Recientemente dijo el creador de 'Black Mirror' que la sociedad actual no está preparada para una nueva temporada de la serie. En cierto modo, añado yo, ya vivimos en un presente difícil, tan surrealista a veces como las que se pintan en esos futuros distópicos. 'Vivarium', la segunda película del director Lorcan Finnegan, demuestra que hay un temor peor que el que se tiene a las máquinas: el temor al sentido de la vida.
Dos jóvenes enamorados se adentran en una urbanización para visitar una casa en alquiler. Todo es demasiado normal, tanto como para que te parezca muy extraña esa normalidad. Claro, estamos entrando en "esa zona", ese tipo de lugar siniestro que tenemos interiorizados desde 'The Twilight Zone' y que continuamos aprendiendo a día de hoy con, por ejemplo, el cine simbólico de Yorgos Lanthimos ('Langosta', 2015).
A la genial estética plástica del cielo de nubes idénticas o el nulo sentido del humor y del estar del agente de ventas lo contraponen una genial y sobria actuación de los protagonistas. Imogen Poots ('Green Room', 2015) y Jesse Eisenberg ('El doble', 2013) se mueven por esta puesta en escena tan intrigante y terrorífica como lo haríamos todos. A favor para ellos el que nosotros estemos en una situación de confinamiento no muy distinta, pues quién en estos días no ha debatido consigo mismo por culpa de estas restricciones tan extremas como, por ejemplo, la más sencilla y, a la vez, la más complicada de todas: quedarse en casa.
La película, después de una media hora genial, empieza a moverse por un terreno pantanoso, ese en el que vas atravesando los límites de "la buena idea para un cortometraje"o "el estiramiento de la metáfora en lo ridículo que es el sueño americano". Sin embargo, 'Vivarium' consigue flotar en ese punto de gracia inicial y llega a la linea de meta en un final sensacional que intenta cerrar el círculo de la mejor manera posible.
Si es un capítulo largo de las nuevas antologías perturbadas es un buen capítulo. Un guion sin fallas y con talento que, además, se permite el lujo de hacer locuras sin que desentone la cinta entera; una actriz, Imogen Poots, perfecta en la tragicomedia absurda, tiene mucho recorrido por delante. Una película que se disfruta porque se sufre desde casa.
Lo mejor: Lo creepy de una idea tan sencilla y macabra a su vez.
Lo peor: Un nudo donde aparecen temas huecos y puede hacerla aburrida.
Una joven pareja se plantea la compra de su primer hogar. Para ello, visitan una inmobiliaria donde los recibe un extraño agente de ventas, que les acompaña a una nueva, misteriosa y peculiar urbanización para mostrarles una vivienda unifamiliar. Allí quedan atrapados en una pesadilla laberíntica y surrealista.
El misterioso thriller 'Vivarium', está dirigida por Lorcan Finnegan y protagonizada por Imogen Poots y Jesse Eisenberg. Ahora os mostramos su tráiler en español:
Diez años después de que ‘Bienvenidos a Zombieland’ (2009) se convirtiera en un
gran éxito y un clásico de culto, el reparto principal formado por Woody
Harrelson ('Asesinos natos', 1994), Jesse Eisenberg ('La red social', 2010), Abigail Breslin ('Sin reservas', 2007) y Emma Stone ('La favorita', 2018) se vuelve a
unir al director Ruben Fleischer ('Venom', 2018)) y los guionitstas originales
Rhett Reese y Paul Wernick ('Deadpool', 2016)) para ‘Zombieland: Mata y remata’.
En la secuela, a
través de un divertido y loco caos que va desde la Casa Blanca al
corazón del país, estos cuatro cazadores deben luchar contra nuevos
tipos de zombis que han evolucionado desde la primera película, así como
nuevos supervivientes humanos. Pero por encima de todo, se tendrán que
enfrentar a los problemas de su alocada e improvisada familia.
La tendremos en la gran pantalla el 25 de octubre de 2019.
Cada septiembre vuelve la vuelta al cole, la depresión postvacacional, los agobios rutinarios y el resurgimiento de las carteleras de cine tras los taquillazos veraniegos y las cintas, algunas de ellas incluso buenas, olvidadas por los cinéfilos ocupados en otros menesteres (casi siempre menos importantes).
