A pocos días de acabarse definitivamente el verano, 'Heridas abiertas' ha sido una de las grandes propuestas para estas vacaciones. Esta miniserie de HBO de 8 capítulos , adaptación de la obra del mismo nombre de la escritora Gillian Flynn, destaca por su historia pero también por un gran elenco de actores que lidera Amy Adams como protagonista.
Cuando la escritora y productora Marti Noxon (creadora de 'UnReal', 2015) decidió llevar la novela de Gillian Flynn a las pantallas seguro que no se esperaba tal éxito en la audiencia, un logro que se traducirá seguro en los premios del año que viene. Jean-Marc Vallée vuelve a dirigir un tenebroso drama como ya lo hiciera en 'Big Little Lies' (2017), ahora con una atmósfera mucho mas tétrica y gore, con un pueblo lleno de secretos que atormenta a la protagonista Camille, Amy Adams, una periodista con demasiados problemas en su cabeza como para enfrentarse además a los fantasmas y demonios del pasado.
La trágica historia de las niñas desparecidas en este misterioso lugar casi pasa desapercibido a medida que vamos conociendo a los lugareños, algunos alegres y otros más oscuros pero todos sospechosos de un terrible acontecimiento que aunque parezca que no le importa a nadie todo el pueblo está involucrado de alguna manera. Los ocho capítulos sin excepción capturan este ambiente de incertidumbre y desconfianza, donde se entremezclan los roles de detective y periodista, los momentos familiares con los íntegramente extraños y el presente con los flashbacks de una época "mejor".
Amy Adams es primordial en esta trágica historia que vamos conociendo poco a poco, pero en realidad su personaje sirve de anclaje para descubrir a los maravillosos secundarios. No se le puede poner ningún pero a estos personajes que capturan la esencia del pueblo en su totalidad. Todos tienen su momento de gloria y como gran ejemplo hay que nombrar las apariciones de Elizabeth Perkins como vieja conocida de Camille y amiga de Adora, madre de esta. Y hablando de Adora...
La familia de Camille es un auténtico espectáculo de dramatismo. Entrar a la casa de los Crellin es entrar a una casa de muñecas, igual a la que tiene Amma a escala. Eliza Scanlen, Amma, hace un papel casi perfecto como niña rebelde, pero sin duda es Patricia Clarkson, Adora, quien se tiene que llevar todos los halagos. Su personaje de madre obsesiva, delirante, casi de telenovela... es una delicia a los ojos del espectador. Es simplemente sublime y merece todos los premios a los que la nominen.
Si nos referimos al tema y tono de la serie es normal compararla con 'True Detective' e incluso 'Twin Peaks', pero no sería justo por ninguno de los dos lados. Lo que sí es cierto es que está a la altura de 'Big Little Lies' y que HBO se está poniendo las pilas frente a Netflix. Otro último apunte: quedaros hasta los créditos finales.
Lo mejor: Personajes dirigidos con pasión y delicadeza.
Lo peor: La historia a veces desvaría con tanto pasado que recordar.
'Sharp Objects' será la nueva miniserie de HBO, basada en el best seller de Gilliam Flynn (Perdida. 2012). Se estrenará el próximo 8 de julio bajo la dirección de Jean Marc Vallée ( Dallas Buyers Club.2013) y contará con ocho capítulos.
Narra la historia de una reportera Camille Preaker, quien regresa a su pueblo natal para cubrir la noticia del asesinato de una joven preadolescente y la desaparición de otra. Al mismo tiempo la investigación de este suceso le hará reencontrarse con su neurótica madre.
La miniserie esta protagonizada por Amy Adams (La llegada. 2016), Patricia Clarkson (Con derecho a roce. 2011) Chris Messina (Argo. 2012), Sophia Lillis (IT. 2017) y Madison Davenport (Noé. 2014) entre otros.
