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jueves, 20 de abril de 2017

María (y los demás). Las demás (y Bárbara)

Sucede a veces, en contadas ocasiones, que nace una actriz de raza. Mujeres que vienen al mundo (y que conste que no creo en el innatismo) conociendo los caprichos del director, aquello que la directora busca, las demandas del espectador. Ya no sólo capaz de sostener una película por sí misma, sino de en un mismo plano, pasar de la preocupación al pasotismo, de la alegría a la pena, simplemente variando el ángulo de sus labios en unos cuantos grados o cerrando ligeramente un ojo. De llenar la pantalla. Bárbara Lennie no puede ponerse a la altura de los demás.


Bárbara Lennie es una de esas actrices, una de las elegidas, que cuando llegan a la treintena parecen que ya hayan cumplido medio siglo, y no por la pérdida de sex appeal, que a sus treinta y dos años está más presente que nunca, sino por la entereza que muestran frente a la cámara, por la experiencia, por la trascendencia de las personas (le otorgan vida a sus personajes) que interpretan, y eso que María es una mujer con rasfos infantiloides e inmaduros. Piensen en Maribel Verdú, por ejemplo, que con veintesiete años hizo de la tuerta, compasiva, rota, valiente en 'La buena estrella' (1997), llevaba haciendo cine desde los quince con directores como Vicente Aranda, Eloy de la Iglesia o Fernando Trueba. Lo mismo sucede, si cruzamos el charco con actrices como Natalie Portman. ¿Cuántos le habríamos echado veintiocho en 'Cisne negro' (2010)? Y es que la israelí está acostumbrada a apropiarse de personajes con una compleja evolución psicológica como en la reciente 'Jackie' (2016) de Pablo Larraín, también está acostumbrada a bordar sus papeles de que debutase con trece años con el film de culto francés `El profesional' (1994).


Lennie aporta a 'María (y los demás)' la fuerza que le falta a la dirección algo sobria, si no perexosa de la debutante Nely Reguera. A la frescura del guión, manido en ciertos puntos pero original en la mayoría del relato, con personajes creíbles y situaciones familiares mostradas con delicadeza, no le acompala la sucesión de planos, lenta, lentísima (llegué a cronomentrar algunos de más de dos minutos, planos medios ojo, en los que el movimiento de cámara es inexistent) que se puede explicar por la intención de la directora catalana de darle a su historia un tono más realista, reposado, alejado del frenesí del cine actual que tiende cada vez más a desligarse de lo cotidiano. Consigue, por ejemplo, que una escena de sexo no sea romántica, ni excitante, ni agresiva, sino simplemente algo forzada. O que un simple plano de María tocando la flauta acabe fustrandote tanto como a la protagonista.


"Es el típico melodrama familiar de domingo por la tarde", dirán muchos de la película. Es un melodrama, pero más que familiar, personal. Es un esbozo de la vida de María, una joven insatisfecha que tiene que aguantar los egoísmos, manías y fastidios de una familia que la quiere pero no la respeta. Perfecta para un domingo por la tarde, momento de hacer balance de nuestras aspiraciones incumplidas y de darle al afán las alas que lastraremos el martes en la oficina.

Reguera no es tramposa en su narración, porque María es como sus hermanos y parientes, un personaje impuro, que también peca de egoísta, maniática e impaciente, incluso ligeramente autoritaria.


Y al margen de Lennie, los demás tampoco están nada mal (si no sería un delito darle a Miguel de Lira simplemente un dar de planos). José Angel Egido brilla con luz propia en el papel de padre: comprensivo pero hedonista, con la difícil función de contentar a las dos partes, es el asteroide del melodrama.

Pero es que Lennie es bárbara, es el planeta entero. Hablará de ella generaciones futuras como se habla ahora de la Stanwyck (por citar a una tocaya) o de Maryl Streep, se convertirá en mito. Sobre todo si sigue teniendo ese acierto a la hora de escoger papeles complejos y variados, y películas destacables del cine español como la retorcida 'Magical girl' (2015).


Lo mejor: Bárbara Lennie
Lo peor: La densidad de cada escena

Valoración: 6'5/10

Javier Haya

Tráiler



Sinopsis
Desde que murió su madre cuando ella tenía 15 años, María ha cuidado de su padre y de sus hermanos. Responsable y controladora, siempre ha sido el pilar de la familia, y se siente orgullosa de ello. Por eso, cuando su padre se enamora repentinamente de su enfermera y anuncia su inminente compromiso, María siente que su vida se desmorona. Con 35 años y sin novio a la vista, deberá atreverse a cambiar su destino.

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