La película de Christopher Nolan, 'Tenet', deja ver más detalles en su nuevo tráiler que ha tenido estreno mundial a través de un evento del popular juego Fortnite.
De alguna manera, con este nuevo tráiler estrenado en un videojuego, Nolan defiende la importancia de la experiencia de visualización de una obra audiovisual en cines. Posteriormente el tráiler ha sido subido a los diferentes canales de la productora y aunque no tenemos fecha de estreno oficial, todo señala a que Christopher Nolan sigue teniendo intención de estrenar la película el 17 de julio en los cines.
El tráiler ha dejado ver nuevos detalles, como en qué consistirá la inversión entorno a la que gira la trama de la película. Os dejamos con el tráiler.
El 17 de julio de 2020 se estrena, 'Tenet', la nueva película de Christopher Nolan, el director que nos trajo 'Origen' (2010) y la trilogía más famosa de Batman.
Estará protagonizada por John David Washington ('Infiltrado en el KKKlan', 2018) y Robert Pattinson ('Crepúsculo', 2008) y poco se sabe sobre la trama, pues están jugando al despiste y no están dando mucha información. Algunos apuestan a que es la secuela secreta de 'Origen', pero lo que sí está claro es que se trata de un thriller ambientado en el mundo del espionaje internacional.
Las colaboraciones entre el director Christopher Nolan y el actor Tom Hardy traspasan la barrera de la crítica cinematográfica. Desprenden tanto talento que en consecuencia adoración y la adoración (o al menos fenómeno fan) a la búsqueda de detalles, insignificantes o no. Tras compartir proyecto en 'Origen' (2010), repitieron éxito en 'El caballero oscuro: la leyenda renace' (2012) y 'Dunkerque'(2017): con la excepción de 'Origen' en las dos últimas cintas, Tom Hardy ha protagonizado un papel en que se le cubría la parte inferior de la cara -al igual que en 'Mad Max: furia en la carretera' (2015) de George Miller donde aparecía con una mascara a modo de bozal, e igual con Iñarritu en 'El renacido' (2015) donde una espesa barba cubre medio rostro del británico-.
Preguntado por este 'fetiche', el director Christopher Nolan (el primero en tapar la boca al actor) desvelo el motivo durante una entrevista al diario Independent, que recoge la revista Fotogramas: “Estaba encantado con lo que hizo en ‘El caballero oscuro: La leyenda renace’ con dos ojos, un par de cejas y un poco de frente”, a lo que añadió: “Pensé, a ver qué puede hacer sin la frente, sin cejas reales y puede que con solo un ojo”. Y no le falta razón, ya que Tom Hardy que lejos de estancarse promete convertirse en un mito del cine, porque como reza el director Christopher Nolan el actor británico consigue con un solo ojo lo que muchos otros actores con todo su cuerpo. A lo que añade: "(Hardy) Es extraordinario".
Hasta el momento, Tom Hardy tiene previsto estrenar en 2018 'Venom', en que interpretara (¿esta vez con todo el cuerpo tapado?) a Venom un villano de los cómics de Spiderman y 'Mad Max: Wasteland' con George Miller.
Durante la promoción de 'Dunkerque' (2017), Christopher Nolan aviso, a los periodistas presentes en Londres, que quería evitar ser repetitivo; que esa sensación de reiteración le produce hastió. Y por eso 'Dunkerque' es su obra cinematográfica más alejada de la ambición intelectual-filosófica, que presentaban 'Origen'(2010) e 'Interstellar' (2014). Se contiene Nolan en sus pretensiones con un guión donde los diálogos caen abatidos ante la angustia y el deseo de sobrevivir, pero que roza la perfección; por como le hace llegar al espectador el miedo que sienten los soldados. Una nueva forma de enseñar la guerra aunque son, pequeños o no, los detalles que reducen la explosión que comporta la experiencia 'Dunkerque'.