La autora reconoce en una entrevista que 'Sharp Objects' fue su primera novela y que la escribió durante las noches sin creer realmente que fuera a publicarse alguna vez. Ahora se encargará de llevar la historia a la pantalla, permitiéndose crear algo nuevo pero siempre respetando las interpretaciones de los lectores.
Os dejamos con los dos últimos tráilers de 'Sharp Objects', en español se traducirá a 'Heridas abiertas'. Estreno el próximo 8 de julio.
Dennis Villeneuve siempre ha sido un director diferente, que ha querido marcar la diferencia. Recuerda un poco a Lars Von Trier, sobre todo en sus primeras obras, pero sin salirse tanto de las convenciones y sin tanto experimentalismo. Pero a partir de 'Incendies' (2010) ya se veía que Villeneuve llegaría alto. Se siguió superando con 'Prisioneros' (2013), 'Enemy' (2013), 'Sicario' (2015) y lo acaba de demostrar con 'La Llegada', una excelente película, que se ha visto un poco eclipsada por otras películas con gran éxito como 'La La Land' (2016), 'Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos' (2016) o 'Moonlight' (2016). Pero a pesar de todo esto, 'La Llegada' es uno de los mejores estrenos de este año y probablemente sea un referente en la filmografía de Villeneuve (Hay que recordar que es el director de la nueva película de 'Blade Runner').
A pesar de que se trate de una de las mejores películas del 2016, los films de Villeneuve se caracterizan por que les cuesta coger ritmo, y los comienzos son lentos, aunque luego vayan creciendo hasta llegar al máximo exponente. Y a pesar de que el guión procede del relato 'Story of Your Life' de Ted Chiang, la forma de adaptarlo es única.
Por otro lado, los actores, que tan importante es la calidad de los mismos, como del director que los guía, y en esta ocasión la sinergia entre Villeneuve, Jeremy Renner (Ian Donnelly) y Amy Adams (Louise Banks) crea un resultado excelente (sin menospreciar a Forest Whitaker, que tiene menos presencia), en el que destaca sobre todo el trabajo Adams como una experta lingüista. Y el trabajo dio sus resultados, siendo nominados Villeneuve y Adams para distintos premios, en sus respectivas categorías.
Pero el gran éxito del film fue en los Oscar, donde obtuvo el premio a mejor edición de sonido,(también recibió un premio Bafta al mejor sonido). Y qué mejor criterio que el de los expertos para hablar al respecto, de forma que lo único que podemos hacer es explicar que los premios son merecidos, porque si bien es cierto que el sonido es como el hermano pequeño en el cine, es ese gran olvidado, que si sale bien nadie se da cuenta, pero si sale mal todos lo critican, pues en este caso hace acto de presencia, pero para bien, y eso es lo que le ha valido los premios.
Y a pesar de no recibir muchas nominaciones, los efectos visuales no se quedan atrás, y en una película de estas características son especialmente importantes, y son sencillamente geniales. Sobre todo a la hora de recrear las naves y los heptápodos.
Sinceramente, la película me dejó con la sensación de que no tiene un punto flojo ni un punto fuerte, es todo un conjunto, y es excelente, tampoco hay una parte especial para recordar, ya que todo está en ese ambiente de tensión que tanto gusta a Villeneuve. Y después de verla, nos deja con varios pensamientos (quizás algo filosóficos) rondando por la cabeza.
Lo mejor: Todo
Lo peor: El comienzo, si fuera por nombrar algo que se queda fuera del resto de la película.
Nota: 9,5
Daniel Burruezo
Trailer:
Sinopsis:
Cuando naves extraterrestres comienzan a llegar a la Tierra, los altos mandos militares piden ayuda a una experta lingüista (Amy Adams) para intentar averiguar si los alienígenas vienen en son de paz o suponen una amenaza. Poco a poco la mujer intentará aprender a comunicarse con los extraños invasores, poseedores de un lenguaje propio, para dar con la verdadera y misteriosa razón de la visita extraterrestre...