Y cada año vuelve, sin excepción desde hace más de 40 años, Woody Allen a estrenar su película. Y cada año, miles de sus antiguos pretendientes, aquéllos que nos enamoramos de Diane Keaton en 'Annie Hall' (1977), que nos sentimos identificados con la cobardía de Boris Grushenko o nos obsesionamos con los dilemas morales de 'Delitos y faltas' (1989). Pero Allen ya no es el de antes, ha perdido el punch, la mayor parte de su gracia, la capacidad para encantar al público con su inconfundible sello humorístico, con sus amoríos imposibles, con su filosofía existencialista judía. Y eso es así, aunque Pérez-Reverte diga que 'Café Society' le ha reconciliado con el neoyorquino o Boyero afirme que sea de las películas más bonitas del cineasta.
El problema es esa tendencia tan humana de tropezar cien veces con la misma china, ves 'Magia a la luz de la luna' (2014) y sales de la sala diciendo "Nunca más", y pasa un año y te vas a ver 'Irrational man' (2015) y sales pensando "Nunca más", pero sabiendo que el déjà vu se repetirá doce meses después. Sucede siempre con los hábitos y los asuntos de culto (la misa del domingo, las borracheras de los viernes y las llamadas a esa mujer), y Woody Allen tiene el curioso mérito de pertenecer a los dos grupos. Pero ya que viene al caso parafrasearé la paráfrasis de Allen a Groucho Marx: "No quiero pertenecer a un club que tenga como socio a un Woody chocho".
Y lamento ser tan corrosivo, 'Café Society' no me ha parecido tan floja como sus anteriores dos cintas ('Magia a la luz de la luna' es oscurantismo soso y vacío, difícil de superar), pero no coincido con la crítica, no he visto una comedia romántica patética y encantadora, sino mas bien lánguida y contradictoria.
La agilidad y la gracia del inicio comienza a disiparse a partir de la media hora, cuando la ñoñería de Bobby (Jesse Eisenberg) te empalaga en la butaca e impide que consigas una postura cómoda. No soy capaz de sentir pena ni por él ni por su tío Phil (Steve Carrel), el primero por sensiblero y plasta, el segundo por ser un personaje mal configurado: Carrel parece que siga estando en la piel del estúpido arrogante Michael Scott, más que en la de un productor de cine atento y audaz. Sólo siento lástima por Vonnie, Kristen Stewart no es sólo la que mejor actúa del triángulo amoroso, sino que además a su corazón le toca escoger entre dos mequetrefes.
Pero el humor marca Allen que vuelve a sus películas tras varios años muy camuflado, se disipa cuando se abandona Nueva York (prueba fehaciente de que no hay mayor musa para el director que su patria chica), en Hollywood todo resulta artificial y tópico, a pesar de que la ambientación es magnífica. El argumento, repetitivo y previsible, crece exponencialmente en aburrimiento cada vez que Allen abre la boca en forma de ese narrador tan machacón e impertinente. Al final las lágrimas, más que de oro como deja suponer la portada, son de tanto bostezar por la sucesión de imágenes (aunque con cierto encanto) soporíferas que se proyectan en pantalla.
La cursilería que Boyero confunde con belleza decepciona profundamente en el espectador que ve en Allen un genio capaz de hacer milagros: hacerte olvidar un mal día con 'La maldición del escorpión de Jade' (2001) o cualquier otra de sus grandes comedias, noquearte los principios con 'Match Point' (2005), tenía la capacidad de crear emociones, de divertir solo en el peor de los casos, y da rabia, porque ni siquiera hace tanto de 'Si la cosa funciona' (2009). Pero con 'Café Society' de que Woody Allen se apaga, cae en lugares comunes a los que no dota de nuevos planteamientos, la mayor parte del guión es simplón y mediocre.
La subtrama de Ben (Corey Stoll) y la familia de Bobby oxigena la película, pero la organización mafiosa del hermano del prota es tratada con un tono demasiado diferente a la seriedad de los amoríos no correspondidos de Robert y Phil, la solemnidad nostálgica que Allen intenta imprimir en su última obra. Y sí, te saca alguna sonrisa, pero suena forzado, sacado de lugar, e incluso también termina por ser repetitivo y simple.
Si son incondicionales de Woody Allen (uno de esos millones que le ríen todas las gracias), 'Café Society' es otra de sus obras insustanciales sobre la complejidad del amor, el recelo al mundo de Hollywood, la nostalgia de décadas más sofisticadas, la familia judía y las asociaciones de gángsters con cuya retórica podrán incluso conmoverse. Si no es el caso, que el nombre no les asuste, vayan al cine a ver otra cosa. Que ya iré yo el otoño siguiente a ver su próxima película.
