Albert Dupontel, director entre otras de '9 meses...de condena' (2013) o 'Bernie' (1996),adapta 'Nos vemos allá arriba', una de las novelas más conocidas de uno de los más conocidos escritores de novela negra europeo: Pierre Lamaître. El escritor francés ha co-escrito, junto al propio Dupontel el guión de esta película que se comió buena parte del pastel de la última edición de los César (premios de la Academia francesa) con cinco galardones, entre los que se incluyen el de Mejor Director, Mejor Guión Adaptado y Mejor Fotografía.
Dupontel, que además de guionista y director es el actor protagonista, nos trae esta historia revestida de tintes impresionistas y románticos, tal y como el sugerente tráiler deja entrever, y ambientada en París justo al final de la Gran Guerra, no diré más. Por cierto, en esta ocasión el adelanto de la película solo proporciona unas pinceladas de cómo es la película estéticamente, ni al más mínimo destripe narrativo. ¡Así deberían ser todos los tráilers! La película se estrena el próximo 22 de junio.
'Barbara' es la nueva película del director Mathieu Amalric se ha alzado con dos Premios César de la Academia de Cine Francés en la categoría de Mejor Actriz Protagonista para Jeanne Balibar y Mejor Sonido.
Brigitte, una actriz reconocida internacionalmente, llega a París para interpretar en una película a la icónica cantante francesa Barbara. A medida que pasan los días, la realidad y la ficción se irán confundiendo para el equipo de rodaje y también para la propia actriz. 'Barbara' se estrenará este jueves 29 de marzo. Os dejamos con el tráiler:
No todos los héroes llevan capa. Algunos llevan traje claro como Henry Fonda en 'Doce hombres sin piedad' (1957), otros vestimenta hippie como Frank Serpico, unos cuantos apuestan por la cresta punk de Travis Bickle, los más desconfiados nos protegen del mal con una Magnum 44 -el mejor revólver del mundo según Harry El Sucio-, los hay que luchan con sotana -y si no me creen vean 'El día de la bestia' (1995)- o con uniforme de la Stasi a lo Ulrich Mühe. También hay muchas, muchísimas heroínas. Wadjdase desplaza, en lugar de con bat movilo trastos lujosos, en una bicicleta verde, y Marion Cotillard reparte justicia de puerta en puerta vistiendo ropa de mercadillo en 'Dos días, una noche' (2014). La heroína invisible que nos muestra Philippe Faucon viste, como tantas otras, hijab. Prénom: Fátima.
Nacido en Marruecos, hijo de un soldado francés y una pied-noir argelina, Philippe Faucon siempre ha reflejado en sus películas las preocupaciones y conflictos de la población magrebí en su país, a pesar de que por sus venas no corre sangre árabe. Este es su su sexto largometraje, sin embargo, nunca su trabajo había tenido tanta repercusión, de hecho en nuestro país no se habían estrenado sus anteriores filmes. Con 'Fátima' ha arrasado en la última edición de los César: tres premios, incluyendo el de Mejor Película. Fátima (Soria Zeroual) es una divorciada de origen argelina que debe criar a dos hijas limpiando casas y oficinas, sin apenas saber francés, en un país que le es extraño, cuyas costumbres desconoce y no termina de comprender. Es un personaje invisible tan real, cotidiano y luchador que esta clase de películas son en cierta medida necesarias. Faucon casi opta por contar la historia en clave neorrealista: contrata a actores noveles como Soria, que se gana la vida limpiando, al igual que el personaje que interpreta. La cámara se mueve poco, se mantiene a una prudencial distancia de las personas y cada escena parece un pequeño capítulo de la vida y repetitiva de una familia de clase baja agobiada por la presión de una sociedad desigual y dividida por el prejuicio.
'Fátima' consigue escapar de la inercia pesimista de la otra gran película francesa de temática social de este año, 'La ley del mercado'. Los personajes de Faucon no están deshumanizados como los de Brizé, aquí los burócratas y los funcionarios galos tratan de ayudar en la medida de la posible, pero el sistema no permite escapar de la asfixia económica, del abismo cultural entre dos mundos y que llevan ya mucho tiempo en contacto. Sin embargo, 'Fátima' adquiere un tono de autocompasión que se acentúa conforme avanza el drama, este actitud se muestra sobre todo en los escritos de la protagonista, y ciertamente le resta bastante galones a una película que podría haber optado por otros derroteros menos deshonestos.
