'Carmen y Lola' nos sumerge en la historia de dos jóvenes gitanas que desafían las tradiciones y expectativas de su comunidad para vivir su amor lésbico en un entorno conservador. Siguiendo los pasos rompedores de 'La Llamada' (2017), esta cinta emerge como una joya del cine independiente español.
El realismo de 'Carmen y Lola' se aprecia en cada escena. La directora Arantxa Echevarría nos transporta a barrios gitanos reales, captura la realidad y autenticidad necesarias para transmitir su poderoso mensaje. Vemos que destaca la importancia de la familia y la profunda amistad entre los personajes principales. Se atreve a abordar temas como la identidad, la emancipación y la lucha contra la homosexualidad.
Lo más sorprendente es que todo el elenco de la película no se dedicaba a la interpretación, pero irradian talento como los que más. Zaira Romero, en su primer papel, se entrega totalmente al personaje de Carmen y junto con Rosy Rodriguez, logran tener una gran química en pantalla.
La película muestra dos mundos opuestos: el de los payos y el de los gitanos, exponiendo el racismo y la discriminación, como en la escena de la peluquería con Lola (Rosy Rodríguez). El uso de la música, especialmente del flamenco y las voces, envuelven la trama con una atmósfera muy emotiva.
En definitiva, 'Carmen y Lola' es una película necesaria, real y valiente que nos invita a luchar y seguir nuestros deseos.
Lo Mejor: La autenticidad y entrega del elenco no profesional.
Lo Peor: La escena que debería haber sido el clímax entre las dos, carece de la intensidad necesaria.
'Funny Ha Ha' (Andrew Bujalski.2002), es considerada como la primera película del movimiento Mumblecore, una vertiente que surge del cine independiente y que aunque su duración en el tiempo es de apenas 20 años, son muchas las películas de este subgénero que nos acompañan.
Por ello, y antes de hablar de la película, es pertinente conocer las peculiaridades que tiene el Mumblecore. Nacido por el auge del cine indie en Estados Unidos, y como reivindicación para poner en valor las cualidades del cine independiente.
El cine Mumblecore, al igual que el cine independiente se caracteriza por su bajo presupuesto, así como por la naturalización y la improvisación de sus actores. Sin embargo, este subgénero, se centrará en narrar historias de personajes entre 20 y 30 años, poniendo el foco en la incapacidad que tienen de mostrar sus emociones.
De aquí proviene el nombre que se le acuña a este movimiento, Mumblecore, personajes que parece que murmullan o balbucean cuando quieren expresar sus sentimientos, mumble (balbucear en inglés). Por lo tanto, no es de extrañar que a lo largo de la película 'Funny Ha Ha', muchos de los diálogos no sean captados con total claridad, e incluso en momentos, la información se pierda entre las conversaciones azarosas de sus personajes.
'Funny Ha Ha', narra la historia de Marnie, una joven recién graduada que debe empezar a tomar decisiones. Justo ese es el punto más fuerte de la película, la naturalidad con la que es representada esa etapa entre la adolescencia y el mundo adulto. Marnie se encontrará con enormes dificultades para conseguir un trabajo fijo o declararse a la persona de la que esta enamorada, todo esto manteniendo el estilo típico de las películas que se pueden ver en el festival de Sundance.
Es complicado encontrar películas que hablen de estas etapas de la vida en concreto, y que además lo hagan con tanta sinceridad, sin grandes dramas o sin estar plagadas de clichés, por esto mismo, Funny Ha Ha es un rara avis entre sus coetáneas.
Pero no nos podemos dejar llevar solo por el realismo de la película, lo cierto es que la ausencia de una trama progresiva o la falta de unos diálogos estructurados, llevan a que la historia este ausente de corporeidad, esto puede producir que el espectador pierda rápidamente el interés en la película, aunque el tema a tratar le pueda resultar atractivo.
Además, también se echará en falta el uso de recursos técnicos, incluso carece de banda sonora. Para este tipo de películas y con la falta de presupuesto no es necesario hacer grandes virguerías, pero una voz en off, pequeños movimiento de cámara, zooms, podrían haber ayudado en gran medida a enfatizar los sentimientos de frustración de los personajes.