Lo mejor: La ambientación y la música. Lo peor: ElWoody Allen narrador.
Los Ángeles, años 30. En la meca del cine, el joven recién llegado Bobby Dorfman (Jesse Eisenberg), sobrino de un poderoso agente y productor de Hollywood (Steve Carrell), se enamora de Vonnie (Kristen Stewart), la guapa secretaria de su tío Phil.
Septiembre. Mes de la vuelta al cole, de la depresión post-vacacional, del regreso a los agobios rutinarios. Desde 'El Script también cuenta' queremos haceros un poco más llevadera la vuelta a la realidad, y por ello estrenamos hoy una iniciativa de la que os hablamos hace un par de semanas, el Crossblog.
Y lo hacemos de la mano de 'No Submarines', que no ha querido perderse la vuelta de Woody Allen, porque el director siempre vuelve, sin excepción, desde hace más de 40 años. Y cada año, miles de los seguidores que se enamoraron de Diane Keaton en 'Annie Hall' (1977), se identificaron con la cobardía de Boris Grushenko o se obsesionaron con los dilemas morales de 'Delitos y faltas' (1989), quieren reencontrarse con él para disfrutar, o al menos intentarlo, de su último trabajo.
A continuación os mostramos dos críticas, una a favor y otra en contra, de 'Café Society', la nueva comedia romántica del eterno director neoyorquino.
A FAVOR
Comienzo esta crítica con el mayúscuslo típoco que resulta decir que 'Café Society' me ha hecho reconciliarme con el cine de Woody Allen. Y lo digo con la mano en el corazón. 'Irrational Man' (2015) estuvo cerca pero el todavía por aquel entonces penoso recuerdo de la impecablemente bien rodada, pero insulsa, 'Magic in the moonlight' (2014) no me permitió abordar la historia con toda la emoción que podría haberlo hecho. Supongo que el bueno de Woody sabe que no es fácil ser siempre un genio, no hay dos 'Manhattan' (1979), ni dos 'Annie Hall' (1977), ni dos 'Match Point' (2005), y por eso él sigue haciendo su cine cada año, un cine para él, por propia supervivencia, y no precisamente la económica, sino porque no sabe vivir sin rodar. Su cine que ha subsistido años y años contando una y otra vez historias que podrían ser la misma historia con distintos matices, ha hablado y habla siempre desde esa barrera de nostalgia y de maravillosa ironía que inunda (casi) todas sus producciones.
'Café Society' no es nada diferente a todo eso y a la vez se nos antoja como una nueva vertiente de la comedia romántica que al director tanto le gusta hacer, y ciertamente una de las más tristes de todas. Con dos de los escenarios más conocidos del planeta (Hollywood y Nueva York) y con Jesse Eissenberg (Bobby) y Kristen Stewart (Vonnie) a la cabeza, Allen se embarca en un relato tan visualemente atractivo como narrativamente irónico y desesperanzador. La idílica y soleada "meca del cine" de los años 30 es el centro de la diana de Allen; un Hollywood retratado como un lugar lleno de (im)personalidades, de simples nombres propios, de lujo, excesos y fiestas de largo en jardines de mansiones. Un Hollywood que no evoca otra cosa que uno de los sentimientos más puramente humanos: la soledad.
Precisamente en contraste a este sentimiento, la película del neoyorquino se nos presenta curiosamente viva, llena de luz, de calidez, de sonrisas angelicales y de miradas que encandilan a cualquiera. Unos secundarios entre los que se encuentran un judío con dudas existenciales y un gángster que entierra cadáveres de la manera más elegante del mundo cierran el magnífico plantel de personajes de esos a los que Woody Allen usa como un arma de doble filo: por un lado aliñan su guión de personajes, por otro le sirven para terminar de desarrollar su constante crítica a la sociedad o la religión.
En el aparartado técnico, sería un crimen decir que este señor de 81 años no sigue en plena forma. Y es que en 'Café Society' Allen vuelve a demostar que (llámemoslo práctica) le sobra. Su elegantísima planificación, llena de planos secuencia y su magnífica y cuidada fotografía (a cargo de Vittorio Storaro) lo demuestran. Porque si algo sabemos todos - Woody Allen incluido - es que la mafia y Hollywood son la perfección y la elegancia absoluta. ¿Acaso alguien lo dudaba? El Hollywood de Woody Allen es un mundo tan perfecto, que lejos de invitarnos a entrar, nos repele y nos resulta insano, frágil, vacío.
