Warner Bros lanzó, hace escasos días y bajo el nombre de "Héroes", el último trailer de la esperada 'La liga de la justicia' antes de su estreno mundial el próximo 17 de noviembre.
En este último vistazo a la cinta dirigida por Zack Snyder, que tuvo que ser reemplazado en la dirección en la etapa final a raíz de una tragedia familiar por Joss Whedon - 'Los Vengadores' (2012) - , podemos comprobar, de nuevo, que el filme estará plagado de la gran dosis de acción que ya vimos en 'Batman v. Superman: el amanecer de la justicia' (2016) y 'El hombre de acero' (2013), sumándose ahora el resto de superhéroes que conforman la liga, tanto nuevos como conocidos.
La duda, que el trailer no esclarece sino que parece acrecentar, es si finalmente Superman estará o no presente en la película. Este trailer confirma que el hecho de que aparezca en el reparto no implica que esté envuelto en la trama principal, si bien es cierto que el actor que le da vida, Henry Cavill, publicó hace meses en su cuenta de Instagram una fotografía que mostraba parte del traje negro que Superman viste en algunas historias.
¿Le veremos finalmente? Lo bueno es que cada vez queda menos para averiguarlo. Sin más, el susodicho y espectacular trailer final:
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, entre los intelectuales del momento se promovió la duda de si era posible hacer arte después de la guerra. Sam Garbarski, sin las pretensiones intelectuales de aquellos individuos del S.XX, no ahonda en la cuestión pero nos sumerge mediante la comedia'Bye, Bye Germany' en la Alemania posterior a la caída del III Reich, a través de un grupo de judíos. La película de Garbarski se estrena en España el viernes 22 de setiembre.
Basada en la novela de Michael Bergmann, 'Bye, Bye Germany' narra cómo un grupo de supervivientes judíos intenta por todos los medios trasladarse a Estados Unidos. Mediante artimañas, este variopinto grupo de judíos no dudará en engañar para lograr su sueño: decirle 'bye, bye' a Alemania. Entre los protagonistas destacan; Moritz Bleibtreu -'El experimento' (2001), 'Munich' (2005)-, Antje Traue -'El hombre de acero' (2013), 'El séptimo hijo' (2014)-, Mark Ivanir -'La lista de Schindler' (1993), 'Sr. y Sra. Smith' (2005)-, Anatole Taubman -'Quantum of Solace' (2008), 'Capitán América: El primer vengador' (2011)- y Jeanne Werner -'Colonia' (2015)- entre otros.
Hace solo dos escasos días que ‘Batman v. Superman: el amanecer de la justicia’ llegó a las salas de cine, y en tan breve lapso de tiempo ha logrado levantar ya una considerable polémica. Sitios web y redes sociales plagadas de opiniones, comentarios, críticas y, cómo no, artículos envenenados cargados de ira, unos para tratar de derribar a la competencia ensalzando a la película que nos ocupa y otros intentando hundirla. Pero bueno, fanatismos de DC y Marvel aparte, aquí nos centraremos en la cinta; todo sea dicho, desde el punto de vista de un fan –que no fanático–, así que quien aborrezca a los superhéroes que la protagonizan, o a la compañía que les dio vida, puede dejar de leer en este mismo párrafo, que nadie se lo echará en cara.
Hace nada hablamos de ‘El Hombre de Acero’, y por fin ha llegado el momento de abordar esta nueva película que, como su predecesora, funciona como cinta independiente a la vez que como precuela o introducción de algo mayor y también, en cierta medida, como secuela más espiritual que directa de aquel reinicio de Superman del 2013. Esto nos lleva a pensar que tal vez no veamos una continuación directa de ‘Man of Steel’ o incluso veamos completada una posible trilogía, pues toda la atención parece centrada ahora en ‘La Liga de la Justicia’ y en el nuevo Batman, algo que entristecerá a algunos, pues el universo de Superman ofrece tramas y villanos para llenar de sobra tres películas, pero si los productos que nos ofrecen a continuación son como este ‘Batman v. Superman’, creo que no habrá demasiadas quejas.
Y creo que ya, desde el inicio del análisis, advertiré de que en mayor o menor medida y para poder comentar la película en mayor profundidad, este artículo incluirá más de un spoiler, aunque intentaré no ser muy explícito, pero no está de más dar el aviso.
