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sábado, 8 de julio de 2017

Baby Driver: película a medias

Desde  hace un tiempo que las películas de robos y atracos con coches, que convierten las calles en circuitos, colapsaron el carril de la comercialidad: provocando que la emoción inicial se diluyera en un largo y aburrido atasco como el de 'Fast&Furious'. Entre tanta testosterona y luchas de virilidad para demostrar quien es el más macho apareció en la carretera una joya del automovilismo allá por el 2011 llamada 'Drive'. El director Edgart Wright dirige 'Baby Driver' a la vez que bordea la saga de Vin Diesel y la obra de cine independiente y de culto de Ryan Gosling. Y es que Baby Driver combina la adrenalina de las mejores persecuciones de Toretto y cia con el romanticismo de la violenta 'Drive'.
 

Edgar Wright - 'Zombies party' (2004), 'Arma fatal' (2007) y 'Bienvenidos al fin del mundo' (2013)- destaca por una filmografía repleta de carcajadas y por un rostro, el del actor Simon Pegg -protagonista de las tres películas mencionadas-. En 'Baby Driver' el director decidió prescindir de los servicios de Pegg, quien no solo le servía a Wright de actor sino también de guionista, una decisión de la que se resiente la cinta al no encontrar la complicidad del espectador en el humor que envuelve la película. Como tampoco complace al espectador en el guión: un chico llamado Baby -interpretado por un incipiente Ansel Elgort- destaca por su habilidad al volante, una cualidad que utiliza para ser el conductor en las huidas de los atracos; con la particularidad que siempre escucha música para solventar un problema auditivo a causa de un accidente. Viviendo de encargo en encargo desea hacer su último trabajo para dejar atrás un mundo violento e irse con la chica de sus sueños. 

Nada nuevo en la carretera, a excepción de que la particularidad de Baby de escuchar música continuamente le sirve a Wright para dotar de ritmo unas fascinantes y potentes persecuciones por las calles de Atlanta. Pero eso no basta, los flojos diálogos (a excepción de los de Baby y Debora, la camarera de la que se ha enamorado -una más que correcta Lily James-) hacen que la primera hora cause aburrimiento y deseos de que a la cinta se le acabe la gasolina o que sirva para incendiarla. Una 'lluvia' necesaria para ver el arcoíris, como reza la película. El arcoíris se vislumbra en la solución que encuentra Wright al juntar a Baby con Bats -un creíble Jamie Foxx, Darling -una correcta Eiza Gonzalez- y con Buddy -un Jon Hamm que impresiona-. Y es que este cuarteto pisa el acelerador en la recta final de la película para llenar de emoción, tensión, de mejores diálogos que los iniciales, nervio y puro espectáculo visual. Solo entorpecido por Kevin Spacey -sabe mal escribir esto- quien ocupa el papel de Doc, el jefe de la banda. Así que entre persecuciones policiales a pie y a coche, disparos, amenazas de muerte y promesas de amor Edgar Wright consigue como los grandes magos terminar un tercer acto a un ritmo, no solo el musical, de vértigo. Y entre asesinato que antecede un atraco, en Baby Drive se encuentran momentos en que se aleja de la acción de 'Fast&Furious' para ceder espació a una historia romántica que por contexto recuerda a 'Drive'. Una historia acelerada y en cierta medida poco creíble por los tiempos, pero que funciona en pantalla, enternece la historia y dota de una capa más un film de sangre y grasa de motor. 


La obra de Wright empieza perdida, desarrollándose dentro de un género que entorpece y enmascara su propia identidad. Como comedia 'Baby Driver' no convence, son pocos los momentos que funciona el humor, como película de acción y crimen envueltos en una interesante historia de amor, Baby Driver se comporta como una gran película. Que brilla por momentos pero que acusa la irregularidad evidente que existe entre la primera y la segunda parte.

Lo mejor: su historia de amor y las persecuciones (la mejor quizás no se da en coche)

Lo peor: la primera hora

Nota: 7/10


Trailer:



Sinopsis:

Baby es un peculiar conductor de atracos que encuentra en la música una obsesión y una solución a sus problemas auditivos. Envuelto en un mundo de crimen y violencia espera deseoso abandonar su trabajo para huir, y más después de encontrar el amor en una joven chica. 

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