Poco se sabe de la operación de rescate de los soldados británicos, que tuvo lugar en la playa de Dunkerque en 1940 -y no sabe mucho más con 'Dunkerque, ya que Nolan no hace de ella una lección de historia-. Acorralados y amenazados en tierra, mar y aire por el ejercito nazi que ha invadido Francia, más de 400.000 soldados ingles aguardan un milagro que les devuelva a su hogar para empezar la 'Batalla de Inglaterra'. Y es en este angustioso contexto, que muestra pocos signos de esperanza, que Nolan divide en tierra, mar y aire lo que resulta una mezcla, sensacional, del tiempo: una semana de espera en la playa, un día para llegar a Dunkerque desde los pueblos costeros británicos, y una hora para la RAFF. Una manipulación del tiempo explicita que evidencia que Nolan es un hábil maestro a la hora de entrecruzar diferentes tiempos en un mismo espació. Un ejercicio de montaje que hace aún más mayúsculo 'Dunkerque', que avanza con escasos diálogos signo que no significa que abunde el silencio, más bien todo lo contrario: pues Nolan diseña una obra llena de ruido bélico -gritos de soldados arrodillados ante el pánico, disparos y obuses alemanes-. Y sobretodo del trabajo musical más pragmático de Hans Zimmer que llena con musicalidad toda la obra sin caer en la heroicidad, sino la solemnidad y en los acordes necesarios para acompañar el terror. A pesar de la brutalidad sonora, no se puede entender 'Dunkerque' como una película de ruido y poco más -no deriva en 'mucho ruido y pocas nueces'-. Nolan hace de su última película un relato de la guerra sin centrarse en la batalla como los demás directores y dando un nuevo giro -como ya se vio en la aclamada antibélica 'Salvar al soldado Ryan' (1998)-. Mecaniza, su visión de la guerra, a partir de no hacer aparecer el enemigo de forma explicita, lo que aumenta la tensión y el nerviosismo del soldado y del espectador, a la vez que se centra en las vivencias del soldado y en todas las emociones que les rodean. Y toda esta vorágine de sentimientos que se diagnostica con el síndrome de pánico se ve camuflada en una paleta de colores fríos que hielan la atmósfera hasta hacer visible la tensión.
Se muestra en 'Dunkerque' una reflexión sobre la guerra, en que los soldados ante la oportunidad de sobrevivir abandonan la rectitud moral. La guerra no es un lugar para heroicidades y eso lo refleja Nolan, quien no centra su película en personajes sino en personas y vivencias a partir de la proximidad con que sitúa la cámara. No pretende que el espectador empatice con los soldados que cumplen su deber y que buscan salvar su vida, como director busca narra una gran historia que no se vea ensombrecida por nadie. Los sentimientos de temor por encima de la individualidad del valor de Tom Hardy como piloto de la RAFF, de Harry Styles y Cillian Murphy como soldados que buscan ser evacuado o de Mark Rylance quien zarpa con su bote hacia la playa francesa para evacuar a los ingleses. Una idea de mostrar soldados, 'cobardes' por querer salvar sus vidas, alejados de la visión herculiana del personaje de 'Rambo', que se mantiene con firmeza durante todo el film, pero que se disuelve con algunas tramas que eluden a trucos simples y reiterativos estereotipos de suspense que empañan la gran obra de Nolan. Y esta sensación se incrementa, parece ser una norma general en la filmografía de Nolan, en el final de 'Dunkerque' donde el meticuloso director británico pone el piloto automático. Deriva la tensión, el nervio, el sufrimiento y el deseo del espectador no verse jamás en medio de una guerra -Nolan lo consigue con rotundidad- en un mensaje incoherente que demanda volver a luchar, a postergar el conflicto. El retrato bello y terrorifico de la batalla se transforma en un anuncio de zapatos deportivos extrapolable a cualquier enfrentamiento. Especificando una lucha contra el fascismo se hubiese entendido el final y no hubiese zozobrado, como en otras obras de su filmografía.
Christopher Nolan consigue con 'Dunkerque' hacer su obra más diferente, alejada de las pretensiones de sus anteriores trabajos, siendo un film estupendamente minimalista que retrata la guerra desde una visión diferente. Nola demuestra que su meticuloso trabajo sirve para hacer del cine una experiencia.
Lo mejor: como muestra de forma diferente a través de unos elementos muy concretos
Lo peor: una vez más en Nolan, el final Nota: 9/10
Año 1940, con las tropas alemans ocupando Francia, los soldados britanicos aguardan un milagro para regresar a casa y asi evitar caer en manos nazis. Por tierra, mar y aire, Nolan relata como se dio la operación de restace que sirvió más tarde para derrotar a las fuerzas del eje.
Posiblemente una de las películas más esperadas del año. Vuelve Christopher Nolan (Interstellar. 2014) y parece ser que viene con toda la artillería cargada. En esta ocasión dejamos de lado todas esas paranoias espaciales para adentrarnos en la II Guerra Mundial, exactamente en la operación Dinamo. Una operación que tenía el objetivo de evacuar las tropas aliadas que se encontraban en territorio francés.
Este nuevo tráiler anticipa un proyecto codicioso que cuenta con Mark Rylance ( El puente de los espías. 2015) Tom Hardy (Mad Max: Furia en la carretera. 2015) Cillian Murphy (Peaky Blinders. 2013) así como el joven debutante Fionn Whitehead y el cantante de One Direction Harry Styles.