Cuando la culpa retuerce el ánima es difícil desprenderse de la consciencia siquiera por unas horas, ni para el descanso físico. Por eso no encontraréis a los animales nocturnos en la cama, no al menos durmiendo. Y aunque Susan Morrow (Amy Adams) afirma que ya padecía de insomnio antes de dejar a Edward (Jake Gyllenhaal), lo cierto es que 'Animales nocturnos' es una magnética y angustiante historia sobre la culpa y el abandono, sobre sus dolorosas consecuencias.
Tom Ford, el otrora modista, lleva en su segundo largometraje la novela 'Tres Noches' de Austin Bright a la gran pantalla. Lo cierto es que tras ver la película, le pica a uno el gusanillo de leerse la novela, ¿cómo habrá plasmado Bright la impotencia que transmite Ford en sus imágenes, la incapacidad de hacer nada para salvarlo todo, la violencia, la desesperación?
Ford, al contrario que Shakespeare le da a la fragilidad nombre de hombre, de Edward Sheffield, de Tony Hastings, de un soberbio Jake Gyllenhaal que vuelve a asumir una doble personalidad como ya hizo en 'Enemy' (2013). Edward es un profesor de lengua y escritor aficionado, Susan esla mujer que le abandonó por ser un débil, por no tener confianza en él... ¿Y qué sucede cuando un hombre se siente frágil? Pues que a diferencia de Gertrudis, una boba comodona que permanece impávida ante las protestas de su hijo, este duda, se cree inferior y ofendido, y trata de atacar primero con cabeza y finalmente a la desesperada, como haría el propio Hamlet, un débil de raza.
La venganza en este caso es literaria, Susan le pide a Edward -cuando todavía están juntos- que deje de escribir sobre él mismo, ¿sobre qué va a escribir si no un romántico? ¿Qué otro camino le quedaba sino crear a Tony Hastings, álter ego ligeramente exagerado (Gyllenhaal está más convincente en el papel de Edward, terriblemente cobarde y arrepentido? Ninguno, incapaz de emprender la huida necesaria y empezar de cero tras perderlo todo, Edward sólo puede cobrarse la venganza de la manera que mejor sabe, escribiendo, haciéndole ver a Susan lo que ha dejado escapar con una historia desoladora e impotente, una historia repleta de semejanzas con su relación rota y que retrata, según Gyllenhaal, la violencia que el desamor despierta en tu interior.
El montaje, aunque con demasiados paralelismos visuales entre realidad y ficción, es complejo y muy estético, se puede apreciar aquí la relación del director con el mundo del arte. Por su parte, Seamus McGarvey, consigue darle a la fotografía de 'Animales nocturnos' ese tinte de tristeza y desesperación de la mirada de Amy Adams.
'Animales nocturnos' es un raro ejercicio de repulsión hipnótica. La primera hora es terriblemente magnética, a pesar de que aquello que vemos nos inquieta, nos perturba. Conforme se establece el rol de los personajes y se definen las intenciones, la historia pierde algo de fuerza, se estanca y es entonces cuando el personaje de Michael Shannon destaca, Bobby Andes, un policía que dedica cuerpo y alma, entre cigarrillo y cigarrillo, a encontrar la justicia de la causa perdida de Tony, curiosa mezcla entre Rust Cohle y Marty Hart interpretada de forma magistral por el . Aaron Tylor Johnson también está espectacular en el papel de psicópata, de hecho, su actuación le ha valido una nominación a los Globos de Oro.
Gyllenhaal, razón más que suficiente para ver una película, ha confesado en una entrevista reciente que sólo quiere hacer películas que hagan aportar algo al público, hacerles meditar y sacar conclusiones. 'Animales nocturnos', aunque es una cinta con altibajos, presenta dilemas y atrae con potentes imágenes, ¿cuán fieles debemos ser a lo que queremos, a nuestras convicciones?¿cuánto tenemos que obviar que aquello que más defendemos no nos beneficia? ¿Hace bien Susan pareciéndose a su madre, convirtiéndose en una Gertrudis más?