Es obvio que era jarto complicado juntar a estas dos insignias del mundo de los superhéroes en una misma película, hacerlo con acierto al tiempo que se cuenta otra historia y se sientan las bases para próximamente narrar unas cuantas más, y también tratando de solucionarse algunas de las partes más flojas de ‘El Hombre de Acero’, pues aun no siendo una continuación, el espectador quería ver subsanados dichos errores que para muchos empañaron el conjunto, y creo que pocos podrán poner discrepancia sobre el hecho de que estamos ante uno de esos casos en que, al parecer, los grandes estudios han escuchado la voz de los fans, pues sí he notado muchas mejoras.
La película arranca con dos secuencias que han sido hasta la fecha de las más comentadas. Nos presentan al nuevo Batman de forma breve y eficaz, pues ya lo vimos anteriormente y nadie quería ver demasiado metraje al respecto, pero era algo necesario, y Zack Snyder se sacó de la manga unas escenas que, más que a su anterior película, recordaban directamente a ‘Watchmen’ (2009) por su factura –como también una de las secuencias finales, de las que no hablaré abiertamente por no hacer un fuerte spoiler–, película de la que no se suelen acordar algunos que critican el director en las redes, haciendo alusión únicamente a cintas como ‘Sucher Punch’ (2011), considerada un fracaso. Repito, ¿nadie se acuerda de ‘Watchmen’? ¿Nadie se acuerda de ‘300’ (2006)? Pues eso, todos damos pasos en falso, pero el potencial está ahí.
Junto a esta secuencia, la otra; Bruce Wayne observando a pie de calle la feroz y destructiva batalla entre Superman y el General Zod, viendo el caos que resulta de la misma, el pánico de la gente, sufriendo la impotencia al no poder hacer nada, solo observar, ante dos titanes que reducen todo a cenizas. Muy buena introducción tanto para la historia en sí como para que podamos entender mejor el sentimiento que se apoderará del Caballero Oscuro a la hora de tachar a Superman como un alienígena con poderes de Dios que debe ser detenido por el inconmensurable poder que alberga.
Algo general y que logró sorprenderme: que en una sola película, bastante larga sí, dos horas y media de metraje, hayan logrado introducir tal cantidad de cosas sin llegar a aburrir o hacer que el conjunto resulte pesado. Sí, algunos discreparán, pero es lo que hay. Tuvieron tiempo de mostrarnos rápidamente al nuevo Batman desde el principio, de hacernos ver cómo ha cambiado, cómo ahora opta más por provocar terror a sus enemigos, viéndose como un justiciero más oscuro que nunca, alejado de la auténtica y pura justicia e imponiendo la suya propia. También vemos qué pasó con Superman después de que el mundo lo conociera, cómo se ha adaptado y sigue haciéndolo, seguimos viendo a los personajes de la primera cinta, vemos a un extraño y psicótico Lex Luthor –también uno de los puntos más criticados–, los primeros retazos de Wonder Woman antes de verla en todo su esplendor, las relaciones que se van tramando entre los tres personajes principales, los múltiples guiños –unos obvios, otros dedicados a los seguidores de los comics y que se le escaparán al espectador medio– y una rápida visión a los superhéroes que llegarán para formar la Liga. Y también una caótica y terrible visión de un futuro aparentemente casi posapocaliptico –¿más que posible, quizá, en las secuelas? Teniendo en cuenta a qué hace alusión (la llegada de Darkseid)–, y también vemos el esperado enfrentamiento entre ambos, la mayor lucha de gladiadores de la historia, otra batalla todavía más grande y espectacular, y un más que digno desenlace. Posiblemente me deje algo pero… ¿Todo ello en dos horas y media? No está nada mal.
Como ya sucedió con Christian Bale antes de enfundarse en el traje del Caballero Oscuro, y también con el tristemente difunto Heath Ledger previamente a encarnar el mejor Joker de la historia, la gente se lanzó a degüello a por Ben Affleck en cuanto se anunció que sería el nuevo Batman. Ahora, tras el visionado, aunque la opinión de algunos persista, muchos han tenido obligatoriamente que cambiar de parecer, porque lo cierto es que se ve increíble como el Batman abatido y cansado y como un Bruce Wayne que ha fascinado a muchísimos. Se puede ser mejor o peor actor, pero algunos logran sorprender contra todo pronóstico –véase Ryan Reinolds como Deadpool–, y en esta ocasión creo que el ¿milagro? ha vuelto a repetirse. Me encantó Bale y me encantó la trilogía de Christopher Nolan, y me atrevo a decir sin miedo que son las mejores películas de superhéroes hasta la fecha, pero este Affleck me ha dejado muy buen sabor de boca. Para mí ha cumplido con creces con su cometido, y ha ofrecido a un Batman distinto –porque lo son, están sacados de comics totalmente distintos, éste y el que encarnó Bale, y entre ambos, se dice en la película, han pasado un buen puñado de años– y lo borda. Es sin duda uno de los grandes aciertos, y protagonistas, de esta nueva película.