Tan vacío como nuestro Bobby perdido en ese 'Café Society' que dibuja Allen en su película. Un Café Society que son todos los cafés societies de Hollywood, o de Nueva York, un club tan exclusivo y tan repleto de gente que resulta vacío, amargo, frío, pobre, solo, desesperanzador. ¿Un agridulce reflejo de lo que el clarinetista opina de cierto tipo de esferas de la industria? Le dejamos la respuesta al espectador.
Lo mejor: Redescubrir la química entre Jesse Eisenberg y una Kristen Stewart en estado de gracia.
Lo peor: El octogenario narrador no acaba de funcionar
¡Qué sí, qué sí! ¡Que Woody es único, su cine no tiene par! ¡Y yo lo idolatraré hasta la muerte! Pero Allen ya no es el de hace años, ha perdido el punch, la capacidad para encantar al público con su inconfundible sello humorístico, con sus amoríos imposibles, con su filosofía existencialista judía. Se ha ablandado, sus guiones son más débiles que antaño.
Ves 'Magia a la luz de la luna' (2014) y sales de la sala diciendo "nunca más", y pasa un año y te vas a ver 'Irrational man' (2015) y sales pensando "nunca más", pero sabiendo que el déjà vu se repetirá doce meses después. Sucede siempre con los hábitos y los asuntos de culto (la misa del domingo, las borracheras de los viernes y las llamadas a esa mujer), y Woody Allen tiene el curioso mérito de pertenecer a los dos grupos. Pero ya que viene al caso parafrasearé la paráfrasis de Allen a Groucho Marx: "No quiero pertenecer a un club que tenga como socio a un Woody chocho".
La agilidad y la gracia del inicio comienza a disiparse a partir de la media hora, cuando la ñoñería de Bobby (Jesse Eisenberg) te empalaga en la butaca e impide que consigas una postura cómoda. No soy capaz de sentir pena ni por él ni por su tío Phil (Steve Carrel), el primero por sensiblero y plasta, el segundo por ser un personaje mal configurado: Carrel parece que siga estando en la piel del estúpido arrogante Michael Scott, más que en la de un productor de cine atento y audaz. Sólo siento lástima por Vonnie, Kristen Stewart no es sólo la que mejor actúa del triángulo amoroso, sino que además a su corazón le toca escoger entre dos mequetrefes.
Y aunque el humor marca Allen que vuelve a sus películas tras varios años muy camuflado, se disipa cuando se abandona Nueva York (prueba fehaciente de que no hay mayor musa para el director que su patria chica), en Los Ángeles todo resulta artificial y tópico, a pesar de que la ambientación es magnífica. El argumento, repetitivo y previsible, crece exponencialmente en aburrimiento cada vez que Allen abre la boca en forma de ese narrador tan machacón. Al final las lágrimas, más que de oro como deja suponer la portada, son de aburrimiento por la sucesión de imágenes soporíferas (aunque con cierto encanto) que se proyectan en pantalla.
La cursilería que Boyero confunde con belleza decepciona profundamente en el espectador que ve en Allen a un hombre capaz de obrar milagros: hacerte olvidar un mal día con 'La maldición del escorpión de Jade' (2001) o cualquier otra de sus grandes comedias, noquearte los principios con 'Match Point' (2005), crear emociones puras, o simplemente divertir en el peor de los casos. Pero con 'Café Society' de que Woody Allen se apaga, cae en lugares comunes a los que no dota de nuevos planteamientos, la mayor parte del guión es simplón y mediocre. No veo una comedia romántica patética y triste, sino más bien lánguida.
La subtrama de Ben (Corey Stoll) y la familia de Bobby oxigena la película, pero la fanfarronería mafiosa del hermano choca en exceso con la melancolía de los amoríos no correspondidos, con la solemnidad nostálgica que Allen intenta imprimir en su última obra. Y sí, te saca alguna sonrisa, pero suena forzado, sacado de lugar, e incluso también termina por ser repetitivo y simple.
Quizás 'Café Society' sólo sea una película para incondicionales del bueno de Woody y para enamorados, que correspondidos o no, buscan en el cine un apoyo en el que reposar los problemas durante un rato.
El popular director de cine americano, Woody Allen, estrena el 26 de agosto de este año su última película: 'Café Society'. Una meta película con tintes de comedia romántica ambientada en la industria del cine de los años 30. 'Café Society' cuenta con la firma de Woody Alllen en la dirección y en el guión, como es costumbre en él.
