Síguenos en Facebook

Siguenos en Facebook Síguenos en Twitter
Mostrando entradas con la etiqueta Seamus McGarvey. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Seamus McGarvey. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de diciembre de 2016

'Animales nocturnos', y dónde no encontrarlos

Cuando la culpa retuerce el ánima es difícil desprenderse de la consciencia  siquiera por unas horas, ni para el descanso físico. Por eso no encontraréis a los animales nocturnos en la cama, no al menos durmiendo. Y aunque Susan Morrow (Amy Adams) afirma que ya padecía de insomnio antes de dejar a Edward (Jake Gyllenhaal), lo cierto es que 'Animales nocturnos' es una magnética y angustiante historia sobre la culpa y el abandono, sobre sus dolorosas consecuencias.


Tom Ford, el otrora modista, lleva en su segundo largometraje la novela 'Tres Noches' de Austin Bright a la gran pantalla. Lo cierto es que tras ver la película, le pica a uno el gusanillo de leerse la novela, ¿cómo habrá plasmado Bright la impotencia que transmite Ford en sus imágenes, la incapacidad de hacer nada para salvarlo todo, la violencia, la desesperación? 


Ford, al contrario que Shakespeare le da a la fragilidad nombre de hombre, de Edward Sheffield, de Tony Hastings, de un soberbio Jake Gyllenhaal que vuelve a asumir una doble personalidad como ya hizo en 'Enemy' (2013). Edward es un profesor de lengua y escritor aficionado, Susan es la mujer que le abandonó por ser un débil, por no tener confianza en él... ¿Y qué sucede cuando un hombre se siente frágil? Pues que a diferencia de Gertrudis, una boba comodona que permanece impávida ante las protestas de su hijo, este duda, se cree inferior y ofendido, y trata de atacar primero con cabeza y finalmente a la desesperada, como haría el propio Hamlet, un débil de raza. 


La venganza en este caso es literaria, Susan le pide a Edward -cuando todavía están juntos- que deje de escribir sobre él mismo, ¿sobre qué va a escribir si no un romántico? ¿Qué otro camino le quedaba sino crear a Tony Hastings, álter ego ligeramente exagerado (Gyllenhaal está más convincente en el papel de Edward, terriblemente cobarde y arrepentido? Ninguno, incapaz de emprender la huida necesaria y empezar de cero tras perderlo todo, Edward sólo puede cobrarse la venganza de la manera que mejor sabe, escribiendo, haciéndole ver a Susan lo que ha dejado escapar con una historia desoladora e impotente, una historia repleta de semejanzas con su relación rota y que retrata, según Gyllenhaal, la violencia que el desamor despierta en tu interior.


El montaje, aunque con demasiados paralelismos visuales entre realidad y ficción, es complejo y muy estético, se puede apreciar aquí la relación del director con el mundo del arte. Por su parte, Seamus McGarvey, consigue darle a la fotografía de 'Animales nocturnos' ese tinte de tristeza y desesperación de la mirada de Amy Adams.

'Animales nocturnos' es un raro ejercicio de repulsión hipnótica. La primera hora es terriblemente magnética, a pesar de que aquello que vemos nos inquieta, nos perturba. Conforme se establece el rol de los personajes y se definen las intenciones, la historia pierde algo de fuerza, se estanca y es entonces cuando el personaje de  Michael Shannon destaca, Bobby Andes, un policía que dedica cuerpo y alma, entre cigarrillo y cigarrillo, a encontrar la justicia de la causa perdida de Tony, curiosa mezcla entre Rust Cohle y Marty Hart interpretada de forma magistral por el . Aaron Tylor Johnson también está espectacular en el papel de psicópata, de hecho, su actuación le ha valido una nominación a los Globos de Oro.


Gyllenhaal, razón más que suficiente para ver una película, ha confesado en una entrevista reciente que sólo quiere hacer películas que hagan aportar algo al público, hacerles meditar y sacar conclusiones. 'Animales nocturnos', aunque es una cinta con altibajos, presenta dilemas y atrae con potentes imágenes, ¿cuán fieles debemos ser a lo que queremos, a nuestras convicciones?¿cuánto tenemos que obviar que aquello que más defendemos no nos beneficia? ¿Hace bien Susan pareciéndose a su madre, convirtiéndose en una Gertrudis más? 

'Animales nocturnos', cóctel de violencia, melancolía, cobardía y amor que deja con su aura de gusto aristocrático un deje de repudio hacia esta misma clase social y al alejamiento intencionado del dolor y las dificultades. Pero eso es precisamente lo que plantea Tom Ford, el enfrentamiento a la infelicidad, su mal planteamiento, que no reside en los objetos perecederos y triviales sino en valores más elevados.

Lo mejor: La secuencia de la carretera, de una violencia no física pocas veces vista. Y Shannon.
Lo peor: Los créditos iniciales.

Valoración: 6'5/10


Tráiler


Sinopsis
Narra la historia de Susan Morrow, una mujer que tras abandonar a su primer marido, un escritor inédito, vive ahora con un médico. De repente recibe un paquete en el que descubre la primera novela de su ex, quien en una nota le pide que por favor la lea, pues ella siempre fue su mejor crítica. Susan lo hace y a medida que se sumerge en la narración, la propia novela acaba olvidando la historia principal para acabar hechizada por este relato dentro del relato, síntoma evidente de que a la nueva vida de Susan le falta algo y deberá explorar en su pasado para saber qué es lo que le impide seguir adelante.

lunes, 28 de noviembre de 2016

'Caída en picado', el viaje a los infiernos de la sociedad

Mentiría si dijese que no temía el traspaso de 'Black Mirror' de Channel 4 al monopolio que está construyendo Netflix. Sentí el pavor de que se desplomase una serie de mediometrajes convertida ya en hito de la televisión (por su calidad, más allá de la popularidad o los números que muchas otras consiguen). Capaz de retratar de una manera terrorífica a la vez que creíble la aplicación de las nuevas tecnologías a la condición humana. Por eso he tardado tanto en ver el primer capítulo de esta segunda etapa de la serie; sin embargo, las críticas favorables me convencieron para que comenzara la aventura.


