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lunes, 22 de enero de 2018

'C'est la vie'. La previsible burguesía francesa

Olivier Nakache y Erik Toledano vuelven este viernes a las salas de nuestro país con otra comedia que se desliga de la problemática socio-racial de sus anteriores 'Intocable' (2011) y 'Samba' (2014) (sin olvidar los actores de raza negra, con una Eye Haidara cuya expresividad recuerda a Omar Sy, al que se echa de menos en esta cinta). Menos comedida que sus trabajos previos, la nueva obra de la pareja francesa trata de hacer reír a toda costa, de forma impaciente y desesperada, sólo al final, cuando se despega mínimamente del cliché, consigue reposar el frenesí.


Y es que el arranque, no sólo no consigue ser tan potente como el de 'Intocable' (para un servidor, lo mejor de aquel taquillazo francés), si no que la primera hora roza el tedio: todo son lugares comunes, planos y contraplanos de los que se sirven para grabar conversaciones estúpidas, chistes propios del peor José Mota, personajes trillados... Pero tras el discurso del ególatra Pierre (Benjamin Lavernhe), todo comienza a elevarse por algún misterio.


Todo sigue siendo sorprendentemente previsible. Los acontecimientos se ven llegar desde el otro lado de los Pirineos, pero poco importa, porque tras esa agitación de trapos convertidos en hélices el cariz de los acontecimientos se torna menos forzado, más liviano; una vez presentados los estereotipados protagonistas de esta boda accidentada estos se desenvuelven con más naturalidad, aunque siempre empujados a ese giro adivinado. El ejemplo más claro es el fotógrafo, interpretado por Jean-Paul Rouve, y que hasta el desenlace no hace sino de la versión francesa de Paquete en 'Vergüenza' (2017) (la similitud en actitudes grotescas e hiperbólicas es tal que me preguntó que guión fue escrito antes, porque la acusación de plagio es más clara que la de Juan Gómez-Jurado con 'La Peste' (2017), en cualquier caso, están estigmatizando el gremio), pero que luego adquiere unas formas más empáticas y reflexivas.



Es más, durante la última media hora se puede incluso disfrutar de algún plano bonito, como el gran general de Max (Jean-Pierre Bacri) sujetando una antorcha, la escena del globo cuyo montaje es dinámico, divertido y estético, o la ambientación de la penúltima secuencia, iluminada con velas y con una gran sorpresa musical. En ningún momento resulta hilarante la cinta, eso sí, es más digerible en el último tramo porque de hecho pierde las pretensiones de hacer reír por encima de todas las cosas.



Las actuaciones son más que decentes en todos los casos (Francia puede presumir de cantera de actores). Y uno de sus mayores aciertos es ya no sólo obviar el estereotipo del extranjero, sino mediante la visión de estos, sacar a relucir de forma sutil y amistosa la hipocresía y la superficialidad de la cultura francesa, extensible a todo occidente, con sus pelucas, sus sombreros de cowboys, su telefonía móvil y sus baladas italianas. A pesar del mal trago inicial, de problemas postizos y retruécanos argumentales, la película deja buen sabor de boca.

Lo mejor: La sonrisa de Roshan (), su incapacidad para mentir.

Lo peor: La primera hora de metraje y el chiste robado a 'Los Simpsons'.

Valoración: 6/10

Javier Haya

Tráiler



Mejor que: 'Ocho apellidos vascos' (2014)

Peor que: 'Tres bodas de más' (2013)

martes, 6 de septiembre de 2016

Crítica de 'Pastel de pera con lavanda', una historia de amor creíble y sincera

Si algo tienen los franceses, es que su cine no tiene desperdicio, y si el romance y la comedia se les dá bien, deben explotarlo. Y esto es lo que pasa en 'Pastel de pera con lavanda', han cogido un poco de romance, le han añadido un toque de comedia, y han creado un film muy "Made in France".

Si bien es cierto que el nombre no hace mucho honor a la trama, algo de relación tiene. Pero nada de pasteles, más bien amor, y amor de la vida real, donde las cosas no son tan bonitas como en 'El diario de Noa' (2004) y demás. Quizás la película peca en ese aspecto, a veces puede caer en el sentimentalismo, ya que tenemos una historia de amor entre una mujer viuda, y un hombre autista o con síndrome de asperger. A partir de ahí, el reto está en no caer demasiado en el sentimentalismo, ya que eso sería lo más fácil. Y en este sentido Eric Besnard ha conseguido mantenerse exitoso.


Además de tener un guión cuidado y bien pensado, los actores saben defenderlo notablemente, sin llegar a parecer sobreactuados (algo muy fácil en este tipo de situaciones). Especialmente hay que destacar el trabajo de Benjamin Lavernhe (Pierre), que está muy creíble dentro del papel, y que llega a emocionar con la enfermedad que padece su personaje.
El resto del reparto no es para tirar cohetes, pero desde luego, son más que correctos y no chirrían con el resto. 


Otro aspecto a destacar son los decorados, muy cuidados hasta el último detalle, algo de agradecer en películas de este tipo. Y por otro lado, los paisajes y las localizaciones naturales del film con campos verdes, pueblos tranquilos, rústicos, con la típica fuente en una plaza, parece estuviera hecho por encargo. De verdad, los paisajes enamoran a cualquiera, incluso dan ganas de hacer una visita a Francia.

Del trabajo de fotografía, vestuario y trabajo técnico, no me aventuraría a opinar, porque pasa discretamente con la película, y cada cual puede encontrar matices. Además de que la mayoría de la atención se la lleva la trama, y sobretodo las reflexiones que lanza el film, y que son las que hacen nos planteemos asuntos de la vida al acabar la película.

Sinceramente es complicado hacer un análisis en profundidad, ya que la historia y las reflexiones mantienen al espectador tan ocupado, que no tiene tiempo de plantearse nada más.

Lo mejor: El reparto y los decorados

Lo peor: Algunas situaciones, que parecen algo artificiales y sobreactuadas

Nota: 7


Sinopsis:

En el corazón de la Provenza, Louise cría sola a sus dos hijos e intenta mantener a flote el negocio familiar. Un día en el que casi atropella a un desconocido, Louise descubre que es un hombre distinto al resto de la gente. La fascinación que siente por él es tal que sospecha que podría cambiar su vida y la de su familia.

Trailer:

 
 
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