En cuanto a Superman, algo que ha desagradado a muchos, personalmente me sigue gustando, y como fan del personaje, de hecho es mi superhéroe favorito –algo que la inmensa mayoría de la población no logra entender y te mira mal cuando lo dices en voz alta– me ha faltado ver más de él, verlo recabando más protagonismo y adquiriendo una mayor profundidad y trama dedicada –de ahí a que deseara un ‘Man of Steel 2’, pero aun así salí de la sala más que satisfecho en este aspecto.
En cuanto a qué ha sido adaptado en esta cinta, sin ser lector de los comics me atrevo a decir que, principalmente, se han basado en ‘El regreso del Caballero Oscuro’ y ‘Superman: Doomsday’. Lo último lo sé porque vi la espectacular película de animación que adapta el extenso comic, y lo primero porque un amigo que vio esa cinta, también de animación, sí la vio y quedó muy satisfecho con este port a la gran pantalla. Dos grandes historias plasmadas en una sola película, y con gran acierto; poco más se puede pedir. Y el que tenga cualquier queja respecto a los personajes, a los trajes o cualquier tema de debate similar, que se asome a las páginas impresas. ¿En cuanto a las mejoras respecto a ‘Man of Steel’? Se han centrado más en la trama, en los personajes y en las relaciones entre ellos, dedicando a esto más metraje que a las secuencias de pura y espectacular acción, que me pareció más bestia e impresionante que en ‘El Hombre de Acero’ y además de mayor calidad, viéndose más realistas. En este punto, se ve que han sabido escuchar las demandas de los fans.
Batman no tiene aún su nueva adaptación, que llegará próximamente; Superman sí. Quizá por ello cobre más protagonismo en esta película, y hablando de la banda sonora del enorme Hans Zimmer y Junkie XL, con la música logran que ambas películas, esta y su espiritual predecesora, se entremezclen magistralmente. Cuando solo vemos a Superman y suenan de fondo esas notas de piano del tema “What Are You Going to Do When You Are Not Saving the World?”, de ‘El Hombre de Acero’ que lograban ponernos los pelos de punta en los momentos más emotivos de la cinta, creemos estar viendo metraje de la misma, pero de pronto la música cambia de rumbo y vemos a Batman en escena y sabemos que estamos visionando una mezcolanza entre ambos; una simbiosis increíble entre ambas historias.
Wonder Woman obtiene aquí su primera aparición cinematográfica, uno de los puntos fuertes de la película según la inmensa mayoría, pues Gal Gadot interpreta a un personaje atractivo y enigmático que no revelará su auténtica forma hasta que la amenaza de un Doomsday desatado ponga a todos en jaque. Principalmente se trata también de una introducción para la que será su próxima película en solitario, pero nos han regalado algo más que dos escenas fugaces, dándole su parte del pastel, y ha sido todo un acierto. Respecto a las múltiples quejas sobre Jesse Eisenberg y el nuevo Luthor, sí, es diferente y arriesgado, y guste más o menos nadie sabe a dónde llegará este personaje, mostrado desde el inicio como un psicótico nervioso en pos de la psicopatía; solo el tiempo y las adaptaciones futuras lo dirán.