Los actores no profesionales, el estilo casi documental, o el buen uso de la luz natural, sacan partido de una película que ya se ha convertido en la seña de identidad del Mumblecore. Sin embargo, cada año aparecen cientos de películas independientes y todas son muy parecidas entre ellas, es complicado entre tanta cantidad de contenido similar tener rasgos que destaquen. Aunque esta película lo hizo en su época y originó uno de los movimientos cinematográficos más actuales, hoy en día merece más la pena ver a sus sucesoras.
Lo mejor: Dio origen a un subgénero cinematográfico que nos dejaría obras como, 'Tú, yo y todos los demás' (Miranda July. 2005) o 'Frances Ha' '(Noah Baumbach. 2012),
Lo peor: La falta de un guión estructurado o una trama que da la sensación de estar por desarrollar, dejan al espectador indiferente a pesar de que el tema es interesante.
La opera prima de Marta Lallana e Ivet Castelo titulada; 'Ojos Negros' (2019), narra cómo Paula, una chica de 14 años, pasa el verano con su tía y su abuela en Ojos Negros, un pueblo al noroeste de Teruel. Allí descubrirá ciertas tensiones familiares, creara lazos de unión con su abuela y conocerá a Alicia la que le enseñará lo que es una verdadera amistad. Todo esto en medio de un proceso en el que Paula esta descubriendo que significa hacerse mayor.
La película nace en el ámbito universitario de la cineasta Marta Lallana y después de tres años de duro trabajo acabará siendo la cinta que gana la Biznaga de Plata a la Mejor Película Española en la 22 edición del Festival de Malaga. Por su capacidad de transmitir lo incomprensible de las relaciones humanas con sutileza y frescura.
Este era el apunte que dejaba el jurado oficial de la sección ZonaZine en 2019. Sin duda una observación que podremos apreciar desde la escena inicial de la película, la que nos dejará entrever ese estilo intimista que impregna a la cinta, y el cual nos recordará en gran medida a la película de Carla Simón, 'Verano 1993' (2017).
Antes de ver la película habría que tener en cuenta su contexto, un equipo novel por completo que se enfrenta a su primer largometraje, sin apenas financiación y con amigos y familiares haciendo de actores. Este elemento aportará a la historia de realismo, ya que ellos mismos han vivido esas experiencias y esas historias.
Uno de los aspectos más positivos de la cinta es su fiel retrato a la España vaciada, que tanto preocupa, y en especial a la representación de la zona de Aragón. Es innegable no ver que se trata de una película que reúne las habituales imperfecciones de una primera obra audiovisual, pero el espectador las pasara por alto, ya que lo que tiene frente a su pantalla es la historia de unos personajes reales, que le recordarán mucho a sus veranos en algún pueblo de España, sin duda este es su mayor fuerte.
La utilización de cámara en mano, el punto de vista desde el personaje de una niña, la sencillez de los encuadres, los momentos de improvisación, todos son elementos que aún siendo imperfectos humanizan la cinta y aportan a la realidad de la historia. La ambientación de 'Ojos Negros', nos transportará, entre otras, a las cintas de Victor Erice.
Por otro lado, su corta duración , apenas 1 hora, nos hace pensar que se trata de un cortometraje alargado. Incluso en momentos, se echa en falta un cierto atrevimiento, que si se puede apreciar en la película de Carla Simón 'Verano 1993', de todos modos ya sabéis: Lo bueno, si breve, dos veces bueno.
La película cuenta con el apoyo de la productora Nanouk Films y de la distribución de Filmin, sin la ayuda de estas plataformas, la cinta hubiera tenido grandes dificultades de ver la luz, ya que su exhibición fue muy acotada, y apenas duró en cartelera, hay que recordad los difíciles tiempos que esta viviendo el cine independiente y por ello, todavía es importante resaltar películas como la de Marta Lallana e Ivet Castelo. Lo mejor: Su escena inicial, al nivel de grandes actrices profesionales. Lo peor: Su falta de atrevimiento y la simpleza de un cortometraje.