jueves, 16 de abril de 2026
Evento con el reparto y el director de 'Dune: Parte Tres'
viernes, 9 de junio de 2023
'La Sirenita': Nadando entre la nostalgia y la frescura
La esperada adaptación en acción real de 'La Sirenita', dirigida por Rob Marshall y protagonizada por Halle Bailey, ha llegado a la gran pantalla generando un sinfín de opiniones encontradas. Esta reinterpretación del clásico de Disney nos sumerge en un mundo mágico debajo del mar.
Los diseños de los personajes también han sido motivo de debate, antes y después del estreno de la película. Flounder ha perdido toda su esencia al intentar hacerlo más realista, se ve realmente horrible. Menos mal que Sebastián, sigue aportando personalidad, humor y carisma a la historia, sin duda es el encargado de robar la escena cada vez que sale en pantalla.
La nueva versión de 'La Sirenita' es una película bien producida, su director Rob Marshall, logra plasmar su experiencia en musicales como 'Nine' (2009). Los números musicales, incluyendo las canciones originales, son geniales y destacan junto a la fotografía y los efectos especiales. La canción 'Bésala' también brilla en esta versión. Sin embargo, se echa de menos una versión más arriesgada de 'Debajo del mar', con algo más fantasía y menos realismo.
En resumen, 'La Sirenita' es una travesía bajo el mar muy entretenida, pero que no logra alcanzar la grandeza de otras adaptaciones en acción real como 'El Libro de la Selva' (2016). Destacamos también que Halle Bailey se ha ganado ser la nueva Sirenita de está generación.
Valoración: 7
Lo Mejor: Sebastián, las canciones y Halle Bailey
Lo Peor: Los diseños de los personajes y la falta de encanto en los fondos submarinos.
jueves, 11 de enero de 2018
Tráiler de 'Loving Pablo', con Javier Bardem y Penélope Cruz
sábado, 4 de noviembre de 2017
Crítica doble de 'Madre!'
A FAVOR
No son muchas las películas que consiguen dejarme con la boca abierta. Darren Aronosfky es uno de esos directores que no tiene miedo a soltarse cuando ve la oportunidad de contar algo con toda la energía posible, dejando una huella personalísima. En este caso ha hecho una especie de 'El jardín de las delicias' más devastador si cabe.‘Madre!’ no es tan fácil de leer o seguir, pero evoca un amor hacia el papel de Jennifer Lawrence que llega a encajar perfectamente en los mismos sentimientos de rechazo y angustia. Ella es la madre de todo (y todos), debe entenderse así, y desde ese punto de vista vemos derrumbarse todo a su alrededor. La madre que lo va perdiendo todo. Hay un punto álgido en mitad película que supone el cambio del Antiguo al Nuevo Testamento (y, sin embargo, este cambio no supone una mejora en absoluto, quizás ahí esté el espíritu más transgresor de Aronofsky, el ser humano siempre ha actuado con irresponsabilidad y desobediencia), pero Aronofsky no se desvanece ni por un momento, ni siquiera con la calma que prosigue a la tormenta, y vuelve a la carga con un final apoteósico, pero magníficamente rodado, encrespando la historia cada vez más y más hasta hartar al espectador.
Lo Mejor: El gran descaro de Darren Aronofsky.
Lo Peor: Que sea tan explicita en algunas escenas del final.
Valoración: 9/10
Nicolás de Benito
EN CONTRA
Aronofsky es la pareja sentimental de Jennifer Lawrence. Esta es una de las posibles causas que explicarían por qué escogió un guion que, según ella, es propio de un enfermo mental: complacer al amado. La otra explicación plausible es su avidez de premios. Una película que consiste en alternar un pseudo plano secuencia de su cara bonita y planos subjetivos suyos, o el recuerdo de Natalie Portman en 'Cisne negro' (2010) de su cariñito Darren le pueden haber hecho pensar que la estatuilla brillará en su estantería como la fruta prohibida en el despacho de Bardem. Y lo cierto es que casi seguro que le cae nominación.Estoy radicalmente en contra de la idea que sostiene que un autor se debe a su público. Un autor se debe a lo que el cuerpo (o el alma) le pida que haga. Pero la última película de Aronofsky, un autor con mayúsulas, hace aguas porque es, de primeras, inconcebible, porque mezcla tesis, porque cada diez minutos el espectador le da una interpretación diferente, porque tiene lagunas que son océanos desbordados. Al final resulta que está tratando un tema demasiado espinoso como para no dejarlo claro; la metáfora es preciosa, la ejecución es más que discutible. Es cuestionable porque la planicie audiovisual que supone seguir continuamente al personaje y la mirada de la madre “naturaleza” produce hastío, lo que en un primer momento es una profunda empatía hacia el personaje de Lawrence se acaba tornando en un hartazgo por la repetición de la desobediencia.
Javier Haya
miércoles, 2 de agosto de 2017
Tráiler de '¡madre!', vuelta al terror psicológico de Darren Aronofsky
Nicolás de Benito