En cuanto al final, sin entrar en detalles, teniendo en cuenta el comic / película de ‘Doomsday’, me pareció impresionante. Cierto es que hay algunas diferencias, intuyo que para dar parte del protagonismo a los compañeros en batalla de Superman, y que dejaron fuera a personajes como Bizarro, que hubiera supuesto tal vez demasiado, pero aun así sigue siendo fiel en cuando a los sucesos, y mucho más, y es lo importante, en cuanto a la esencia y a las emociones que transmite esa historia, sobre el espectador y sobre el mundo. Mención especial a la frase de Luthor cuando el monstruo está a punto de liberarse: "Ahí tienes tu juicio final"; increíble. Genial esa titánica lucha de a cuatro y genial el enfrentamiento entre los dos verdaderos protagonistas, en el que se aprecian las cualidades de cada uno de manera casi palpable; la predisponibilidad al diálogo de Superman, la bondad que representa al ser un signo, una metáfora de un Dios en la Tierra, y la hostilidad y violencia de un Batman cegado por la ira y también manipulado que solo quiere acabar con aquello que él cree que es una amenaza, imponiendo su propia justicia. El hecho de que Batman se aproveche de esa cualidad / debilidad de su enemigo es lo que posibilita el fiero duelo, y ofrece una espectacularidad sin precedentes. Solo después, al ver lo que Superman realmente representa, se verá “afectado” por su luz y aceptará su guía, el motivo por el que realmente está en la Tierra.
Para finalizar, y sin intención de entrar en polémica, esto es lo que yo quiero cuando veo a superhéroes en pantalla, algo que no veo en otras cintas, sean o no de la misma compañía. Aquí veo dilemas humanos, profundidad en los personajes –algo que muchos tildarán de inexistente, pero para gustos colores–, y observo las dudas existenciales y las debilidades morales que hacen a estas bestias de la acción verdaderos seres humanos. Veo los tonos grisáceos, la oscuridad palpable tanto en ellos como en la historia, la rabia, la ira, el sacrificio, la impotencia y la emotividad que me llevan a pensar que, salvando la trilogía del Caballero Oscuro, esta es una de las mejores – y auténticas– películas sobre superhéroes que he visto. Esto es épica, no solo espectacularidad, que no es lo mismo.
Y en cuanto a la nota que le pongo a la película, aun siendo la misma que le otorgué a ‘El Hombre de Acero’, lo hago a la espera de qué nos ofrecerá ‘La Liga de la Justicia’, aunque admito que esta cinta me ha parecido bastante superior a su predecesora. Podría extenderme mucho más hablando de ‘Batman v. Superman’, pero me ha parecido suficiente. Quien quiera más, y me incluyo, que revisione la cinta, algo que haré sin dudarlo cuando se lance al mercado.
Lo mejor: la combinación de las historias, la cantidad de detalles y la oscuridad y autenticidad de los personajes.
Lo peor: no haber tenido tiempo para extenderse en algunas partes y no ver más desarrollado al Hombre de Acero.
Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad.
En tan solo una semana podremos asistir al estreno de una cinta más que esperada, una que ha dado mucho que hablar por múltiples razones y que sin duda logrará llenar las salas de cine sin problemas. Es un hecho de sobra sabido y hablado en multitud de sitios que las películas de superhéroes están teniendo actualmente un tremendo boom, y, por si no quedaba claro, hablábamos de ‘Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia’. Hemos estado acostumbrados a que Marvel tome las riendas en esta nueva moda, pues la gran mayoría de las cintas pertenecen a esta compañía, pero, como decíamos, en escasos días podremos disfrutar de la gran apuesta de DC para hacerle frente, "la mayor lucha de gladiadores de la historia". Pero no vamos a hablar de este nuevo y prometedor filme, aún no, sino de la película que marcó –tras la magistral trilogía de El Caballero Oscuro de Christopher Nolan– el origen de esta especie de secuela y de las muchas películas de DC que vendrán a continuación. Dado el estreno, es oportuno dar un repaso a la cinta que significó la entrada de Detective Comics en esta batalla: ‘El Hombre de Acero’ (2013).
Estrenada hace tres años, la película, por casi todos los aspectos analizables, estuvo acompañada de una gran polémica –claro está, también, de una gran expectación–. Es indudable que Superman, guste más o menos, es el rey de los superhéroes, el primero y más emblemático, que no tiene por qué significar querido, y lo hemos visto en multitud de adaptaciones, facetas, e interpretado por muy distintos actores; como sucede también con Batman y algunos otros de los más conocidos.