'Animales nocturnos', cóctel de violencia, melancolía, cobardía y amor que deja con su aura de gusto aristocrático un deje de repudio hacia esta misma clase social y al alejamiento intencionado del dolor y las dificultades. Pero eso es precisamente lo que plantea Tom Ford, el enfrentamiento a la infelicidad, su mal planteamiento, que no reside en los objetos perecederos y triviales sino en valores más elevados.
Lo mejor: La secuencia de la carretera, de una violencia no física pocas veces vista. Y Shannon.
Narra la historia de Susan Morrow, una mujer que tras abandonar a su primer marido, un escritor inédito, vive ahora con un médico. De repente recibe un paquete en el que descubre la primera novela de su ex, quien en una nota le pide que por favor la lea, pues ella siempre fue su mejor crítica. Susan lo hace y a medida que se sumerge en la narración, la propia novela acaba olvidando la historia principal para acabar hechizada por este relato dentro del relato, síntoma evidente de que a la nueva vida de Susan le falta algo y deberá explorar en su pasado para saber qué es lo que le impide seguir adelante.
Tras dirigir con gran éxito 'Un hombre soltero' (2009), el director Tom Ford estrena el próximo viernes 2 de diciembre 'Animales nocturnos', inspirada en la novela de Austin Wright. Protagonizada por Amy Adams, Jake Gyllenhaal y Michael Shannon 'Animales nocturnos' obtuvo el Gran Premio del Jurado en el Festival de Venecia.
Inmersa en un thriller vengativo con tintes dramáticos, Susan Morrow (Amy Adams) empieza la lectura de la novela de su ex-marido. A mesura que avanza en la obra literaría, Susan ve como su nueva vida con un médico esta vacía. Sumergida en la lectura de su ex, Amy Adams llevara a su personaje a explorar su pasado para ver que es lo que le falta en la actualidad y así seguir adelante, no solo en la lectura. Una historia donde "nadie puede olvidar lo que hizo".
El aclamado director de 'Sicario' (2015) y 'Prisioneros' (2013), Denis Villeneuve, te trae este año 'La llegada', un thriller de ciencia ficción. Cuando misteriosas naves espaciales aterrizan en todo el mundo, un equipo de élite (Jeremy Renner y Forest Whitaker) liderado por la lingüista Louise Banks (Amy Adams) intentan descifrar el motivo de su visita. A medida que la humanidad se tambalea al borde de una guerra, Louise y su equipo luchan contra el tiempo, llegando a poner en peligro su vida y, muy posiblemente, la del resto de la humanidad.
Os mostramos el tráiler que nos trae Sony Pictures España de una de sus próximas película. ¿Será 'La llegada' lo mejor de Villenueve?
En tan solo una semana podremos asistir al estreno de una cinta más que esperada, una que ha dado mucho que hablar por múltiples razones y que sin duda logrará llenar las salas de cine sin problemas. Es un hecho de sobra sabido y hablado en multitud de sitios que las películas de superhéroes están teniendo actualmente un tremendo boom, y, por si no quedaba claro, hablábamos de ‘Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia’. Hemos estado acostumbrados a que Marvel tome las riendas en esta nueva moda, pues la gran mayoría de las cintas pertenecen a esta compañía, pero, como decíamos, en escasos días podremos disfrutar de la gran apuesta de DC para hacerle frente, "la mayor lucha de gladiadores de la historia". Pero no vamos a hablar de este nuevo y prometedor filme, aún no, sino de la película que marcó –tras la magistral trilogía de El Caballero Oscuro de Christopher Nolan– el origen de esta especie de secuela y de las muchas películas de DC que vendrán a continuación. Dado el estreno, es oportuno dar un repaso a la cinta que significó la entrada de Detective Comics en esta batalla: ‘El Hombre de Acero’ (2013).
Estrenada hace tres años, la película, por casi todos los aspectos analizables, estuvo acompañada de una gran polémica –claro está, también, de una gran expectación–. Es indudable que Superman, guste más o menos, es el rey de los superhéroes, el primero y más emblemático, que no tiene por qué significar querido, y lo hemos visto en multitud de adaptaciones, facetas, e interpretado por muy distintos actores; como sucede también con Batman y algunos otros de los más conocidos.