La mayor virtud de la película es mostrar de forma sincera y real como la propia vida, las relaciones personales dentro de la familia y los comportamientos humanos. El contraste entre las mentalidades de las dos hijas aporte un toque muy sugestivo a la película: mientras que la mayor, Nesrine (Zita Hanrot), se sacrifica para salir de la situación precaria de su familia mediante el estudio, Souad (Kenza Noah Aïche) parece atascada, no le gusta lo que ve ni lo que vive, e injustamente lo paga con su madre.
Austera y sencilla, 'Fátima' es una película de ficción verdadera contada de forma correcta, nada más. Por eso sorprende que haya ganado el César a Mejor Película en un año marcado por las importantes producciones francesas: la enigmática 'Mustang'que ha arrasado en cantidad de festivales, la divertida y ácida 'Madame Marguerite'o la ganadora de la Palma de Oro en Cannes el año pasado, 'Dheepan'.
Lo que sí canta mucho es el premio a Mejor Actriz Revelación para Zita Hanrot cuando ni es debutante ni se come a su personaje. Premio a todas luces merecido por Günes Sensoy -o en todo caso otra chica Mustang- y que me hace ser cada vez más escéptico con todos estos galardones.
Aunque mis palabras puedan haber resultado confusas, me gustaría concluir reivindicando otra vez el papel de todas las Fátimas del mundo, personas anónimas cuya labor es ninguneada incluso por aquellos a los que más quieren. Mujeres que se ponen el mundo a los hombros y tiran de él hasta quedar exhaustas.
Lo mejor: El personaje de adolescente rebelde, Souad, cuya actitud parece a veces tan injustificable e injusta, pero que desgraciadamente existe y persiste. Actitud que es claro síntoma de la insatisfacción, de una educación que choca con la recibida por otras generaciones y por un sistema a su vez injustificable e injusto.
Lo peor: El tonito de queja y autocomplacencia de Fátima en la parte final de la película.
Fatima es una musulmana inmigrante de origen árabe que es madre de dos hijas: Souad, una adolescente rebelde de 15 años, y Nesrine, una joven de 18 años que está empezando la Universidad y quiere ser médico.
Impresiona Pascal Plisson con su obra 'Camino a la escuela' desde el principio. Ahonda en los esfuerzos necesarios de los cuatro niños para llegar a la escuela. Plasma la cruda realidad que acecha a los niños y niñas de zonas no urbanas. La cámara acompaña a Jackson (Kenia), Carlitos (Patagonia argentina), Zahira (Marruecos) y Samuel (India) desde la salida de casa hasta su llegada a la escuela.
La conexión entre los niños -largos viajes de entre dos y cuatro horas- incomoda al espectador. Se ofrece, como en la mayoría, una lección de valor humano incontestable. Se ensalza el valor, olvidado, de ir cada día al colegio con cada kilómetro recorrido por las ganas de aprender y obtener un futuro mejor. Es esa ilusión la que sirve como hilo conductor del documental. Se aprovecha el paisaje rural como buena transición entre las cuatro historias. Reporta lo salvaje del paisaje angustia por la odisea a la que hacen frente los personajes. No sirve como elemento representativo de belleza estética sino como elemento que incrementa la odisea.
Se hila un relato sentimental, ya que conmueve al espectador, que se empaña con el artificio y la planificación por encima la naturalidad. Se adentra Plisson, con el artificio de riesgos inesperados y conversaciones demasiado guionizadas, en un público más amplio y comercial. Su pretensión de ampliar el perfil del espectador desnaturaliza un relato que conmueve a cada paso de sus protagonistas. Aún así su estatuilla a los Premios César en 2013 y la nominación a mejor película no europea de los Premios Goya de este año, son indiscutibles.
Lo mejor: la lección moral que resulta el film
Lo peor: el artificio con el que se relata acciones concretas
Documental que narra la historia de cuatro niños que viajan a la escuela cada día durante horas. Rodada en diferentes países se relata las dificultades para llegar a la escuela en las zonas no urbanas. Los niños que viven en diferentes países comparten la ilusión por ir a la escuela y forjarse así un futuro mejor.