en general pocas veces visto.


Supuestamente este año podremos ver ‘The Neon Demon’, la nueva cinta de Refn, que por la poca información que se ha dado hasta el momento, es seguro que volverá a hacernos sentir como unos extraños sin preparación asistiendo a un espectáculo insólito y artísticamente transgresor; estaremos atentos. 


Lo mejor: la singularidad de la obra en sí misma, la fotografía y la estética.

Lo peor: la simpleza superficial de la historia y la extremidad a la que lleva el director su propia visión

Valoración: 7’5 / 10

Salva Alberola

Trailer:



Sinopsis:

En Bangkok, el joven Julian, un fugitivo de la justicia estadounidense, dirige un club de boxeo tailandés que actúa como tapadera para su tráfico de drogas. Su madre, jefa de una poderosa organización criminal, desembarca procedente de Estados Unidos para repatriar el cuerpo de su hijo favorito, Billy: el hermano de Julian ha sido asesinado tras haber violado y matado salvajemente a una joven prostituta. Llena de odio y venganza, la madre exige a Julian la cabeza de los asesinos, para lo que deberá entonces enfrentarse a Chang, un extraño policía jubilado, adorado por los demás policías.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Palmares del 48º Festival de Cine de Sitges.

Este pasado fin de semana ha concluido el 48º festival internacional de cine fantástico de Catalunya, aunque el certamen ha contado con películas de gran expectativa como Vulcania  (José Skaf) o Macbeth  (Justin Kurzel), ni Arnold Schwarzenegger en Maggie, ni la obra que inauguró el festival, The Witch, han conseguido acaparar tantas miradas como The Invitation (Karyn Kusama), la gran triunfadora del festival de cine de Sitges.



The Invitation premiada por mejor película en la Sección Oficial Fantástic Sitges 48º encabeza el palmares:

Premio Mejor Pelicula: The Invitation, de Karyn Kusama. 

Premio Especial del Jurado: The Final Girls, de Todd Strauss-Schulson.

Premio Mejor dirección: S. Craig Zahler, por Bone Tomahawk.

Premio Mejor Interpretación Femenina: Pili Grogne, por Le Tout Nouveau Testament.

Premio Mejor Interpretación Masculina: Joel Edgerton, por The Gift.

Premio Mejores Efectos Especiales: Makoto Kamiya por I Am A Hero, de Shinsuke Sato.

Premio Mejor Fotografía: Pawel Flis por Demon , de Marcin Wrona. 

Premio Mejor Música: Jean-Philippe Bernier, Jean-Nicolas Leupi, Le Matos por Turbo Kid, de Anouk Whissell, François Simard, Yoann-Karl Whissell. 

Premio Mejor Cortometraje: They Will All Die In The Space, de Javier Chillon. 

Gran Premio del Público: I Am A Hero, de Shinsuke Sato.

El festival ha dejado cine de todo tipo a un altísimo nivel pero ¿cual es vuestra favorita? nosotros os dejamos con algunas de las instantáneas que realizó nuestro colaborador Cristian Fuster.

ESPACIOS:
Auditori.


Prado.

Brigadoon.


Tramuntana.











Espai Selecta Vision.







Espai FNAC.









Espai Movistar.


Sala Cinergía.

ACTORES Y DIRECTORES:
Oliver Stone.



Leticia Dolera.


Asier Etxeandía. 






Inma Cuesta.



Melinda Mathews.


Eduardo Casanova.

Nicolas Winding Refn.


Nicolas Winding y Alan Jones.







Yoshihiro Nishimura.



Nicolás López.




Eli Roth


SITGES ZOMBIE WALK:







SITGES:






























Cristian Fuster
 
 
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