Quizá todos esperaban que Christopher Nolan tomara las riendas de este nuevo reinicio, algo que casi seguro habría dado como resultado un producto de mayor calidad y muy diferente, pero al parecer el director ya había dejado su huella en este mundillo sacado del cómic con su Caballero Oscuro, y desechó la opción de encargarse de revitalizar a otro; una decisión muy respetable, pues significa estar años ligado a un mismo personaje. Al final fue el realizador Zack Snyder quién se encargó del ambicioso proyecto, y es por ello que lo impregnó de su estilo. Es conocido por este aspecto, por utilizar una estética muy particular, fácilmente comprobable en, por ejemplo, dos de sus mejores películas, ‘300’ (2006), y ‘Watchmen’ (2009). Era predecible, sabiendo quién la dirigiría, que el argumento de ‘El Hombre de Acero’ no sería en exceso profundo ni complejo –lo cual no tiene por qué ser algo negativo–, y también podíamos intuir que habría acción a raudales y efectos especiales de sobra para satisfacer a los amantes de la espectacularidad desmedida: todo se vio cumplido, y quien se quejara de las carencias en este aspecto, que se hubiera informado un poco más acerca del director. Aun así, Chris Nolan no se alejó del todo del proyecto, pues escribió la historia de la película junto a David S. Goyer, quien después la convertiría en el guión cinematográfico, y actuó también como productor, tareas que obviamente no le suponían tanto tiempo como dirigir la obra.
Analizado este aspecto, debemos tener también en cuenta que no era nada fácil adaptar, de nuevo, a Superman a la gran pantalla. Un reinicio siempre conlleva un enorme riesgo, y más si se desea innovar y evolucionar al personaje. Dichas decisiones satisfarán a unos y serán aborrecidas por otros, como es lógico. Cuánta gente se quejó de que el personaje llevara esos calzoncillos rojos tan míticos y llamativos por fuera –algo ridículo en la actualidad–, pues bien, Snyder decidió dejarlos fuera –por mi parte, gracias–, y cuánta gente se quejó después por ello, por haber modificado un traje tan emblemático; la historia de siempre. Hemos visto al Superman clásico, al sensible adolescente de ‘Smallville’, y a otras encarnaciones que, directamente, sería mejor olvidar; véase ‘Lois & Clark - Las nuevas aventuras de Superman (Serie de TV)’, y, apurando, ‘Superman Returns: El regreso’ (2006). Sí, no era difícil superar estas adaptaciones, pero el público no esperaba ya gran cosa de un nuevo Hombre de Acero, por lo que era también complicado.
Cuando fui a ver la película, aun teniendo una ligera esperanza de ver algo de la visión y estilo de Nolan en la cinta, salí satisfecho de la sala. No era una obra maestra, para nada, pero sí me pareció una buena adaptación, y un gran y renovado Superman superior a todos los que había visto con anterioridad. Es un personaje que trae ya consigo, de serie, unas dificultades inusuales, y es que nada puede dañarlo –excepto lo que todos sabemos, lo que da lugar a combates predecibles, y cuando no, injustos–, erigiéndose más como un dios, como dicen en la propia película, que como un superhéroe al uso. Esto no se puede cambiar, si no la esencia del personaje se perdería, y algo que también ha sido criticado muchas veces es el hecho de que sea, dicho de forma fácil, un trozo de pan. Un dios que baja gatitos de los árboles y ayuda a las ancianas a cruzar la calle. Queremos algo más, queremos ira, rabia y, por qué no, oscuridad y violencia. Los tiempos han cambiado muchísimo desde que nació este personaje, y por ello las demandas del público han ido evolucionando.
Debemos tener en cuenta que Superman nació en 1938, apareciendo por primera vez en el Action Comics nº1. Sí, es el primero, y ello traía consigo una gran responsabilidad para el mismo. Era otra época, y la gente no quería ver a un héroe matando gente, empleando vulgar violencia y actuando como podría hacerlo cualquier criminal, incluso cualquier hombre de carne y hueso, no. La gente, más que a una persona, quería a un símbolo, a un ejemplo a seguir –un dios en la Tierra–, cosa que muy acertadamente también se recuerda en la cinta de Snyder, y eso es lo que DC ofreció en aquel momento. Superman no es uno más, es el origen de los superhéroes, es el líder al que siguen los demás, y por ello no podrá actuar como el resto; pero por suerte, para agrado o no de la mayoría, este es un aspecto que puede también verse evolucionado.
Muchos hicieron hincapié, por los aspectos repasados al principio de este artículo, que iba a ser una película de acción, algo que algunos espectadores parecieron no comprender. Dicho todo esto, sabíamos qué íbamos a ver, y a quien no le gustara, que se hubiera abstenido de echarle un ojo al nuevo Superman.