Quizá todos esperaban que Christopher Nolan tomara las riendas de este nuevo reinicio, algo que casi seguro habría dado como resultado un producto de mayor calidad y muy diferente, pero al parecer el director ya había dejado su huella en este mundillo sacado del cómic con su Caballero Oscuro, y desechó la opción de encargarse de revitalizar a otro; una decisión muy respetable, pues significa estar años ligado a un mismo personaje. Al final fue el realizador Zack Snyder quién se encargó del ambicioso proyecto, y es por ello que lo impregnó de su estilo. Es conocido por este aspecto, por utilizar una estética muy particular, fácilmente comprobable en, por ejemplo, dos de sus mejores películas, ‘300’ (2006), y ‘Watchmen’ (2009). Era predecible, sabiendo quién la dirigiría, que el argumento de ‘El Hombre de Acero’ no sería en exceso profundo ni complejo –lo cual no tiene por qué ser algo negativo–, y también podíamos intuir que habría acción a raudales y efectos especiales de sobra para satisfacer a los amantes de la espectacularidad desmedida: todo se vio cumplido, y quien se quejara de las carencias en este aspecto, que se hubiera informado un poco más acerca del director. Aun así, Chris Nolan no se alejó del todo del proyecto, pues escribió la historia de la película junto a David S. Goyer, quien después la convertiría en el guión cinematográfico, y actuó también como productor, tareas que obviamente no le suponían tanto tiempo como dirigir la obra.
Analizado este aspecto, debemos tener también en cuenta que no era nada fácil adaptar, de nuevo, a Superman a la gran pantalla. Un reinicio siempre conlleva un enorme riesgo, y más si se desea innovar y evolucionar al personaje. Dichas decisiones satisfarán a unos y serán aborrecidas por otros, como es lógico. Cuánta gente se quejó de que el personaje llevara esos calzoncillos rojos tan míticos y llamativos por fuera –algo ridículo en la actualidad–, pues bien, Snyder decidió dejarlos fuera –por mi parte, gracias–, y cuánta gente se quejó después por ello, por haber modificado un traje tan emblemático; la historia de siempre. Hemos visto al Superman clásico, al sensible adolescente de ‘Smallville’, y a otras encarnaciones que, directamente, sería mejor olvidar; véase ‘Lois & Clark - Las nuevas aventuras de Superman (Serie de TV)’, y, apurando, ‘Superman Returns: El regreso’ (2006). Sí, no era difícil superar estas adaptaciones, pero el público no esperaba ya gran cosa de un nuevo Hombre de Acero, por lo que era también complicado.
Cuando fui a ver la película, aun teniendo una ligera esperanza de ver algo de la visión y estilo de Nolan en la cinta, salí satisfecho de la sala. No era una obra maestra, para nada, pero sí me pareció una buena adaptación, y un gran y renovado Superman superior a todos los que había visto con anterioridad. Es un personaje que trae ya consigo, de serie, unas dificultades inusuales, y es que nada puede dañarlo –excepto lo que todos sabemos, lo que da lugar a combates predecibles, y cuando no, injustos–, erigiéndose más como un dios, como dicen en la propia película, que como un superhéroe al uso. Esto no se puede cambiar, si no la esencia del personaje se perdería, y algo que también ha sido criticado muchas veces es el hecho de que sea, dicho de forma fácil, un trozo de pan. Un dios que baja gatitos de los árboles y ayuda a las ancianas a cruzar la calle. Queremos algo más, queremos ira, rabia y, por qué no, oscuridad y violencia. Los tiempos han cambiado muchísimo desde que nació este personaje, y por ello las demandas del público han ido evolucionando.
