Aunque a veces hay series que sí consiguen hacer un final que guste a todos, las ganas de revivir a los personajes tiene demasiada fuerza. Este es el caso de 'Breaking Bad' (2008 - 2013), quien, a través de Netflix, ha presentado el tráiler de la película que retoma la historia desde donde acabó.
El 11 de octubre en Netflix podremos ver 'El Camino: Una película de Breaking
Bad', la cual retomará la historia después de que Jesse Pinkman (Aaron Paul) escapara, con la ayuda
de Walter White (Bryan Cranston), del brutal cautiverio al que lo tenía sometido un grupo
neonazi en el final de la serie, emitido en 2013.
La película ha sido escrita y dirigida por Vince Gilligan, creador de la serie original, que está considerada como una de las mejores ficciones de la historia de la televisión.
Aaron Paul, conocido por interpretar a Jesse Pinkman en Breaking Bad (2008-2013) se coloca de nuevo frente a las cámaras con 'Welcome Home' un thriller dirigido por George Ratliff ('Joshua', 2007).
El film nos cuenta que Bryan y Cassie son una pareja joven que está pasando una mala racha en
su relación. Para intentar superar este bache, alquilan una casa en
Italia durante un fin de semana pero todos sus problemas serán
secundarios cuando se convierten en las víctimas del siniestro plan que
quiere llevar a cabo el dueño de la casa
Junto a Paul estará Riccardo Scamarcio ('John Wick 2', 2017) y Emily Ratajkowski ('Perdida', 2014) y el film tiene previsto estrenarse en España el 28 de junio de 2019.
Netflix ha estrenado la cuarta temporada de una de las series más peculiares dentro de su género de animación. 'Bojack Horseman' sigue destacando por su comedia moderna y su narrativa depresiva que cataloga a la serie como "adulta".
De 'Bojack Horseman' pueden haberte contado bastantes cosas, pero tienes que haberte introducido en su mundo para captar la idea y fidelizar con la propuesta. Lo primero es lo primero: 'Bojack Horseman' se desarrolla en un universo donde hay personas y animales antropomorfos, y esto es algo a lo que acabas cogiendo mucho respeto por la agilidad mental que supone estar obviando esta locura donde los gatos pueden salir con ratones y no pasa absolutamente nada. Además el trabajo de la ilustradora Lisa Hanawalt hace que todo sea visualmente agradable y fácilmente identificable, y las voces de Will Arnet, Aaron Paul o Alison Brie son sencillamente perfectas para la ocasión.
Esta serie no destaca por su humor absurdo o chistes malos sobre animales, sino por la tristeza que desprenden sus protagonistas en su día a día. Cada personaje tiene que lidiar con sus problemas, y en esta última temporada los conocemos todos, desde la niñez de Bojack hasta el matrimonio de Diane y Mr. Peanutbutter, dos de sus mejores amigos. Hasta entonces se nos había estado presentando todos estos seres, aclarando sus personalidades en base a diferentes situaciones y relacionadas casi siempre con Bojack y su desastrosa vida. No obstante, en la cuarta temporada los personajes acaban por independizarse por completo del melodramático caballo y se profundiza en cada uno para tocar en lo más hondo de sus dilemas.
Este guión de serie lineal no parece encajar mucho con los 25 minutos de comedia que nos presenta Raphael Bob-Waksberg, su creador, en cada capítulo, pero favorece la frescura de un drama vistoso que tiene su genialidad en los desgarradores discursos de la vida en su máximo esplendor de crueldad.
Lo mejor: La capacidad de animarte y deprimirte en un mismo capítulo.
Lo peor: Puede que el humor "millennial" no vaya contigo.
Valoración: 8/10
Tráiler:
Menos graciosa que: 'Rick & Morty'
Más profunda que: Todas las series de animación para adultos Nicolás de Benito
¿Qué ocurriría si dos de los cinco terroristas más buscados del mundo estuvieran a tiro? Lo que en principio comienza como una trampa para detener a unos asesinos acaba convirtiéndose en un debate a nivel jurídico y político por saber cuál es la mejor opción de "ataque" y, a su vez, en una estrategia para salir lo mejor parado posible ante los medios. Además, todo esto viene provocado por una niña que se pondrá a vender pan en el lugar, aunque ella no lo sepa, más peligroso en que podría estar, delante de la casa que los militares han tomado como objetivo.