Pasando al reparto, algo nada fácil tampoco, y después de multitud de candidatos, fue el actor británico Henry Cavill el encargado de enfundarse en el legendario y modernizado traje, una decisión más que correcta, pues no escogieron a alguien que ocupara habitualmente las portadas de las revistas de cine, ni tampoco a un completo desconocido, sino a un actor que bailaba en la frontera entre la fama mundial y el anonimato, y que físicamente era más que adecuado. Un reparto de lujo lo acompañaría en su aventura, contando con estrellas de la talla de Amy Adams, Russell Crowe, Michael Shannon, Kevin Costner, Laurence Fishburne y Diane Lane; una reunión más que interesante.
Zack Snyder no ofrecerá dramas que pasarán a la historia por su profundidad, pero sí es un curtido director en dar al espectador acción a raudales y unos efectos que deben ser disfrutados en la pantalla grande, y en esta ocasión llevó sus dotes al límite, ofreciendo incluso, quizá, demasiado. En algunas secuencias las luchas parecen estar sacadas de Dragon Ball, pues que dos tipos dándose puñetazos en el aire logren reducir a cenizas gran parte de una ciudad es algo que no se ve todos los días, pero los que disfruten de la espectacularidad no opondrán mucha queja.
En el inicio del filme ofrece algo también interesante; Krypton, el planeta natal del superhéroe, algo que no estábamos acostumbrados a ver, y pese a no alargarse en dichas secuencias, muchos alabaron la calidad con que ese mundo está elaborado, y la riqueza que, efímeramente, puede observarse, alegando que incluso hubieran deseado un poco más de metraje para verlo en mayor profundidad y detalle. Estas secuencias sirvieron para hacer un rápido reinicio del personaje –algo que tampoco se demandaba en demasía por estar más que visto–, consiguiendo hacerlo de forma muy acertada, narrando desde el origen sin extenderse ni convertirlo en algo tedioso. Lo que sí se saltó fue la infancia del personaje, también de sobra conocida, introduciendo solo algunos flashbacks que ayudan mucho a la historia, otro gran acierto. Después, básicamente, ya llega más de una hora de golpes, explosiones y barbaridades audiovisuales casi sin descanso, pero no podemos por ello obviar la intensa emotividad de algunos breves momentos de la historia, que se ven enormemente potenciados por la maestría de Hans Zimmer, que por suerte, como ya hiciera con el Caballero Oscuro, se encargó de la banda sonora. Siempre recordaré aquel último tráiler, que podrá verse abajo, en que solo en el inicio, con la canción de Zimmer acompañando a las imágenes, lograba instantáneamente ponerme los pelos de punta.
Repasando un último hecho que levantó polémica, y atención, pues es un spoiler sobre el final, nos centramos en el General Zod al final de la titánica lucha. Estábamos acostumbrados a que Superman no matara ni a una mosca, y aquí sucede algo insólito, pues contra todo pronóstico, y con gran pesar del mismo héroe, eso sí, para evitar que calcine a una familia acorralada, nuestro protagonista acaba con la vida del villano rompiéndole el cuello. Cuántos se quejaron de esto también, sí, y lo más gracioso: lo hicieron los supuestos expertos en el personaje por las redes sociales, hecho que hizo que el propio Snyder, al final, saltara diciendo que si tan en desacuerdo estaban con su decisión, por favor dieran un vistazo al cómic de donde se sacó la secuencia. ¿El hecho? Ocurre tal cual, por lo que es una adaptación más que fiel y un buen final que ayudará a que dejemos de verlo con los inocentes ojos con los que lo hemos visto durante casi ya 80 años.
Tras haber analizado todos estos aspectos, concluiremos en que Zack Snyder nos brindó a un gran Superman, realizando un muy buen reinicio en forma de película de tremenda acción y creando así el inicio de una nueva trilogía y de más adaptaciones, como la que veremos en breves, y que sentarán las bases para La Liga de la Justicia, de la que el director se hará cargo también, y que pretende combatir con fiereza a la exitosa Los Vengadores de Marvel.
Quizá con el superhéroe en la historia suceda como para con el público, algo resumido en las palabras de su madre (Ayelet Zurer): “Le marginarán, le matarán”. Y por ello, recordemos las de su padre, Jor–El (Russell Crowe): "¿Cómo? Para ellos será un Dios."
Lo mejor: la evolución del personaje y la calidad de la historia y la película, siendo principalmente de acción.
Lo peor: se echa en falta más profundidad, y aunque los tiene, mayor emotividad, en lugar de tanta acción.
Valoración: 9 / 10
Salva Alberola
Trailer:
Sinopsis:
Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo.