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miércoles, 11 de diciembre de 2019

Tráiler de 'Underwater' - Terror aquático con Kristen Stewart.

William Eubank, conocido por dirigir 'Love' (2011), se pone a los mandos de esta película de terror bajo el agua llama 'Underwater'.


El reparto está formado por la famosa actriz Kristen Stewart ('Los ángeles de Charlie', 2019), Vincent Cassel ('Cisne negro', 2010) y T.J. Miller ('Deadpool', 2016) entre otros. 

La sinópsis nos dice: Cuando un terremoto deja su laboratorio subterráneo devastado, a 11 km. de profundidad, un grupo de investigadores deberá volver a la superficie si quiere salvar su vida. Pero no conocen el peligro que les espera fuera.

Todavía no tenemos fecha de estreno exacta pero será en 2020.



sábado, 29 de junio de 2019

Primer tráiler de 'Los Ángeles de Charlie'

Elizabeth Banks dirige a la nueva generación de Ángeles (Kristen Stewart, Naomi Scott y Ella Balinska) que trabajan para el misterioso Charles Townsend. Los Ángeles de Charlie siempre han proporcionado servicios de seguridad e investigación a clientes privados, y ahora la Agencia Townsend se ha expandido internacionalmente con las mujeres más inteligentes, valientes y mejor entrenadas a lo largo y ancho del planeta - varios equipos de Ángeles guiados por otros tantos Bosleys llevando a cabo los trabajos más duros por todo el mundo. Cuando un joven ingeniero de sistemas llama la atención sobre una peligrosa tecnología, los Ángeles son llamados a la acción, arriesgando sus vidas por protegernos a todos. 


Este reinicio de la saga, se podrá ver en los cines de toda España el 29 de diciembre. 'Los Ángeles de Charlie' no es recomendada para menores de 12 años. Ahora os dejamos con su primer tráiler en castellano: 


sábado, 24 de septiembre de 2016

'Café Society', no quiero pertenecer a un club que tengo como socio a un Woody chocho

Cada septiembre vuelve la vuelta al cole, la depresión postvacacional, los agobios rutinarios y el resurgimiento de las carteleras de cine tras los taquillazos veraniegos y las cintas, algunas de ellas incluso buenas, olvidadas por los cinéfilos ocupados en otros menesteres (casi siempre menos importantes).

Y cada año vuelve, sin excepción desde hace más de 40 años, Woody Allen a estrenar su película. Y cada año, miles de sus antiguos pretendientes, aquéllos que nos enamoramos de Diane Keaton en 'Annie Hall' (1977), que nos sentimos identificados con la cobardía de Boris Grushenko o nos obsesionamos con los dilemas morales de 'Delitos y faltas' (1989). Pero Allen ya no es el de antes, ha perdido el punch, la mayor parte de su gracia, la capacidad para encantar al público con su inconfundible sello humorístico, con sus amoríos imposibles, con su filosofía existencialista judía. Y eso es así, aunque Pérez-Reverte diga que 'Café Society' le ha reconciliado con el neoyorquino o Boyero afirme que sea de las películas más bonitas del cineasta.

El problema es esa tendencia tan humana de tropezar cien veces con la misma china, ves 'Magia a la luz de la luna' (2014) y sales de la sala diciendo "Nunca más", y pasa un año y te vas a ver 'Irrational man' (2015) y sales pensando "Nunca más", pero sabiendo que el déjà vu se repetirá doce meses después. Sucede siempre con los hábitos y los asuntos de culto (la misa del domingo, las borracheras de los viernes y las llamadas a esa mujer), y Woody Allen tiene el curioso mérito de pertenecer a los dos grupos. Pero ya que viene al caso parafrasearé la paráfrasis de Allen Groucho Marx: "No quiero pertenecer a un club que tenga como socio a un Woody chocho".

Y lamento ser tan corrosivo, 'Café Society' no me ha parecido tan floja como sus anteriores dos cintas ('Magia a la luz de la luna' es oscurantismo soso y vacío, difícil de superar), pero no coincido con la crítica, no he visto una comedia romántica patética y encantadora, sino mas bien lánguida y contradictoria.

La agilidad y la gracia del inicio comienza a disiparse a partir de la media hora, cuando la ñoñería de Bobby (Jesse Eisenberg) te empalaga en la butaca e impide que consigas una postura cómoda. No soy capaz de sentir pena ni por él ni por su tío Phil (Steve Carrel), el primero por sensiblero y plasta, el segundo por ser un personaje mal configurado: Carrel parece que siga estando en la piel del estúpido arrogante Michael Scott, más que en la de un productor de cine atento y audaz. Sólo siento lástima por Vonnie, Kristen Stewart no es sólo la que mejor actúa del triángulo amoroso, sino que además a su corazón le toca escoger entre dos mequetrefes.

Pero el humor marca Allen que vuelve a sus películas tras varios años muy camuflado, se disipa cuando se abandona Nueva York (prueba fehaciente de que no hay mayor musa para el director que su patria chica), en Hollywood todo resulta artificial y tópico, a pesar de que la ambientación es magnífica. El argumento, repetitivo y previsible, crece exponencialmente en aburrimiento cada vez que Allen abre la boca en forma de ese narrador tan machacón e impertinente. Al final las lágrimas, más que de oro como deja suponer la portada, son de tanto bostezar por la sucesión de imágenes (aunque con cierto encanto) soporíferas que se proyectan en pantalla.

La cursilería que Boyero confunde con belleza decepciona profundamente en el espectador que ve en Allen un genio capaz de hacer milagros: hacerte olvidar un mal día con 'La maldición del escorpión de Jade' (2001) o cualquier otra de sus grandes comedias, noquearte los principios con 'Match Point' (2005), tenía la capacidad de crear emociones, de divertir solo en el peor de los casos, y da rabia, porque ni siquiera hace tanto de 'Si la cosa funciona' (2009). Pero con 'Café Society'  de que Woody Allen se apaga, cae en lugares comunes a los que no dota de nuevos planteamientos, la mayor parte del guión es simplón y mediocre.

La subtrama de Ben (Corey Stoll) y la familia de Bobby oxigena la película, pero la organización mafiosa del hermano del prota es tratada con un tono demasiado diferente a la seriedad de los amoríos no correspondidos de Robert y Phil, la solemnidad nostálgica que Allen intenta imprimir en su última obra. Y sí, te saca alguna sonrisa, pero suena forzado, sacado de lugar, e incluso también termina por ser repetitivo y simple.

Si son incondicionales de Woody Allen (uno de esos millones que le ríen todas las gracias), 'Café Society' es otra de sus obras insustanciales sobre la complejidad del amor, el recelo al mundo de Hollywood, la nostalgia de décadas más sofisticadas, la familia judía y las asociaciones de gángsters con cuya retórica podrán incluso conmoverse. Si no es el caso, que el nombre no les asuste, vayan al cine a ver otra cosa. Que ya iré yo el otoño siguiente a ver su próxima película.


Lo mejor: La ambientación y la música.
Lo peor: El Woody Allen narrador.

Puntuación: 4/10

Javier Haya

Tráiler



Sinopsis
Los Ángeles, años 30. En la meca del cine, el joven recién llegado Bobby Dorfman (Jesse Eisenberg), sobrino de un poderoso agente y productor de Hollywood (Steve Carrell), se enamora de Vonnie (Kristen Stewart), la guapa secretaria de su tío Phil. 

viernes, 9 de septiembre de 2016

Crítica doble de 'Café Society'

Septiembre. Mes de la vuelta al cole, de la depresión post-vacacional, del regreso a los agobios rutinarios. Desde 'El Script también cuenta' queremos haceros un poco más llevadera la vuelta a la realidad, y por ello estrenamos hoy una iniciativa de la que os hablamos hace un par de semanas, el Crossblog.

Y lo hacemos de la mano de 'No Submarines', que no ha querido perderse la vuelta de Woody Allen, porque el director  siempre vuelve, sin excepción, desde hace más de 40 años. Y cada año, miles de los seguidores que se enamoraron de Diane Keaton en 'Annie Hall' (1977), se identificaron con la cobardía de Boris Grushenko  o se obsesionaron con los dilemas morales de 'Delitos y faltas' (1989), quieren reencontrarse con él para disfrutar, o al menos intentarlo, de su último trabajo.

A continuación os mostramos dos críticas, una a favor y otra en contra, de 'Café Society', la nueva comedia romántica del eterno director neoyorquino.


A FAVOR

Comienzo esta crítica con el mayúscuslo típoco que resulta decir que 'Café Society' me ha hecho reconciliarme con el cine de Woody Allen. Y lo digo con la mano en el corazón. 'Irrational Man' (2015) estuvo cerca pero el todavía por aquel entonces penoso recuerdo de la impecablemente bien rodada, pero insulsa, 'Magic in the moonlight' (2014) no me permitió abordar la historia con toda la emoción que podría haberlo hecho. Supongo que el bueno de Woody sabe que no es fácil ser siempre un genio, no hay dos 'Manhattan' (1979), ni dos 'Annie Hall' (1977), ni dos 'Match Point' (2005), y por eso él sigue haciendo su cine cada año, un cine para él, por propia supervivencia, y no precisamente la económica, sino porque no sabe vivir sin rodar. Su cine que ha subsistido años y años contando una y otra vez historias que podrían ser la misma historia con distintos matices, ha hablado y habla siempre desde esa barrera de nostalgia y de maravillosa ironía que inunda (casi) todas sus producciones.

'Café Society' no es nada diferente a todo eso y a la vez se nos antoja como una nueva vertiente de la comedia romántica que al director tanto le gusta hacer, y ciertamente una de las más tristes de todas. Con dos de los escenarios más conocidos del planeta (Hollywood y Nueva York) y con Jesse Eissenberg (Bobby) y Kristen Stewart (Vonnie) a la cabeza, Allen se embarca en un relato tan visualemente atractivo como narrativamente irónico y desesperanzador. La idílica y soleada "meca del cine" de los años 30 es el centro de la diana de Allen; un Hollywood retratado como un lugar lleno de (im)personalidades, de simples nombres propios, de lujo, excesos y fiestas de largo en jardines de mansiones. Un Hollywood que no evoca otra cosa que uno de los sentimientos más puramente humanos: la soledad.

Precisamente en contraste a este sentimiento, la película del neoyorquino se nos presenta curiosamente viva, llena de luz, de calidez, de sonrisas angelicales y de miradas que encandilan a cualquiera. Unos secundarios entre los que se encuentran un judío con dudas existenciales y un gángster que entierra cadáveres de la manera más elegante del mundo cierran el magnífico plantel de personajes de esos a los que Woody Allen usa como un arma de doble filo: por un lado aliñan su guión de personajes, por otro le sirven para terminar de desarrollar su constante crítica a la sociedad o la religión.

En el aparartado técnico, sería un crimen decir que este señor de 81 años no sigue en plena forma. Y es que en 'Café Society' Allen vuelve a demostar que (llámemoslo práctica) le sobra. Su elegantísima planificación, llena de planos secuencia y su magnífica y cuidada fotografía (a cargo de Vittorio Storaro) lo demuestran. Porque si algo sabemos todos - Woody Allen incluido - es que la mafia y Hollywood son la perfección y la elegancia absoluta. ¿Acaso alguien lo dudaba? El Hollywood de Woody Allen es un mundo tan perfecto, que lejos de invitarnos a entrar, nos repele y nos resulta insano, frágil, vacío.

Tan vacío como nuestro Bobby perdido en ese 'Café Society' que dibuja Allen en su película. Un Café Society que son todos los cafés societies de Hollywood, o de Nueva York, un club tan exclusivo y tan repleto de gente que resulta vacío, amargo, frío, pobre, solo, desesperanzador. ¿Un agridulce reflejo de lo que el clarinetista opina de cierto tipo de esferas de la industria? Le dejamos la respuesta al espectador.

Lo mejor: Redescubrir la química entre Jesse Eisenberg y una Kristen Stewart en estado de gracia.

Lo peor: El octogenario narrador no acaba de funcionar

Beatriz Muyo

No Submarines
EN CONTRA

¡Qué sí, qué sí! ¡Que Woody es único, su cine no tiene par! ¡Y yo lo idolatraré hasta la muerte! Pero Allen ya no es el de hace años, ha perdido el punch, la capacidad para encantar al público con su inconfundible sello humorístico, con sus amoríos imposibles, con su filosofía existencialista judía. Se ha ablandado, sus guiones son más débiles que antaño.

Ves 'Magia a la luz de la luna' (2014) y sales de la sala diciendo "nunca más", y pasa un año y te vas a ver 'Irrational man' (2015) y sales pensando "nunca más", pero sabiendo que el déjà vu se repetirá doce meses después. Sucede siempre con los hábitos y los asuntos de culto (la misa del domingo, las borracheras de los viernes y las llamadas a esa mujer), y Woody Allen tiene el curioso mérito de pertenecer a los dos grupos. Pero ya que viene al caso parafrasearé la paráfrasis de Allen a Groucho Marx: "No quiero pertenecer a un club que tenga como socio a un Woody chocho".

La agilidad y la gracia del inicio comienza a disiparse a partir de la media hora, cuando la ñoñería de Bobby (Jesse Eisenberg) te empalaga en la butaca e impide que consigas una postura cómoda. No soy capaz de sentir pena ni por él ni por su tío Phil (Steve Carrel), el primero por sensiblero y plasta, el segundo por ser un personaje mal configurado: Carrel parece que siga estando en la piel del estúpido arrogante Michael Scott, más que en la de un productor de cine atento y audaz. Sólo siento lástima por Vonnie, Kristen Stewart no es sólo la que mejor actúa del triángulo amoroso, sino que además a su corazón le toca escoger entre dos mequetrefes.

Y aunque el humor marca Allen que vuelve a sus películas tras varios años muy camuflado, se disipa cuando se abandona Nueva York (prueba fehaciente de que no hay mayor musa para el director que su patria chica), en Los Ángeles todo resulta artificial y tópico, a pesar de que la ambientación es magnífica. El argumento, repetitivo y previsible, crece exponencialmente en aburrimiento cada vez que Allen abre la boca en forma de ese narrador tan machacón. Al final las lágrimas, más que de oro como deja suponer la portada, son de aburrimiento por la sucesión de imágenes soporíferas (aunque con cierto encanto) que se proyectan en pantalla.

La cursilería que Boyero confunde con belleza decepciona profundamente en el espectador que ve en Allen a un hombre capaz de obrar milagros: hacerte olvidar un mal día con 'La maldición del escorpión de Jade' (2001) o cualquier otra de sus grandes comedias, noquearte los principios con 'Match Point' (2005),  crear emociones puras, o simplemente divertir en el peor de los casos. Pero con 'Café Society' de que Woody Allen se apaga, cae en lugares comunes a los que no dota de nuevos planteamientos, la mayor parte del guión es simplón y mediocre. No veo una comedia romántica patética y triste, sino más bien lánguida.

La subtrama de Ben (Corey Stoll) y la familia de Bobby oxigena la película, pero la fanfarronería mafiosa del hermano choca en exceso con la melancolía de los amoríos no correspondidos, con la solemnidad nostálgica que Allen intenta imprimir en su última obra. Y sí, te saca alguna sonrisa, pero suena forzado, sacado de lugar, e incluso también termina por ser repetitivo y simple.

Quizás 'Café Society' sólo sea una película para incondicionales del bueno de Woody y para enamorados, que correspondidos o no, buscan en el cine un apoyo en el que reposar los problemas durante un rato.

Lo mejor: La ambientación y la música.

Lo peor: Woody Allen en tareas narrativas.