Debemos tener en cuenta que Superman nació en 1938, apareciendo por primera vez en el Action Comics nº1. Sí, es el primero, y ello traía consigo una gran responsabilidad para el mismo. Era otra época, y la gente no quería ver a un héroe matando gente, empleando vulgar violencia y actuando como podría hacerlo cualquier criminal, incluso cualquier hombre de carne y hueso, no. La gente, más que a una persona, quería a un símbolo, a un ejemplo a seguir –un dios en la Tierra–, cosa que muy acertadamente también se recuerda en la cinta de Snyder, y eso es lo que DC ofreció en aquel momento. Superman no es uno más, es el origen de los superhéroes, es el líder al que siguen los demás, y por ello no podrá actuar como el resto; pero por suerte, para agrado o no de la mayoría, este es un aspecto que puede también verse evolucionado.
Muchos hicieron hincapié, por los aspectos repasados al principio de este artículo, que iba a ser una película de acción, algo que algunos espectadores parecieron no comprender. Dicho todo esto, sabíamos qué íbamos a ver, y a quien no le gustara, que se hubiera abstenido de echarle un ojo al nuevo Superman.
Pasando al reparto, algo nada fácil tampoco, y después de multitud de candidatos, fue el actor británico Henry Cavill el encargado de enfundarse en el legendario y modernizado traje, una decisión más que correcta, pues no escogieron a alguien que ocupara habitualmente las portadas de las revistas de cine, ni tampoco a un completo desconocido, sino a un actor que bailaba en la frontera entre la fama mundial y el anonimato, y que físicamente era más que adecuado. Un reparto de lujo lo acompañaría en su aventura, contando con estrellas de la talla de Amy Adams, Russell Crowe, Michael Shannon, Kevin Costner, Laurence Fishburne y Diane Lane; una reunión más que interesante.
Zack Snyder no ofrecerá dramas que pasarán a la historia por su profundidad, pero sí es un curtido director en dar al espectador acción a raudales y unos efectos que deben ser disfrutados en la pantalla grande, y en esta ocasión llevó sus dotes al límite, ofreciendo incluso, quizá, demasiado. En algunas secuencias las luchas parecen estar sacadas de Dragon Ball, pues que dos tipos dándose puñetazos en el aire logren reducir a cenizas gran parte de una ciudad es algo que no se ve todos los días, pero los que disfruten de la espectacularidad no opondrán mucha queja.
En el inicio del filme ofrece algo también interesante; Krypton, el planeta natal del superhéroe, algo que no estábamos acostumbrados a ver, y pese a no alargarse en dichas secuencias, muchos alabaron la calidad con que ese mundo está elaborado, y la riqueza que, efímeramente, puede observarse, alegando que incluso hubieran deseado un poco más de metraje para verlo en mayor profundidad y detalle. Estas secuencias sirvieron para hacer un rápido reinicio del personaje –algo que tampoco se demandaba en demasía por estar más que visto–, consiguiendo hacerlo de forma muy acertada, narrando desde el origen sin extenderse ni convertirlo en algo tedioso. Lo que sí se saltó fue la infancia del personaje, también de sobra conocida, introduciendo solo algunos flashbacks que ayudan mucho a la historia, otro gran acierto. Después, básicamente, ya llega más de una hora de golpes, explosiones y barbaridades audiovisuales casi sin descanso, pero no podemos por ello obviar la intensa emotividad de algunos breves momentos de la historia, que se ven enormemente potenciados por la maestría de Hans Zimmer, que por suerte, como ya hiciera con el Caballero Oscuro, se encargó de la banda sonora. Siempre recordaré aquel último tráiler, que podrá verse abajo, en que solo en el inicio, con la canción de Zimmer acompañando a las imágenes, lograba instantáneamente ponerme los pelos de punta.
