Tras la industrializada tendencia de hacer una nueva versión, remake, de algún clásico: 'Los siete magníficos' (2016), 'Ben-Hur' (2016), 'Cafantasmas' (2016)...... era de esperar que Hollywood se plantease nutrirse de uno de sus viejos clásicos: King Kong. Gastada la bala del remake por Peter Jackson con 'King Kong' (2005), Hollywood le encargó la tare al director, Jordan Vogt-Roberts, de diseñar un reboot del clásico, 'Kong: La isla calavera'; una cinta que se estrenara en España el próximo 10 de marzo.
La expectación por poder vislumbrar 'Kong: La isla calavera' no recae, exclusivamente, en determinar si Vogt-Roberts al igual que Antoine Fuqua, con 'Los siete magníficos, está a la altura del clásico o fracasa como Timur Bekmambetov y su 'Ben-Hur' sino también en el reparto del film. Y es que las expectativas de ser un éxito o un fracaso se encuentra, en parte, condicionada por las interpretaciones de grandes actores como Brie Larson -'La habitación' (2015)- y Samuel L.Jackson -'Pulp Fiction' (1994)-. Dos monstruos de la interpretación acompañados, por Tom Hiddleston -'Thor' (2011)-, John C.Reilly -'Chicago' (2003)-, John Goodman -'El gran Leboswki' (1998)-. Un reparto que da vida a la historia original, centrándose en el grupo de exploradores que se aventuran a una isla desconocida del Pacífico, donde les aguarda King Kong.
¿Qué pasaría si, durante un viaje en avión, ocurre un accidente en el que milagrosamente se consigue salvar a una gran cantidad de vidas? En un principio, todo parece indicar que el piloto es todo en héroe y será condecorado por tan valiosa hazaña, sin embargo, lo que no esperaban es que, tras un análisis, este diera positivo en alcoholemia así como en consumo de cocaína.
Pues de esto trata "El vuelo", una película de Robert Zemeckis en el cual consigue combinar el drama con ligeros toques de comedia dotando a la película de una gran trama en el cuál podemos ver la evolución que, poco a poco, va sufriendo el personaje con sus diferentes altibajos y con un final que, por desgracia, muchos sabemos cómo acaba antes incluso de la primera media hora.
El director hizo un excelente trabajo a la hora de crear a Whip Whitaker, interpretado perfectamente por Denzel Washington, lo que le llevó a estar nominado al Oscar por mejor actuación, así como a los Globos de Oro a mejor actor de drama. Vemos cómo va haciendo notables cambios emocionales, desde la serenidad absoluta hasta alteración que casi le lleva a pegarse con su hijo.
No obstante, no debemos olvidar a un personaje fundamental en esta historia, Harling Mays, interpretado por el ya conocido actor John Goodman; qué mejor que él para dar el toque de comedia a todo este mundo de drama y de tensión al que está sometido nuestro protagonista y del cuál dependerá al final de la película.
Gracias a este film se nos presenta una disyuntiva en la cual no sabemos cuál es la respuesta correcta y qué hubiera pasado si otro hubiera pilotado el avión. Cierto es que esa heroicidad lo harían muy pocos y, como dicen en el film, tras hacer una prueba en un simulador con 10 pilotos experimentados, nadie de ellos pudo salvar a ningún pasajero. Por ello, el asunto es, felicitarlo por salvar a tanta gente o, por el contrario, condenarlo por el hecho de ir ebrio mientras pilotaba.
En conclusión, no podemos hablar de obra maestra pero sí de un gran trabajo de dirección que ha conseguido hacer de este film, una historia para reflexionar sobre la ética, sobra las buenas y malas acciones que cometemos y cómo estas nos pueden perjudicar en el futuro por el devenir de los hechos.
Tras un aterrizaje de emergencia en medio del campo gracias al cual salvan la vida un centenar de pasajeros, el comandante Whip Whitaker (Denzel Washington), que pilotaba el avión, es considerado un héroe nacional. Sin embargo, cuando se pone en marcha la investigación para determinar las causas de la avería, se averigua que el capitán tenía exceso de alcohol en la sangre.
Argo es una película ambientada en 1979, cuando la embajada de los Estados Unidos en Teherán fue ocupada por un grupo de iraníes, la CIA y el gobierno canadiense organizaron una operación para rescatar a seis diplomáticos estadounidenses. Con este fin se recurrió a un experto en el arte del disfraz y se preparó el escenario para el rodaje de una película "Argo", en la que participa un equipo de cazatalentos de Hollywood.
Ben Affleck se consagra como director, cada nueva película es mejor que la anterior, al más puro estilo de Hollywood. De esta situación única, Argo, consigue crear tensión e intriga que se vive con intensidad, en parte por la gran dirección, que no hace previsibles los acontecimientos.
Este comercial film refleja con agudeza el final de una época y el comienzo de otra. Ambientado magníficamente, se nota el terror que pasan los estadounidenses en suelo iraní, unos diálogos inteligentes que encajan perfectamente con la trama.
Los problemas poco a poco se van abalanzando sobre los protagonistas. El elenco de actores es muy correcto, destacar sobre los demás a Alan Arkin y John Goodman, sus actuaciones y sus frases no tienen desperdicio, aportan un punto cómico a la película. La evolución de Affleck como actor también es innegable, sólo se tiene que ver Daredevil (2003) y después Argo.
Una película que ideológicamente pone a Estados Unidos como los más buenos del mundo, junto con la CIA. Demasiada propaganda para USA, y realmente en la película no se explica con claridad porque actúan así los iraníes. Basada en el hecho real que nos cuentas los estadounidenses.
Las subtramas son bastante flojas, lo mismo pasa con los problemas del protagonistas. Argo se centra en la trama principal, dejando de lado "el relleno", que no aporta nada. Hay algún fallo de vestuario en la película, como por ejemplo, Ben Affleck lleva un Rolex de 2008 y Jonh Goodman unas gafas de 1986. (Recordamos que la película se ambienta en 1979)
Lo mejor: El duo Alan Arkin y John Goodman. El final.
Lo peor: Publicidad ideológica "los buenos siempre son EEUU". Subtramas pobres.
Valoración: 8/10
Sinopsis
Basada en hechos reales, Argo relata una operación secreta, de vida o muerte, para rescatar a seis estadounidenses en plena crisis de los rehenes de Irán. La verdad permaneció oculta al gran público durante décadas.