El universo 'Black Mirror' de historias independientes, en la que cada capítulo era una galaxia entera, tenía en común la brillantez con la que se reflejaba en esa mezcla de ciencia ficción e hiperrealismo, como si de un espejo que muestra cosas feas pero verídicas se tratase (no el espejo roto de la introducción que distorsiona la realidad), varios temas universales: el afán de adaptación y aceptación en el medio, que muchas veces conduce a las personas a cometer actos estúpidos y malvados como en '15 millones de créditos' o la terrorífica 'El oso blanco', que también trata la venganza y la ira; los celos y la ambición de 'Tu historia completa' o las persecuciones injustas por motivos políticos, económicos o ¿artísticos? en 'El momento Waldo' y la primerísima 'El himno nacional'. Parece que los nuevos capítulos van a seguir teniendo esto en común. Charlie Brooker, el creador de la serie, director y guionista de buena parte de los capítulos, se ha convertido en el Shakespeare del futuro aplicado al cine.


'Caída en picado' ('Nosedive' en el original) es una parábola sobre la excesiva importancia que se le da a la opinión pública, la adicción a las redes sociales y el clasismo que se deriva de ambas. Lacie (Bryce Dallas Howard) es una joven oficinista que vive con su hermano, pero se les acaba el alquiler y la joven se ha fijado en un apartamento de una elitista urbanización, para conseguirlo tendrá que mejorar su imagen pública, que se mide con una nota de 1 a 5 estrellas y que aumenta o disminuye a partir de las notas que te dan las personas con las que te cruzas día a día.

En su odisea por naufrgar en Ítaca, osea, un paraíso artificial de falsas apariencias, de sonrisas forzadas y vivencias vacías, Lacie experimentará una profunda catarsis en la que se tendrá que dar cuenta de lo estúpido de sus acciones para ascender en la escala social: jugar con sus propios sentimientos al tratar de restablecer una amistad marchita con una mujer que la empleaba como sombra, perder los nervios, dejar de ser ella misma, convertirse en algo grotesco y caricaturesco...


Ella deja de ser ella, él deja de ser él y todos pasan, una vez más en 'Black mirror', a ser corderitos de un rebaño de Dollies. Y aquel que no esté obsesionado por subir constantemente fotos a la nube, por obtener notas altas de la gente importante, por ser un arribista, pasa a ser poco menos que un sociópata. Esto se ve en el personaje de la vieja camionera, o en menor medida en el hermano de Lacie (James Norton). El hombre ajeno a lo material, poco interesado en agradar a cualquiera, el 'radical libre' (que diría Manuel Vicent), aquel que “adonde quiera que vaya, nunca tiene cobertura y por tanto permanece incontaminado, a salvo de cualquier basura mediática.” Ese se convierte en el raro, en el marginado.

Y nosotros también dejamos de ser nosotros. A pesar de que esta hipérbole nos repugna, también nos asusta porque no es difícil imaginarse que nos dirigimos hacia un mundo así, donde la mayoría son esclavos de una sociedad juiciosa y cruel. Y es que, hay quien más, hay quien menos, las redes sociales han empujado a que los jóvenes (y no tan jóvenes) se sientan obsesionados por los likes, retweets y demás memeces. Del '¿qué dirán?' de las aldeas, hemos pasado al '¿les gustaré?', la sociedad absorbe al individuo, lo destrona y despoja de su cetro de sensatez. La culpa es de todos.


Esta vez Charlie Brooker codirige la película junto a Joe Bright  ('Orgullo y prejuicio [2005], 'Expiación, más allá de la pasión' [2007]) que consigue transformar esa estética romántica de las novelas de Jane Austen, idílica, ordenada, geométrica con colores pastel empalagosos que impregnan toda la pantalla, en una sensación de intranquilidad, de zozobra por el exceso de plástico, de mentira y vacío que transmite el argumento. Esencial es también el trabajo del gran director de fotografía Seamus McGarvey que aporta esos filtros de Instagram tan acordes con la hipocresía y el retoque moral que muestra el guion.

¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia trabajos improductivos y estúpidos? ¿Hacia un clasismo exacerbado? ¿Hacia el culto ciego por la imagen? ¿Hacia la vida sin vida envuelta en rosa pálido, amarillo canario, azul pitufo y maquillaje anaranjado? ¿Hacia la desconoxión con la naturaleza y con uno mismo? ¿Hacia el adiós de la diversión más pueril y pura? No sé. Charlie Brooker y su equipo nos alumbraran en el siguiente capítulo de 'Black Mirror'.


Lo mejor: La ambientación y la fotografía, que dotan a la historia de una atmósfera de inquietud.
Lo peor: El desarrollo superficial del personaje de la camionera, que prometía ser el contrapunto de la historia.

Valoración: 8/10

Tráiler



Sinopsis

Lacie (Bryce Dallas Howard) trabaja en una oficina y vive en un mundo lleno de felicidad, sonrisas y obsesión por la imagen pública. Su amiga Naomi (Alicia Eve) está muy bien posicionada en la élite social, y Lacie está desesperada por unirse a ella.


 
 
Blogger Templates