'(Des)encanto' está de vuelta. Si alguien creía que Matt Groening no tenía mucho más que aportar a esta serie de Netflix, no podía estar más equivocado. Una serie que, en un principio, no tuvo el completo respaldo de la audiencia, debido, en la mayoría de casos, a la comparación con el resto de series que había creado ('Los Simpson', 'Futurama'...). No obstante, ha conseguido afianzarse como una de las series animadas de referencia en la plataforma de streaming que nos ofrece comedia y fantasía medieval a partes iguales.
Para quien todavía no sepa de qué trata esta serie, podríamos decir que nos cuenta las aventuras (o desventuras) de Bean, una princesa aficionada a la bebida en el mundo medieval en ruinas de Dreamland. Ahí viaja acompañada por Elfo, su enérgico acompañante, y Luci, su demonio personal. En el camino, este trío disfuncional se encontrará con ogros, arpías, trolls, duendecillos, diabillos, morsas y muchos humanos tontos. Por si os habéis quedado con ganas de más y no podéis esperar hasta su estreno el 15 de enero, aqui os dejamos el tráiler de su tercera temporada.
La esperada nueva serie de Matt Groening, '(Des)encanto', llegó al fin a Netflix este caluroso mes de agosto. 10 episodios de una primera temporada que deja frío a gran parte de la audiencia, quienes tenían expectativas muy altas, tal vez demasiadas, sobre lo que podría hacer ahora el creador de 'Los Simpson' y 'Futurama'.
Hoy en día a los usuarios de internet y devoradores de contenido audiovisual resulta casi imposible sorprenderles con algo original y rompedor. No solo eso, también es un verdadero milagro triunfar con una nueva serie de animación ajeno a los 'Rick y Morty', 'Bojack Horseman' o 'Steven Universe', titanes del cartoon que lo están petando actualmente. '(Des)encanto' tiene el apellido, Groening, pero hasta esto le ha podido tener en su contra lo nuevo del dibujante estadounidense, que ha sentido el peso de sus dos grandes obras de arte, siempre como punto de comparación obvio, como dos hermanos mayores viendo nacer con cierta tirria a un tercer hermanito. Pero hablemos de la serie.
'(Des)encanto' se ambienta en una época medieval fantasiosa, donde coexiste la magia de elfos y otros seres mitológicos. Hay que reconocer que es un buen punto de partida de Groening, quien maneja muchísimos elementos que apenas había tocado antes (Edad Media y mitología) pero con la misma esencia y humor de sus anteriores obras. Aunque, y a modo personal, creo que se le da muchísimo mejor el futuro ('Futurama' al completo, y los capítulos futuristas de 'Los Simpson'), hay confianza en todo el jugo que le puede sacar Groening a la también chocante sociedad medieval.
Bean, una princesa que prefiere darle a la birra antes que obedecer a su padre y las absurdas normas de la corona, lidera como protagonista un conjunto de personajes que si bien son variados no llegan a tener tanta fuerza humorística en el papel, quedando muchas veces como simpáticos garabatos infantiles de cuentos de hadas. Acostumbrados a personajes secundarios desternillantes e icónicos como Ralph Wiggum, el Doctor Zoidberg, el Sr. Burns, etc... parece mentira que aquí la coletilla más recurrida del co-protagonista Elfo sea decir "Soy Elfo". Por no hablar de Luci, el demonio personal de Bean, que aunque se agredece un punto de vista más irónico y un humor más inteligente, a veces se pasa de listo y sus comentarios en background chafan por completo la magia de un guión infantil pero simpático al fin y al cabo.
A Matt Groening le queda mucho por hacer si quiere conquistarnos de verdad como ya lo hizo en otras ocasiones. De momento '(Des)encanto' hace honor a su nombre, pero a un genio nunca hay que darle por vencido. Hay mucha gracieta dentro de la serie que recuerda mucho a 'Futurama', y hay que recordar que hubo que esperar tres temporadas a que 'Los Simpson' tuvieran su gracia. Ya estamos deseosos a que las aventuras de Bean y sus amigos remonten el vuelo y se convierta en todo un clásico de la animación.
Lo mejor: Una historia prometedora con el sello Groening.
Lo peor: Muy muy lejos de sus antecesoras, falta mucho camino.
Después que la familia Griffin visitara Springfield, le toca al turno a los personajes de "Futurama". Las dos series creadas por Matt Groening se cruzarán por primera vez el 9 de noviembre en Estados Unidos, en capítulo titulado "Simpsorama".
Os mostramos el video oficial de Fox, de la escena inicial de "Los Simpsons" del capitulo donde se verán las caras, Bender y Bart Simpson.
Esa es la idea clave del realismo mágico, o "lo real maravilloso" como también es llamado comúnmente, por Alejo Carpentier, allá en latino-américa, claro que como viene de allí pues también cabe una mención a este gran estilo literario.
Este tipo de recurso de "normalidad" permite una mayor velocidad sin necesidad de entrar en explicaciones inverosímiles o tan fantasiosas como pueda ser los propios fenómenos paranormales que sucedan. Por ejemplo, qué más daría que se pusiesen a explicarle a Pedro Páramo que los muertos pueden hablar o que La casa de los espíritus de Isabel Allende se parece misteriosamente a Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez. Son cosas superfluas que nadie quiere escuchar, por mucho que pueda parecer interesante una respuesta totalmente inventada. Pero esa carencia de explicaciones es lo que lleva directamente al desarrollo de la historia y que no tengas que preguntarte constantemente cómo es posible que un señor se comunique con las hormigas, con los muertos, con artistas famosos como podría ser Midnight In Paris (Media noche en París, de Woody Allen) o véase cualquier escrito de Julio Cortázar o incluso Jorge Luis Borges a ver si entendéis algo, porque yo no, aunque no sean explícitamente afines al género.
Como el propio Allendiría, no hay que imponerse barreras a la hora de crear, eso hace que te limites y que pierdas el tiempo teniendo que darle un sentido a algo que no quieres dárselo. La mejor explicación sería la que se hace uno mismo, yo lo interpreto como algo que le pasa a un señor borracho que le atrae la literatura tanto como París que fue capital del arte hace unos cuantos años... hasta mitad de película, más o menos.
Lo que te permite ver escenas tan fascinantes como podría ser ver a un Heminway darte lecciones de la vida para escribir mejor o incluso al mismísimo Dalí recurriendo a rinocerontes, algo casi más psicodélico y surrealista que cualquiera de las obras que pueda haber puesto aquí. Pero ya hablaremos del surrealismo.
A lo que quiero llegar, que aún no sé exactamente el qué es, es a que las explicaciones son un recurso con el que el lector que es más exigente pues diga "Ah vale" (Hay explicaciones de películas de viajes en el tiempo o similares que son verdaderamente apropiadas, aunque no se me ocurra un mejor ejemplo que la serie Futurama), pero claro, esto si no queda como mera información prescindible para la historia se convierte en algo pesado por tratar de encajarlo como se pueda. Si estás haciendo una película que trata algún tema, pues claro, tendrás que dar explicaciones, pero si simplemente quieres disfrutar de una buena película o libro sin que el personaje se esté sorprendiendo cada vez por ver fantasmas cuando la peli va de eso, pues seguramente cansa. Claro que si se hubiesen aplicado esto en Los Otros o El Sexto Sentido, pues no habría habido ni película.