A lo largo de dos años en Cataluña se estaba llevando a cabo una serie, llamada 'Merlí' sobre un profesor de filosofía que enseñaba a sus alumnos de una forma un tanto peculiar y diferente a la del resto de docentes. Una serie que te hacía reflexionar capítulo tras capítulo, pues cada uno de ellos estaba dedicado a un filósofo y durante esos 50 minutos se pretendía llevar a los espectadores a reflexiones muy personales.
Ahora bien, se sabía desde hacía tiempo que la serie solamente contaría con tres temporadas, algo que realmente alegró al público, pues cuando algo funciona no es necesario alargarlo 10 temporadas, ya que esto puede hacer que al final acabes odiando la serie.
Las tres temporadas, con sus más y sus menos han tenido un gran recibimiento por parte de la crítica y de los espectadores, quienes la catalogaron como la 'Física o Química buena'. Amores, problemas personales, comidas de cabeza de adolescentes, muertes, problemas económicos...todo lo que vemos día a día en la vida de las personas jóvenes y no tan jóvenes quedaba reflejado en los perfiles de cada uno de los personajes, pudiendo identificarte con alguno de ellos. Ademas, las interpretaciones de los alumnos y profesores son maravillosas, todos guardan un equilibrio y crean perfectamente el sentimiento de 'amigos del instituto'. Solamente destacaría que no encajan demasiado bien las interpretaciones de los secundarios, pero no son un grave problema, suelen ser dos frases.
Dicho todo esto, vamos a centrarnos en el último capítulo de la tercera temporada llamado 'Merlí Bergerón'. Volvemos a recordar que lo que viene a continuación contiene SPOILERS.
En primer lugar, los primeros dieciocho minutos son el problema. Tiene un buen principio, un bonito homenaje al gran profesor Merlí, que ha sido durante los dos años de bachiller la solución a la mayoría de los problemas de los alumnos del Àngel Guimerà. Pero el patinazo llega con el derrame cerebral del profesor llevando esto a su muerte. ¿Era necesario acabar con él? Esto lleva a pensar que se ha optado por la vía rápida, por lo fácil, por la conclusión más típica de la historia del audiovisual. Una muerte, desencajada, que no tiene sentido alguno para la trama en ese momento, pues los minutos restantes podrían haber tenido lugar de la misma forma, ya que vemos un 'siete años después' donde aparecen los alumnos con trabajo, hijos, relaciones que no esperabas (o sí)...
Perfectamente se podría haber realizado unos dieciocho minutos iniciales con homenajes y cerrando la historia de Merlí sin su muerte, y luego entrando en la fase de los 'siete años después' intuir de algun modo que Merlí ya no está entre ellos, con las mismas imágenes incluso, solamente con algún diálogo más.
Puede, y es totalmente respetable, que a muchos les haya gustado este final. Las redes se han llenado de lloros, penas y alabanzas...pero también críticas. Desde el punto de vista del estudio del audiovisual y en concreto del guion vemos que ha sido una conclusión fría y sin sentido para una serie buena. Podría haber sido redonda y se ha quedado cuadrada.
Lo mejor del capítulo: La segunda mitad.
Lo peor del capítulo: Los primeros dieciocho minutos.
Valoración de la serie: 8/10.