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domingo, 2 de octubre de 2016

'Eight days a week': The Beatles, más vivos que nunca

El género documental es uno de los más bellos y complicados del cine, una forma diferente de contar una historia que no siempre resulta ser un camino de rosas, y si además lo unimos con música, el reto se torna más complicado a la hora de mantener el pulso a la narración. Hace unas semanas se estrenó en España 'Eight days a week', un documental sobre los primeros años de éxito de The Beatles y el vacío personal que deja la fama dirigido por Ron Howard.


Ron Howard se pone al frente de 'Eight days a week', un documental que explora la vida interior del grupo más famoso de Liverpool. Por todos es sabido que Ringo Starr, John Lennon, Paul McCartney y George Harrison son historia de la música, pero sin embargo, solo una pequeña parte del público está dispuesta a bucear por el interior de los escarabajos ingleses de manera habitual. Yo, que no soy una fanática de The Beatles pero sí lo suficientemente admiradora como para pagar la entrada, os recomiendo que si os gustan el cine y la música no os perdáis esta magnífica obra. 


Entrando en materia, el documental se inicia partiendo de una línea clara: en las próximas dos horas vas a formar parte -quieras o no- de los inicios de los Beatles, ya que 'Eight days a week' comienza en 1962, con los pequeños conciertos que ofrecían en el mítico The Cavern Club de Liverpool, y acaba en 1966 con el último gran concierto  de la banda que tuvo lugar en San Francisco, mostrando así la presión a la que fueron sometidos. Si bien es cierto que el documental no aporta demasiados datos nuevos respecto a otras obras que se han filmado sobre el grupo, Ron Howard ofrece una visión personal sin salirse de las características del género. Con 'Eight days a week' queda claro: muere el mito, nace la leyenda.

A nivel narrativo, el documental es casi impecable. En primer lugar, cabe destacar que intervienen directamente sus protagonistas: Ringo Starr y Paul McCartney -los integrantes del grupo que todavía viven- cuentan en primera persona qué supuso para ellos como músicos y como personas aquellos años de vorágine y fama, y se suma también el testimonio de George Harrison gracias al material de archivo obtenido con fragmentos de dos de las últimas entrevistas que dio antes de morir. Se suma también la presencia de John Lennon, al que no podemos ver en formato entrevista pero está muy presente en todo momento. Al hilo del carácter testimonial que impregna el metraje del documental, cabe destacar la presencia de personalidades del mundo de la música y del espectáculo que intervienen de manera muy acertada, dándole más vida al mito 'beatleliano': Elvis Costello, Whoopi Goldberg o Jon Savage son algunas de las personas que han querido formar parte de la aventura.



Narrativamente hablando observamos dos etapas claramente diferenciadas a lo largo del film que toman valor gracias a la labor de guión y documentación que ha hecho posible el documental. La primera etapa muestra los inicios del grupo desde el punto de vista de las giras; los primeros conciertos hacían presagiar que The Beatles levantarían pasiones allá donde pisaran, y así fue. Por ello, son muy recurrentes los planos en los que las fans gritan sin cesar ante la llegada de John, Paul, Ringo y George. En la trama se da por tanto un punto y aparte que divide el documental. La segunda parte muestra una banda más asentada en el panorama musical y con un impecable trabajo de estudio, sin duda y a pesar de que sus años de gloria acaban con su último gran concierto en San Francisco, este segundo escalón nos muestra cómo eran The Beatles como grupo, sus inquietudes personales, sus ganas de respirar y el intacto sentimiento de unión que existía entre ellos. Además, se abordan temas tan crudos como el problema del apartheid o el fanatismo religioso, pruebas de fuego de las que la banda salió fortalecida gracias a su actitud. 

Para que el discurso funcione es necesario que el resto de elementos se alíen entre ellos y poder así lograr un producto compacto. Una de las cosas que más me gustó del documental fue el tratamiento del sonido, con la integración de fragmentos grabados directamente en el estudio donde producían sus discos, las conversaciones de furgoneta entre giras o las largas noches de hotel a mil kilómetros de Liverpool. Este aspecto hace que la cinta gane enteros, ya que ahí están, son ellos, sin fisuras. Estaréis de acuerdo conmigo en que para que un documental funcione, la labor de montaje debe ser excelente, y en ese sentido a 'Eight days a week' no se le puede pedir más: tempo perfecto, variedad de planos, sincronización perfecta con la música o material fotográfico que gana valor con la introducción de efectos especiales puestos en el metraje en el momento oportuno. 