Una película diferente a las que nos tiene acostumbrado el cineasta pero que ya la catalogan como una de las películas del año, algunos dicen que es más un thriller de acción que una película bélica para saberlo tendremos que esperar al 21 de julio de 2017. Os dejamos con el tráiler.
Vuelve el aclamado director de 'Memento' (2000) y la trilogía de 'Batman' tras tres años desde su último largometraje, 'Interstellar' (2014). Christopher Nolan nos trae 'Dunkeque' un drama bélico sobre la evacuación en Dunkerque de las tropas aliadas hacia Gran Bretaña tras el avance de las tropas nazis.
La película contará en su reparto con un triunvirato de enormes actores como son Tom Hardy, Mark Rylance y Kenneth Branagh entre otros aclamados artistas. El primer tráiler está repleto de imágenes poéticas y espectaculares paisajes que prometen ser el fondo de una gran cinta sobre uno de los conflictos armados más retratadas en la historia del cine. Tendremos que esperar a julio del próximo año para saber cuan original, profundo o acertado se muestra esta vez Nolan.
Tom Hardy es uno de los rostros consolidados en el cine de hoy en día; y quién sabe si de una época o incluso de la historia. Su talento y su fiabilidad le han hecho protagonizar películas de éxito, aunque muchas de ellas desde un segundo plano. Pero esto empieza a cambiar, ya que Hardy será quien encarne a Al Capone en el mundo del cine, otra vez, en el film 'Fonzo'.
La película es obra del director americano Josh Trank -el mismo de los 'Cuatro fantasticos' (2015)-. 'Fonzo', que todavía se encuentra en fase de pre-producción, mostrará la última etapa del mafioso más internacional hasta su muerte en 1947. Al Capone es una figura asidua a la gran pantalla, pues fue interpretado por Rod Steiger en 'Al Capone' (1959), Jason Robards en 'La matanza del día de San Valentin' (1967), Robert de Niro en 'Los intocables de Eliot Ness' (1987) o por Stephen Grahama en la serie 'Boardwalk Empire'. Hardy se estrena en esto de interpretar a Al Capone, pero no en ponerse en la piel de un gángster o un mafioso pues suyos fueron los papeles en: 'Sin ley' (2012), 'Peaky Blinders' (2013), 'La entrega' (2014) y 'Legend' (2015).
'Fonzo' todavía no tiene fecha de estreno, pero sí los nuevos proyectos de Tom Hardy, como 'Dunkerque', dirigida por Christopher Nolan y con fecha de estreno para 2017, o 'Mad Max: The Wasteland', que se espara para 2018. Quedan todavía muchos años para disfrutar de las interpretaciones de Tom Hardy.
Las películas de magia atraen por lo general a un gran sector de la sociedad, o si no, miren el éxito que obtuvieron películas como El Ilusionista (2006) o Ahora me ves (2013).
Ante cualquier truco de magia, podemos observar tres fases, como bien dice en la película. En primer lugar, el mago nos mostrará un objeto normal, dándonos a comprobar como no hay nada extraño. En segundo lugar, hará desaparecer un objeto, pero con esto no tendremos suficiente hasta que no aparezca de nuevo y observemos el prestigio.
Este filme es como un efecto mágico, hasta que no termina la película no llegaremos a apreciarla. 'El truco final', dirigida por uno de los directores más brillantes, Christopher Nolan, nos sorprende cada vez más según va transcurriendo la historia. Muchos son los aficionados que aseguran que esta es una de las maravillas de Nolan, no solo por su arte en dar la vuelta a la película, sino por la mentalidad y la sorpresa que nos produce.
Eso es así, cuanto más nos sorprendemos, más nos gusta, y este thriller de magos, secretos, rivalidades y obsesiones lo consigue de principio a fin.
Tanto Rober Angier (Hugh Jackman) como Alfred Borden (Christian Bale) se envuelven en una nube de codicia y obsesión que no les deja ver más allá, realizando un papel que les atrapa en cuerpos de magos e ilusionistas que optan por la fama y la lucha entre ellos. Era de esperar que uno de los papeles principales fuera reservado para Christian Bale tras el éxito que obtuvo con este mismo director en la película 'Batman Begins' (2005). Debemos destacar la interpretación del artista David Bowie interpretando a Nikola Tesla, que nos demostró que, aparte a parte de destacar por su voz, también tenía dotes de actor. Olivia Wenscombe (Scarlett Johansson) y Sarah Borden (Rebecca Hall) también cumplen con sus papeles, pero estos son, por lo contrario, pocos sustanciosos en el drama.