Repasando un último hecho que levantó polémica, y atención, pues es un spoiler sobre el final, nos centramos en el General Zod al final de la titánica lucha. Estábamos acostumbrados a que Superman no matara ni a una mosca, y aquí sucede algo insólito, pues contra todo pronóstico, y con gran pesar del mismo héroe, eso sí, para evitar que calcine a una familia acorralada, nuestro protagonista acaba con la vida del villano rompiéndole el cuello. Cuántos se quejaron de esto también, sí, y lo más gracioso: lo hicieron los supuestos expertos en el personaje por las redes sociales, hecho que hizo que el propio Snyder, al final, saltara diciendo que si tan en desacuerdo estaban con su decisión, por favor dieran un vistazo al cómic de donde se sacó la secuencia. ¿El hecho? Ocurre tal cual, por lo que es una adaptación más que fiel y un buen final que ayudará a que dejemos de verlo con los inocentes ojos con los que lo hemos visto durante casi ya 80 años.
Tras haber analizado todos estos aspectos, concluiremos en que Zack Snyder nos brindó a un gran Superman, realizando un muy buen reinicio en forma de película de tremenda acción y creando así el inicio de una nueva trilogía y de más adaptaciones, como la que veremos en breves, y que sentarán las bases para La Liga de la Justicia, de la que el director se hará cargo también, y que pretende combatir con fiereza a la exitosa Los Vengadores de Marvel.
Quizá con el superhéroe en la historia suceda como para con el público, algo resumido en las palabras de su madre (Ayelet Zurer): “Le marginarán, le matarán”. Y por ello, recordemos las de su padre, Jor–El (Russell Crowe): "¿Cómo? Para ellos será un Dios."
Lo mejor: la evolución del personaje y la calidad de la historia y la película, siendo principalmente de acción.
Lo peor: se echa en falta más profundidad, y aunque los tiene, mayor emotividad, en lugar de tanta acción.
Valoración: 9 / 10
Salva Alberola
Trailer:
Sinopsis:
Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo.
No se me ocurre mejor título para hacer una película en la que se desaprovechen actores tan reconocidos como son Christian Bale, Jennifer Lawrence, Bradley Cooper o Amy Adams; es que, a pesar de que la idea de David O. Russell tiene buenas papeletas para triunfar, su ejecución no estuvo a la altura, y de ahí que fuera la gran perdedora de los Oscars 2013.
La idea es fácil de entender: una pareja de estafadores es detenida por la policía, así que hacen un trato para poder pillar "con las manos en la masa" a más de un político. La policía lo hacía para revalorizar su nombre y que se le diera una mayor importancia, mientras que los estafadores aceptaron el trato para salir de la cárcel.
Como ya hemos dicho, esta película, a pesar de que, inexplicablemente, obtuvo 10 nominaciones a los Oscars 2013, pasará sin pena ni gloria en la historia del cine americano. Con unos diálogos en ocasiones absurdos, unas situaciones que ni se entendían, así como unos personajes que, a pesar de la buena actuación, están prácticamente vacíos. No evolucionan durante toda la película, siguen siendo los mismos a principio y final, lo que produce que parezca repetitiva de cara al espectador.
No obstante, a pesar de todo lo negativo, sí que hay que decir que en cuanto a decorado y vestuario, se ha realizado un gran trabajo a la hora de preparar cada escena. Un film que no es fácil de ambientar, dado que nos encontramos en los años 70, pero que, desde las gafas de Irving Rosenfeld (Cristian Bale) hasta la última lámpara del decorado, todo está hecho con sumo cuidado.
Por último, el estilo de dirección, en mi opinión fallida a la hora de elegir la forma de grabación. Una cámara que se mueve demasiado, a pesar de que intenta meternos en la piel del personaje, hace que el espectador llegue a marearse y no entienda por qué hay tanto movimiento. No obstante, tampoco hay que olvidar que esto está justificado por el estilo de la película, con un ritmo rápido y con toques de comedia, pero que a muy pocos le sacará alguna sonrisa. Es por ello, que, con todas las nominaciones que había obtenido, personalmente, me esperaba algo mejor.
Lo mejor: Decorado y vestuario.
Lo peor: Diálogos absurdos, y personajes vacíos sin ninguna evolución.