'Café Society', al igual que un imán, atrae no solo por traer la firma de Allen, sino también por el elenco de actores. Los protagonistas de 'American Ultra' (2015), Kristen Stewart (Camp X-Ray) y Jesse Eisenberg ('La red social') coinciden en esta obra repitiendo protagonismo. Pero estos no son los únicos que coinciden. A la fántastica dupla Stewart-Eisenberg se le suma el reencuentro de Steve Carell ('Foxcatcher') con uno de ellos; Carell coincidió con Stewart en '9 besos (C)' (2014). El cartel de nombres conocidos lo cierra Blake Lively ('Infierno Azul'), la única que no viene de trabajar con ninguno de los mencionados. Falta por ver si la experiencia de muchos de ellos al haber trabajado conjuntamente se plasma en una química perceptible para el espectador.
Una vez más, el maestro Woody Allen no falta a su cita anual con sus incondicionales fans. Esta vez será el 26 de agosto, de la mano de su última obra, Café Society. Protagonizada por Kristen Stewart, Jesse Eisenberg y Steve Carrell, está ambientada en los años 30 en Los Ángeles, en aquel Hollywood legendario. Esperemos que esté a la altura de las siempre altas expectativas que se depositan sobre los hombros del genio de Brooklyn.
La sorprendente película 'Ahora me ves' tiene por fin fecha para su secuela: 'Ahora me ves 2' se estrena en España el 22 de julio de 2016. Esta nueva película sigue contando con Jesse Eisenberg, Woody Harrelson y Dave Franco, pero existen diversos cambios. Isla Fisher será sustituida por Lizzy Caplan. Además, contaremos con la presencia de Mark Ruffalo y un actor acostumbrado a las películas de magia: Daniel Radcliffe.
La película de acción dirigida por Jon M. Chu ¿nos volverá a dejar con la boca abierta?
Hace solo dos escasos días que ‘Batman v. Superman: el amanecer de la justicia’ llegó a las salas de cine, y en tan breve lapso de tiempo ha logrado levantar ya una considerable polémica. Sitios web y redes sociales plagadas de opiniones, comentarios, críticas y, cómo no, artículos envenenados cargados de ira, unos para tratar de derribar a la competencia ensalzando a la película que nos ocupa y otros intentando hundirla. Pero bueno, fanatismos de DC y Marvel aparte, aquí nos centraremos en la cinta; todo sea dicho, desde el punto de vista de un fan –que no fanático–, así que quien aborrezca a los superhéroes que la protagonizan, o a la compañía que les dio vida, puede dejar de leer en este mismo párrafo, que nadie se lo echará en cara.
Hace nada hablamos de ‘El Hombre de Acero’, y por fin ha llegado el momento de abordar esta nueva película que, como su predecesora, funciona como cinta independiente a la vez que como precuela o introducción de algo mayor y también, en cierta medida, como secuela más espiritual que directa de aquel reinicio de Superman del 2013. Esto nos lleva a pensar que tal vez no veamos una continuación directa de ‘Man of Steel’ o incluso veamos completada una posible trilogía, pues toda la atención parece centrada ahora en ‘La Liga de la Justicia’ y en el nuevo Batman, algo que entristecerá a algunos, pues el universo de Superman ofrece tramas y villanos para llenar de sobra tres películas, pero si los productos que nos ofrecen a continuación son como este ‘Batman v. Superman’, creo que no habrá demasiadas quejas.
Y creo que ya, desde el inicio del análisis, advertiré de que en mayor o menor medida y para poder comentar la película en mayor profundidad, este artículo incluirá más de un spoiler, aunque intentaré no ser muy explícito, pero no está de más dar el aviso.
Es obvio que era jarto complicado juntar a estas dos insignias del mundo de los superhéroes en una misma película, hacerlo con acierto al tiempo que se cuenta otra historia y se sientan las bases para próximamente narrar unas cuantas más, y también tratando de solucionarse algunas de las partes más flojas de ‘El Hombre de Acero’, pues aun no siendo una continuación, el espectador quería ver subsanados dichos errores que para muchos empañaron el conjunto, y creo que pocos podrán poner discrepancia sobre el hecho de que estamos ante uno de esos casos en que, al parecer, los grandes estudios han escuchado la voz de los fans, pues sí he notado muchas mejoras.
