¿A quien no le gustó el '
El libro de la selva' (2016) de Jon Favreau? Con esta premisa se creía que otra adaptación de Disney sería igual de buena, pero no es el caso.
Actores de la talla de Christoph Waltz, Samuel L. Jackson y Margot Robbie no son capaces de sostener la película, porque cuando el guión hace aguas por demasiados frentes, ni actores ni efectos especiales pueden aguantar el naufragio.
Volvemos a ver a
Samuel L. Jackson (Washington) en su papel de gracioso, muchos chascarrillos que, por lo menos, nos lograrán sacar una sonrisa.
Nos cuentan la historia menos explotada de Tarzán, su vuelta a la civilización, y se nos van introduciendo
flashbacks de él en la jungla y su primer encontronazo con su amada Jane (
Margot Robbie). Lo mejor en cuanto al guión se refiere es explicar el contexto histórico al principio de la película, donde vemos la codicia de los hombres al explotar la jungla. El director
David Yates nos intenta llegar al corazón con un camión cargado de colmillos de elefante; lo hubiera conseguido si mantuviera un mismo tono, o al menos parecido, durante toda la película. Pero nos encontramos que, a medida que va pasando el metraje,
Alexander Skarsgård (Tarzán) se va convirtiendo en una especie de superhéroe, solo tenemos que ver las épicas escenas de lucha y persecución. Hay un batiburrillo de géneros, en la última escena donde decenas de animales bajan hacia la ciudad destrozando lo que encuentren a su paso, recuerdan claramente a la batalla que pudimos observar en '
Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario' (2005).
Sin duda, destacaremos la gran fotografía que tiene, con unos paisajes realmente extraordinarios, aunque algunos de ellos se nota demasiado que no son reales.
Esperemos que
Hollywood pare de hacer películas de Tarzán y nos traiga cosas nuevas, si bien eso no quiere decir que a cualquier próximo
remake o secuela, nos vuelvan a meter con calzador efectos especiales impresionantes y que el protagonista tenga alarde de superhéroe.
Lo mejor: Cuando se cura la herida con las hormigas y la fotografía.
Lo peor: Guión, la épica sin sentido y actores.
Valoración: 2,5
Álvaro M. Ballester