Estado de Nueva York, años setenta. Irving Rosenfeld (Christian Bale), un brillante estafador, y su inteligente y seductora compañera Sydney Prosser (Amy Adams) se ven obligados a trabajar para un tempestuoso agente del FBI, Richie DiMaso (Bradley Cooper), que sin querer los arrastra al peligroso mundo de la política y la mafia de Nueva Jersey.
Una película de 20th Century Fox, dirigida por Steven Spielberg, El Puente de los Espias es un apasionante thriller que cuenta la historia de James Donovan (interpretado por Tom Hanks), un abogado de Brooklyn que se verá arrojado al núcleo de la Guerra Fría, cuando la CÍA le encarga la prácticamente imposible misión de negociar la liberación de un piloto derribado. Los guionistas Matt Charman y Ethan Coen & Joel Coen han tejido una emocionante trama basada en hechos reales, sobre la extraordinaria experiencia vital de Donovan, capturando la esencia de un hombre que lo arriesgó todo en su vida.
El reparto lo completa Mark Rylance, Scott Shepherd, Amy Adams, Sebastian Koch, Alan Alda y Will Rogers. El Puente de los Espías se estrena en cines el 30 de octubre de 2015. Os dejamos con el tráiler.
En un futuro no muy lejano, Theodore Twombly (Joaquin Phoenix) es un hombre hundido y sin esperanzas que encuentra en un sistema operativo la razón para seguir adelante. Atrevida y arriesgada apuesta de Spike Jonze que le valió el Óscar al Mejor Guión Original y que deja a Joaquin Phoenix una vez más a las puertas del galardón.
Un film que da un nuevo sentido al género de la ciencia-ficción. A primera vista el argumento trae a la memoria títulos tales como "Inteligencia Artificial" pero allí donde aquélla decepcionó, esta película cumple o incluso mejora las expectativas creadas en torno a ella. La trama se desarrolla con muy pocos personajes recayendo de manera absoluta todo el peso sobre los hombros del díscolo e incomprendido Phoenix. La cinta, pese a basarse superficialmente en un terreno en el que parecía no quedar nada por descubrir en la relación "hombre-máquina" ahonda en lo profundo que pueden llegar a ser las emociones humanas. Sobrevolando el hecho, inquietante en mi opinión de lo que pudiese ocurrir cuando la ciencia robótica en su auge sea una realidad, encontramos una película masiva, perturbadora y en ocasiones asfixiante. Imposible no recordar al HAL de "2001:una odisea en el espacio" por momentos en la relación entre Theodore y Samantha. Los secundarios ni brillan ni oscurecen la obra. Amy Adams y el resto de ellos componen el puzzle en el que se desarrolla la vida del personaje interpretado por Phoenix. Ni más ni menos. Un Joaquin Phoenix realmente descomunal que consigue meterte en su piel desde el primer minuto y que de nuevo me hace preguntarme cómo un actor de tal calibre no ha dejado su huella en Hollywood. Un actor que desde que deslumbró con su papel de villano en "Gladiator" (en opinión de no pocos, más aún que su compañero de reparto y ganador de dos premios de la academia, Russell Crowe) fue para muchos la promesa de alguien que haría historia en el mundo del cine. Hasta hoy, catorce años después, Joaquin Phoenix goza de muy pocas películas de renombre y de menos aún con papeles para demostrar su inmenso potencial. Algo para lo que necesita muy poco. Hasta hoy, como digo, varios de sus papeles interpretados parecen una broma de mal gusto en comparación con su talento (véase su personaje en "señales"). ¿Qué tendrá para que los grandes directores de Hollywood ni siquiera se le acerquen? Tal vez se deba a su carácter díscolo, excéntrico o como se quiera llamar. Muchos claman (y no sin razón): ¿cuándo un Óscar para DiCaprio?. Hoy yo pregunto: ¿cuándo un Óscar para Phoenix?
Lo mejor: Joaquin Phoenix. Lo peor: Escaso acompañamiento de los secundarios.
Jorge Delmonte Tráiler