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viernes, 14 de agosto de 2026

Crítica de 'He-Man y los Masters del Universo': el poder de la nostalgia

Llevar 'He-Man y los Masters del Universo' (2026) a imagen real no era precisamente una misión sencilla. Hablamos de una franquicia nacida entre juguetes, criaturas extravagantes y una mitología que nunca ha sentido la necesidad de pedir perdón por su exceso. El director Travis Knight (Bumblebee, 2018), entiende buena parte de ese atractivo y entrega una aventura imperfecta, acelerada y algo simple, pero también tremendamente disfrutable cuando abraza sin complejos el mundo de Eternia. 

La historia sigue al príncipe Adam (Nicholas Galitzine), quien debe regresar a Eternia, aceptar su verdadera identidad y enfrentarse al dominio de Skeletor. La película intenta construir un relato de regreso al hogar y descubrimiento personal, aunque el guion parece tener más prisa por enseñarnos personajes, lugares y futuras posibilidades que por detenerse a desarrollar emocionalmente cada uno de ellos. 


El humor es uno de sus elementos más irregulares. En demasiados momentos apuesta por una comicidad excesivamente heterobásica, apoyada en la musculatura de Adam, los golpes y cierta torpeza masculina bastante cogida con pinzas. Algunos chistes funcionan gracias al tono desenfadado, pero otros parecen introducidos por miedo a que la aventura se tome demasiado en serio. 

Nicholas Galitzine encaja visualmente como He-Man. El problema aparece durante su etapa como príncipe Adam, ya que, por mucho que el vestuario intente disimularlo, resulta complicado no darse cuenta de que está tremendamente fuerte. Las interpretaciones del reparto en general no son lo más memorable de la propuesta. 

Quien si domina en cada aparición en pantalla es Skeletor. Jared Leto encuentra un personaje en el que su tendencia al exceso tiene sentido y su diseño es uno de los grandes triunfos de la película. La caracterización resulta imponente, extraña y fiel al espíritu de la franquicia. 


El apartado visual es muy ambicioso. Los efectos especiales, el diseño de producción y la construcción de Eternia demuestran que existe una intención real de convertir esta mitología en una gran saga de fantasía. Hay decorados, armaduras, criaturas y escenarios que permiten imaginar un universo mucho más amplio. La serie original reunió 130 episodios y una enorme cantidad de héroes, villanos y lugares, por lo que material para levantar algo cercano (salvando todas las distancias posibles) a la amplitud de 'El señor de los anillos' (2001) no falta. 

Sin embargo, la acción tiene dos caras. En los enfrentamientos  cuerpo a cuerpo, la película funciona mucho mejor: los golpes tienen peso, los personajes se distingues y los movimientos de cámara son atractivos. En cambio, las persecuciones exteriores están montadas con demasiada velocidad. Hay tantos cortes, movimientos y cambios de perspectiva que la espectacularidad acaba escondiendo parte del trabajo visual, es como que intentan tapar alguna carencia. 


¿Es la mejor película que podía hacerse sobre los Masters del Universo? Probablemente no. El humor podría estar mejor afinado, los personajes necesitan más profundidad y el montaje debería aprender a respirar. ¿Es el desastre que algunos han querido ver? Ni por asomo.

'He-Man y los Masters del Universo' es una aventura palomitera, vistosa y honesta con sus orígenes. Y, en una película que depende tanto de recuperar una franquicia dormida, salir del cine con ganas de más ya supone una pequeña victoria.

Lo Mejor: La espectacular recreación de Skeletor y el momento en que He-Man alza la Espada del Poder. 

Lo Peor: El montaje excesivamente frenético, que no permite disfrutar de algunas escenas y efectos visuales. 

Valoración: 7

Esta es nuestra opinión, pero no dejes que nadie decida por ti: mira la película y forma la tuya propia.

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