La película arranca con dos secuencias que han sido hasta la fecha de las más comentadas. Nos presentan al nuevo Batman de forma breve y eficaz, pues ya lo vimos anteriormente y nadie quería ver demasiado metraje al respecto, pero era algo necesario, y Zack Snyder se sacó de la manga unas escenas que, más que a su anterior película, recordaban directamente a ‘Watchmen’ (2009) por su factura –como también una de las secuencias finales, de las que no hablaré abiertamente por no hacer un fuerte spoiler–, película de la que no se suelen acordar algunos que critican el director en las redes, haciendo alusión únicamente a cintas como ‘Sucher Punch’ (2011), considerada un fracaso. Repito, ¿nadie se acuerda de ‘Watchmen’? ¿Nadie se acuerda de ‘300’ (2006)? Pues eso, todos damos pasos en falso, pero el potencial está ahí.
Junto a esta secuencia, la otra; Bruce Wayne observando a pie de calle la feroz y destructiva batalla entre Superman y el General Zod, viendo el caos que resulta de la misma, el pánico de la gente, sufriendo la impotencia al no poder hacer nada, solo observar, ante dos titanes que reducen todo a cenizas. Muy buena introducción tanto para la historia en sí como para que podamos entender mejor el sentimiento que se apoderará del Caballero Oscuro a la hora de tachar a Superman como un alienígena con poderes de Dios que debe ser detenido por el inconmensurable poder que alberga.
Algo general y que logró sorprenderme: que en una sola película, bastante larga sí, dos horas y media de metraje, hayan logrado introducir tal cantidad de cosas sin llegar a aburrir o hacer que el conjunto resulte pesado. Sí, algunos discreparán, pero es lo que hay. Tuvieron tiempo de mostrarnos rápidamente al nuevo Batman desde el principio, de hacernos ver cómo ha cambiado, cómo ahora opta más por provocar terror a sus enemigos, viéndose como un justiciero más oscuro que nunca, alejado de la auténtica y pura justicia e imponiendo la suya propia. También vemos qué pasó con Superman después de que el mundo lo conociera, cómo se ha adaptado y sigue haciéndolo, seguimos viendo a los personajes de la primera cinta, vemos a un extraño y psicótico Lex Luthor –también uno de los puntos más criticados–, los primeros retazos de Wonder Woman antes de verla en todo su esplendor, las relaciones que se van tramando entre los tres personajes principales, los múltiples guiños –unos obvios, otros dedicados a los seguidores de los comics y que se le escaparán al espectador medio– y una rápida visión a los superhéroes que llegarán para formar la Liga. Y también una caótica y terrible visión de un futuro aparentemente casi posapocaliptico –¿más que posible, quizá, en las secuelas? Teniendo en cuenta a qué hace alusión (la llegada de Darkseid)–, y también vemos el esperado enfrentamiento entre ambos, la mayor lucha de gladiadores de la historia, otra batalla todavía más grande y espectacular, y un más que digno desenlace. Posiblemente me deje algo pero… ¿Todo ello en dos horas y media? No está nada mal.
Como ya sucedió con Christian Bale antes de enfundarse en el traje del Caballero Oscuro, y también con el tristemente difunto Heath Ledger previamente a encarnar el mejor Joker de la historia, la gente se lanzó a degüello a por Ben Affleck en cuanto se anunció que sería el nuevo Batman. Ahora, tras el visionado, aunque la opinión de algunos persista, muchos han tenido obligatoriamente que cambiar de parecer, porque lo cierto es que se ve increíble como el Batman abatido y cansado y como un Bruce Wayne que ha fascinado a muchísimos. Se puede ser mejor o peor actor, pero algunos logran sorprender contra todo pronóstico –véase Ryan Reinolds como Deadpool–, y en esta ocasión creo que el ¿milagro? ha vuelto a repetirse. Me encantó Bale y me encantó la trilogía de Christopher Nolan, y me atrevo a decir sin miedo que son las mejores películas de superhéroes hasta la fecha, pero este Affleck me ha dejado muy buen sabor de boca. Para mí ha cumplido con creces con su cometido, y ha ofrecido a un Batman distinto –porque lo son, están sacados de comics totalmente distintos, éste y el que encarnó Bale, y entre ambos, se dice en la película, han pasado un buen puñado de años– y lo borda. Es sin duda uno de los grandes aciertos, y protagonistas, de esta nueva película.
En cuanto a Superman, algo que ha desagradado a muchos, personalmente me sigue gustando, y como fan del personaje, de hecho es mi superhéroe favorito –algo que la inmensa mayoría de la población no logra entender y te mira mal cuando lo dices en voz alta– me ha faltado ver más de él, verlo recabando más protagonismo y adquiriendo una mayor profundidad y trama dedicada –de ahí a que deseara un ‘Man of Steel 2’, pero aun así salí de la sala más que satisfecho en este aspecto.