Podríamos incluir esta película en la clasificación de 'no hace falta acción para entretener al espectador'. A pesar de que la mayoría de la película son debates sobre lo político-jurídicamente correcto, su director, Gavin Hood, ha conseguido atraparnos de lleno y que no apartemos el ojo de la gran pantalla por lo que ocurrirá, no solo con la niña, sino con los terroristas de la casa situada en Nairobi, Kenia.
No podemos olvidar el buen elenco de actores que se han puesto a disposición del director para este film; entre los más destacados podemos distinguir a Helen Mirren, Aaron Paul o a Alan Rickman. De ellos dependerá gran parte de que la operación tenga o no éxito. No obstante, en la segunda mitad de la película se ha caído sin querer en la repetición, en el cual, el espectador ya sabe cómo se va a proceder para que el ejército consiga o no la aprobación del Tribunal Superior de Justicia, así como la del Primer Ministro. La frase espontánea de "otra vez" por parte de los espectadores se hizo eco en toda la sala debido a que sabíamos que la vida de esa niña seguía corriendo un grave peligro y parecía que ese problema no iba a acabar nunca; puede que este gesto, seguro que no intencionado, cansase a más de un espectador que quería ver algo nuevo y no lo mismo que había ocurrido 20 minutos antes.
Podríamos decir, sin querer entrar en muchos detalles, que tiene una ligera reminiscencia a 'Doce hombres sin piedad'; personas que están debatiendo el futuro de personas, sentados alrededor de una mesa y discutiendo cómo van a proceder, cuál va a ser su próximo movimiento, mientras que los que se encuentran en "el ojo del huracán" no saben lo que está pasando y, mucho menos, lo que ocurrirá con su vida en unos minutos.
Por último, esta película consigue algo que otras muchas, por muy buena intención que tengan, no hacen; y es inspirarnos sobre diferentes cosas que aquí deben comentarse: ¿Realmente tenemos intimidad? ¿Realmente juegan con la vida de las personas sentados desde una silla? ¿El fin justifica los medios? ¿Una vida es más importante que otra? ¿Por qué la gente se radicaliza? Si ya nos escandalizamos con los que se publica en la prensa, ¿qué ocurriría si supiéramos todo lo que realmente ocurre? Estoy seguro que no soy el primero que se hace este tipo de preguntas, ni tampoco el último, sin embargo, son muchas cuestiones y algunas no tienen la respuesta que desearíamos. Durante todo el film, podemos ver cómo, sentados frente a una pantalla, están debatiendo sobre la vida de unos terroristas que si no matan, podrían causar un grave daño en Nairobi, a pesar de que si lo matan ahora, también morirían personas inocentes; lo peor de todo esto es que los ataques los controlan a distancia a través de un dron sin correr ningún riesgo. A pesar de todo ello, lo que está claro es que, en este caso, el film nos demuestra que el fin justifica los medios, aunque esto provoque daños irreparables en algunas familias; daños que pueden provocar que algunas personas cambien su manera de pensar de cara al futuro, un cambio que, como nos hemos cuestionado antes, puede llegar a la radicalización.
Lo mejor: Conseguir que el espectador se mantenga en tensión durante los 102 minutos de película.
Lo peor: Abusa de repetición y puede llegar a aburrir.
La coronel Katherine Powell (Helen Mirren), una oficial de la inteligencia militar británica, lidera una operación secreta para capturar a un grupo de terroristas en Nairobi, Kenia. Cuando se da cuenta que los terroristas están en una misión suicida, ella debe cambiar sus planes de 'capturar' por 'matar'. El piloto estadounidense de drones Steve Watts (Aaron Paul) recibe la orden de destruir el refugio donde se hallan los terroristas, pero una niña de nueve años ingresa en la zona donde podría ser herida.
'De padres a hijas' cuenta la historia de un novelista ganador del Premio Pulitzer llamado Jake Davis (Russell Crowe) que debe lidiar con la educación de su hija de 5 años cuando su mujer muere en un accidente de coche.
La educación de Katie en Nueva York no es fácil. Jake es mentalmente inestable debido a sus crisis nerviosas. Veinte años más tarde, Katie (Amanda Seyfried) hace frente a las consecuencias de su difícil infancia atendiendo a niños con problemas psicológicos.
Amanda Seyfried interpretará a la niña cuando ya es adulta. Aaron Paul y Diane Krueger también tendrán su papel en la película que dirige Gabriele Muccino, director de 'En busca de la felicidad'. Se estrenará el 4de diciembre de 2015 en cines. Os dejamos con el tráiler.