Javier Haya

El Script también cuenta

sábado, 20 de agosto de 2016

'Café Society' y su reunión de actores

El popular director de cine americano, Woody Allen, estrena el 26 de agosto de este año su última película: 'Café Society'. Una meta película con tintes de comedia romántica ambientada en la industria del cine de los años 30. 'Café Society' cuenta con la firma de Woody Alllen en la dirección y en el guión, como es costumbre en él.


'Café Society', al igual que un imán, atrae no solo por traer la firma de Allen, sino también por el elenco de actores. Los protagonistas de 'American Ultra' (2015), Kristen Stewart (Camp X-Ray) y Jesse Eisenberg ('La red social') coinciden en esta obra repitiendo protagonismo. Pero estos no son los únicos que coinciden. A la fántastica dupla Stewart-Eisenberg se le suma el reencuentro de Steve Carell ('Foxcatcher') con uno de ellos; Carell coincidió con Stewart en '9 besos (C)' (2014). El cartel de nombres conocidos lo cierra Blake Lively ('Infierno Azul'), la única que no viene de trabajar con ninguno de los mencionados. Falta por ver si la experiencia de muchos de ellos al haber trabajado conjuntamente se plasma en una química perceptible para el espectador.

Tráiler:



Pablo Rubio

lunes, 18 de julio de 2016

Tráiler de 'Café Society' de Woody Allen


Una vez más, el maestro Woody Allen no falta a su cita anual con sus incondicionales fans. Esta vez será el 26 de agosto, de la mano de su última obra, Café Society. Protagonizada por Kristen Stewart, Jesse Eisenberg y Steve Carrell, está ambientada en los años 30 en Los Ángeles, en aquel Hollywood legendario. Esperemos que esté a la altura de las siempre altas expectativas que se depositan sobre los hombros del genio de Brooklyn.

Tráiler


Víctor Devesa

martes, 1 de abril de 2014

Lo que le falta al cine no es más ficción, sino más realismo.

Si hace falta de algo en el cine no es una buena historia basada en una idea original. No es más ficción y drama por que sí. No se consiguen fans, solo atraer un público con el único fin de ver la película y no volver a verla, ni hablar más que a la salida del cine.

Hace falta, aunque no lo parezca, más realismo, sí. Realismo. Verosimilitud, una historia no es creíble si está llena de personajes más planos que cualquier protagonista de Matt Damon o menos expresivos que Kristen Stewart.  Y es un problema de raíz, de guión, ya no se tienen en cuenta las conversaciones y se va directamente a lo fundamental o se da aquello que permita avanzar la historia (paradójicamente sin avanzarla, solo previéndola).

Si en algo, como guionista y escritor, se me ha dicho que destaco es en la facilidad que tengo para (no solo crear) sino hacer hablar a personajes como si tuviesen una visión y personalidad propias, una pequeña parte sesgada de la mía o de lo que querría que hubiera en conjunto. No creo que sea difícil hacer un guión de Hollywood, lo que creo que es difícil es marcar la tendencia que pocas películas, guiones y directores han marcado entre las limitadas puertas de la censura que hay desde el momento en el que se trata una idea en las salas de creativos que tan poco soporto entre sus Brainstormings y los tiros que me daba yo si tuviese que debatir algún argumento o conversación entre otros.

Por el amor de dios, si no hay quién se crea esas conversaciones que no podría decir un ser humano ni en la época moderna, ni en la medieval, ni mucho menos en el futuro.
Me gustaría hacer una serie de listas de conversaciones más falsas, pero creo que no acabaría nunca,  si bien es verdad que dependen de la personalidad del personaje, ¡muchos no tienen ni pasado!


Aaron J. Martin

jueves, 19 de enero de 2012

Siempre Alice

Es una película estadounidense distribuida por Golem Distribución. Los directores son Richard Glatzer y Wash Westmoreland.

Cartel


Sinopsis

La doctora Alice Howland (Julianne Moore) es una conocida profesora de lingüística de la Universidad de Columbia. Felizmente casada y madre de tres hijos, no da mucha importancia a los pequeños lapsus mentales que padece cada vez con más frecuencia, hasta que debe comenzar a luchar para seguir siendo Alice.

Tráiler

 
 
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