En cuanto a qué ha sido adaptado en esta cinta, sin ser lector de los comics me atrevo a decir que, principalmente, se han basado en ‘El regreso del Caballero Oscuro’ y ‘Superman: Doomsday’. Lo último lo sé porque vi la espectacular película de animación que adapta el extenso comic, y lo primero porque un amigo que vio esa cinta, también de animación, sí la vio y quedó muy satisfecho con este port a la gran pantalla. Dos grandes historias plasmadas en una sola película, y con gran acierto; poco más se puede pedir. Y el que tenga cualquier queja respecto a los personajes, a los trajes o cualquier tema de debate similar, que se asome a las páginas impresas. ¿En cuanto a las mejoras respecto a ‘Man of Steel’? Se han centrado más en la trama, en los personajes y en las relaciones entre ellos, dedicando a esto más metraje que a las secuencias de pura y espectacular acción, que me pareció más bestia e impresionante que en ‘El Hombre de Acero’ y además de mayor calidad, viéndose más realistas. En este punto, se ve que han sabido escuchar las demandas de los fans.
Batman no tiene aún su nueva adaptación, que llegará próximamente; Superman sí. Quizá por ello cobre más protagonismo en esta película, y hablando de la banda sonora del enorme Hans Zimmer y Junkie XL, con la música logran que ambas películas, esta y su espiritual predecesora, se entremezclen magistralmente. Cuando solo vemos a Superman y suenan de fondo esas notas de piano del tema “What Are You Going to Do When You Are Not Saving the World?”, de ‘El Hombre de Acero’ que lograban ponernos los pelos de punta en los momentos más emotivos de la cinta, creemos estar viendo metraje de la misma, pero de pronto la música cambia de rumbo y vemos a Batman en escena y sabemos que estamos visionando una mezcolanza entre ambos; una simbiosis increíble entre ambas historias.
Wonder Woman obtiene aquí su primera aparición cinematográfica, uno de los puntos fuertes de la película según la inmensa mayoría, pues Gal Gadot interpreta a un personaje atractivo y enigmático que no revelará su auténtica forma hasta que la amenaza de un Doomsday desatado ponga a todos en jaque. Principalmente se trata también de una introducción para la que será su próxima película en solitario, pero nos han regalado algo más que dos escenas fugaces, dándole su parte del pastel, y ha sido todo un acierto. Respecto a las múltiples quejas sobre Jesse Eisenberg y el nuevo Luthor, sí, es diferente y arriesgado, y guste más o menos nadie sabe a dónde llegará este personaje, mostrado desde el inicio como un psicótico nervioso en pos de la psicopatía; solo el tiempo y las adaptaciones futuras lo dirán.
En cuanto al final, sin entrar en detalles, teniendo en cuenta el comic / película de ‘Doomsday’, me pareció impresionante. Cierto es que hay algunas diferencias, intuyo que para dar parte del protagonismo a los compañeros en batalla de Superman, y que dejaron fuera a personajes como Bizarro, que hubiera supuesto tal vez demasiado, pero aun así sigue siendo fiel en cuando a los sucesos, y mucho más, y es lo importante, en cuanto a la esencia y a las emociones que transmite esa historia, sobre el espectador y sobre el mundo. Mención especial a la frase de Luthor cuando el monstruo está a punto de liberarse: "Ahí tienes tu juicio final"; increíble. Genial esa titánica lucha de a cuatro y genial el enfrentamiento entre los dos verdaderos protagonistas, en el que se aprecian las cualidades de cada uno de manera casi palpable; la predisponibilidad al diálogo de Superman, la bondad que representa al ser un signo, una metáfora de un Dios en la Tierra, y la hostilidad y violencia de un Batman cegado por la ira y también manipulado que solo quiere acabar con aquello que él cree que es una amenaza, imponiendo su propia justicia. El hecho de que Batman se aproveche de esa cualidad / debilidad de su enemigo es lo que posibilita el fiero duelo, y ofrece una espectacularidad sin precedentes. Solo después, al ver lo que Superman realmente representa, se verá “afectado” por su luz y aceptará su guía, el motivo por el que realmente está en la Tierra.