Con todo ello, es probable que a los admiradores de The Beatles, 'Eight days a week' no os aporte nada nuevo, pero el discurso está tan bien contado que vale la pena darle una oportunidad seas seguidor o no. Por mi parte, ha sido un placer viajar durante casi dos horas por el interior de Lennon, Starr, Harrison y McCartney que se muestran tal y como eran: valientes, sinceros y rebeldes, de Liverpool al cielo. Si algo queda claro es que The Beatles están más vivos que nunca.

-A favor: La atmósfera que genera el documental.
-En contra: La primera parte resulta un tanto repetitiva.

Valoración: 9/10

Aixa Valiente

Tráiler



Sinopsis:

El documental narra los primeros años de The Beatles explorando sus inquietudes, como se relacionaban entre ellos y como afrontaron aquellos años de éxito, en concreto, el periodo comprendido entre 1962 y 1966.

martes, 30 de septiembre de 2014

La vida de Brian

Demos gracias a George Harrison, quien montó una productora llamada HandMade Films y también hace un pequeño cameo en la película (véase su nombre), por financiar esta grandísima película que hace una genial crítica humorística al cristianismo y a sus fieles y fanáticos seguidores. Es una película única. Desborda humor absurdo por doquier.

Parecidos más que razonables.
El doblaje de Jose Luis Gil en esta, nuestra comunidad, no me negaréis que no es sublime. Todo un clásico del humor, convertida en película de culto que creo que, sin quererlo, enseña los valores y lecciones religiosas y morales. No hay que tomarse las religión tan en serio. Si cada uno entendiese la vida a su forma y manera, cabríamos a religión por persona... como tendría que ser. Citando a Lisa "Cada uno debería poder elegir la religión que más le convenga/guste".



Fue una dura crítica para los primeros  productores que llegaron tarde al visionado de la peli y creyeron que, en efecto, el protagonista era el mismo Jesucristo. Critica al judaísmo como mero chiste de lo que era la religión entonces, y también lo que sería que surgiera una "nueva religión" como parece que hace en el centro del pueblo cuando el resto de la gente quiere escuchar lo que dice. Puede que no critique a la religión cristiana como tal, pero sí cómo comenzó. Y también se puede entrever una sociedad machista puesto que no dejaba a las mujeres asistir a las lapidaciones... quizá porque no tenían suficiente fuerza.


Un humor tan surrealista como hilarante: "Se venden piedras, rocas pequeñas y grandes, y gravilla" · "Morros de nutria, bigotes de..." "Bgrdaian... de Pijus Magnificus y la mujer Incontinencia, Incontinencia Suma" Y muchas más.
Considero esta una gran película de humor por las salidas totalmente inesperadas que tiene. [Spoliers] Por ejemplo: cuando entra un ejército romano en la casa del pobre ciego para ver si hay escondidos, que lo están y muy mal, los rebeldes del frente judaico... o algo así; buenísimo también: -¿Quién ha sido? TODAS: Ella, ella, ÉL, ÉL. · "JEHOVA, JEHOVA"


Y cómo no, la gran cancioncita que se te mete silbante y pegadiza entre oreja y oreja, con una sonrisa de par en par aunque te estén literalmente crucificando, que nos recuerdan, como bien dice la canción, que Siempre hay que ver el lado positivo de la vida.

Toda una lección de humor, con el debido respeto, hacia toda religión y la vida. "Mira siempre el lado positivo de la vida."

Aaron J. Martin

Sinopsis

Brian nace en un pesebre de Belén el mismo día que Jesucristo. Un cúmulo de desgraciados y tronchantes equívocos le harán llevar una vida paralela a la del verdadero Hijo de Dios. Sus pocas luces y el ambiente de decadencia y caos absoluto en que se haya sumergida la Galilea de aquellos días, le harán vivir en manos de su madre, de una feminista revolucionaria y del mismísimo Poncio Pilatos, su propia versión del calvario. 

Tráiler

 
 
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