Para finalizar, y sin intención de entrar en polémica, esto es lo que yo quiero cuando veo a superhéroes en pantalla, algo que no veo en otras cintas, sean o no de la misma compañía. Aquí veo dilemas humanos, profundidad en los personajes –algo que muchos tildarán de inexistente, pero para gustos colores–, y observo las dudas existenciales y las debilidades morales que hacen a estas bestias de la acción verdaderos seres humanos. Veo los tonos grisáceos, la oscuridad palpable tanto en ellos como en la historia, la rabia, la ira, el sacrificio, la impotencia y la emotividad que me llevan a pensar que, salvando la trilogía del Caballero Oscuro, esta es una de las mejores – y auténticas– películas sobre superhéroes que he visto. Esto es épica, no solo espectacularidad, que no es lo mismo.
Y en cuanto a la nota que le pongo a la película, aun siendo la misma que le otorgué a ‘El Hombre de Acero’, lo hago a la espera de qué nos ofrecerá ‘La Liga de la Justicia’, aunque admito que esta cinta me ha parecido bastante superior a su predecesora. Podría extenderme mucho más hablando de ‘Batman v. Superman’, pero me ha parecido suficiente. Quien quiera más, y me incluyo, que revisione la cinta, algo que haré sin dudarlo cuando se lance al mercado.
Lo mejor: la combinación de las historias, la cantidad de detalles y la oscuridad y autenticidad de los personajes.
Lo peor: no haber tenido tiempo para extenderse en algunas partes y no ver más desarrollado al Hombre de Acero.
Ante el temor de las acciones que pueda llevar a cabo Superman, el vigilante de Gotham City aparece para poner a raya al superhéroe de Metrópolis, mientras que la opinión pública debate cuál es realmente el héroe que necesitan. El hombre de acero y Batman se sumergen en una contienda territorial, pero las cosas se complican cuando una nueva y peligrosa amenaza surge rápidamente, poniendo en jaque la existencia de la humanidad.
Después que en la pasada Comic Con de San Diego se filtrara el tráiler del Escuadrón Suicida, Warner Bros. Pictures lo lanza con buena calidad para todo el mundo. La película la dirige David Ayery será interpretada por Viola Davis (Amanda Waller), Margot Robbie (Harley Quinn), Jared Leto (The Joker), Will Smith (Deadshot), Jai Courtney (Capitan Boomerang), Jesse Eisenberg(Lex Luthor) y Cara Delevingne (Enchantress) entre otros. Todo un reparto de lujo para una atrevida película de DC Comics.
El Escuadrón Suicida son un grupo de siete villanos que, encarcelados por le Gobierno de los Estados Unidos, colaboran a su vez con este en misiones secretas para limpiar su expediente. Os mostramos el tráiler en buena calidad y subtitulado al español. Recordamos que la película se estrenará el 5 de agosto de 2016.
Ya están confirmados oficialmente por parte de Warner Bros y DC Comics, quienes van a ser los villanos de la película "Escuadrón Suicida".
Como se rumoreaba Jared Leto será el Joker, tiene un papel difícil después de la brillante actuación que hizo Heath Ledger, igual el reciente ganador del Oscar sorprende de nuevo en Hollywood. Will Smith será uno de los líderes del grupo, dará vida a Deadshot. Margot Robbie tendrá el papel de Harley Quinn. Cara Devinge tendrá la oportunidad de ser La Hechicera. Y por último Jai Courtney es Boomerang.
La película de la adaptación del cómic de DC, la realizará David Ayer y su estreno esta previsto después de "Batman v Superman: Dawm of Justice", en agosto de 2016. El rodaje empieza en Toronto en febrero de 2015 y se terminará aproximadamente en septiembre de ese mismo año.
También se esta negociando la presencia de Jesse Eisenberg, que da vida a Lex Luthor, para este filme.
Es un actor estadounidense. Nació en Nueva York, el 5 de octubre de 1983.
Filmografía
2002: The Emperor´s Club
2002: Cosa de hombres
2003: La maldición
2004: El bosque
2005: Una historia de Brooklyn
2007: The Living Wake
2007: One Day Like Rain
2007: La sombra del cazador
2008: Adventureland
2009: Un hombre solitario
2009: Bienvenidos a Zombieland
2009: Beyond All Boundaries (Cortometraje)
2010: La red social
2010: Holy Rollers
2010: Camp Hell
2011: Rio
2011: 30 minutos o menos
2012: Why Stop Now?
2012: The Terrorist Search Engine
2012: Free Samples
2012: A Roma con amor
2013: Now You See Me
2013: The Double
2013: Ahora me ves...
2014: The End of the Tour
2014: Rio 2
2015: American Ultra
2016: Ahora me ves 2...
2016: Escuadrón Suicida
2016: Batman v Superman: El amanecer de la justicia