El prestigio cuenta con una magnifica ambientación que nos traslada directamente a finales del siglo XIX, utilizando una fotografía oscura típica de la época, encontrando planos más claros en las escenas en las que la luz entra por la ventana. La fotografía bien cuidada, dirigida por Wally Pfister, fue uno de los puntos fuertes de la película, junto con unos planos cerrados típicos del director.
Por último, hemos de añadir, la simple música que posee es completamente acertada para esta prodigiosa creación de Nolan.
Lo mejor: Los giros de la historia
Lo peor: La complejidad de la línea temporal puede despistar al espectador
Valoración: 8/10
Tráiler:
Sinopsis:
En Londres, a finales del siglo XIX, cuando los magos eran los ídolos más aclamados, dos jóvenes ilusionistas se proponen alcanzar la fama. El sofisticado Robert Angier (Hugh Jackman) es un consumo artista, mientras que el tosco y purista Alfred Borden (Christian Bale) es un genio creativo, pero carece de la habilidad necesaria para ejecutar en público sus mágicas ideas. Al principio son compañeros y amigos que se admiran mutuamente. Sin embargo, cuando el mejor truco ideado por ambos fracasa se convierten en enemigos irreconciliables: cada uno de ellos intentará por todos los medios superar al otro y acabar con él. Truco a truco, espectáculo a espectáculo, se va fraguando una feroz competición que no tiene límites.
En tan solo una semana podremos asistir al estreno de una cinta más que esperada, una que ha dado mucho que hablar por múltiples razones y que sin duda logrará llenar las salas de cine sin problemas. Es un hecho de sobra sabido y hablado en multitud de sitios que las películas de superhéroes están teniendo actualmente un tremendo boom, y, por si no quedaba claro, hablábamos de ‘Batman v. Superman: El amanecer de la Justicia’. Hemos estado acostumbrados a que Marvel tome las riendas en esta nueva moda, pues la gran mayoría de las cintas pertenecen a esta compañía, pero, como decíamos, en escasos días podremos disfrutar de la gran apuesta de DC para hacerle frente, "la mayor lucha de gladiadores de la historia". Pero no vamos a hablar de este nuevo y prometedor filme, aún no, sino de la película que marcó –tras la magistral trilogía de El Caballero Oscuro de Christopher Nolan– el origen de esta especie de secuela y de las muchas películas de DC que vendrán a continuación. Dado el estreno, es oportuno dar un repaso a la cinta que significó la entrada de Detective Comics en esta batalla: ‘El Hombre de Acero’ (2013).
Estrenada hace tres años, la película, por casi todos los aspectos analizables, estuvo acompañada de una gran polémica –claro está, también, de una gran expectación–. Es indudable que Superman, guste más o menos, es el rey de los superhéroes, el primero y más emblemático, que no tiene por qué significar querido, y lo hemos visto en multitud de adaptaciones, facetas, e interpretado por muy distintos actores; como sucede también con Batman y algunos otros de los más conocidos.
Quizá todos esperaban que Christopher Nolan tomara las riendas de este nuevo reinicio, algo que casi seguro habría dado como resultado un producto de mayor calidad y muy diferente, pero al parecer el director ya había dejado su huella en este mundillo sacado del cómic con su Caballero Oscuro, y desechó la opción de encargarse de revitalizar a otro; una decisión muy respetable, pues significa estar años ligado a un mismo personaje. Al final fue el realizador Zack Snyder quién se encargó del ambicioso proyecto, y es por ello que lo impregnó de su estilo. Es conocido por este aspecto, por utilizar una estética muy particular, fácilmente comprobable en, por ejemplo, dos de sus mejores películas, ‘300’ (2006), y ‘Watchmen’ (2009). Era predecible, sabiendo quién la dirigiría, que el argumento de ‘El Hombre de Acero’ no sería en exceso profundo ni complejo –lo cual no tiene por qué ser algo negativo–, y también podíamos intuir que habría acción a raudales y efectos especiales de sobra para satisfacer a los amantes de la espectacularidad desmedida: todo se vio cumplido, y quien se quejara de las carencias en este aspecto, que se hubiera informado un poco más acerca del director. Aun así, Chris Nolan no se alejó del todo del proyecto, pues escribió la historia de la película junto a David S. Goyer, quien después la convertiría en el guión cinematográfico, y actuó también como productor, tareas que obviamente no le suponían tanto tiempo como dirigir la obra.
Analizado este aspecto, debemos tener también en cuenta que no era nada fácil adaptar, de nuevo, a Superman a la gran pantalla. Un reinicio siempre conlleva un enorme riesgo, y más si se desea innovar y evolucionar al personaje. Dichas decisiones satisfarán a unos y serán aborrecidas por otros, como es lógico. Cuánta gente se quejó de que el personaje llevara esos calzoncillos rojos tan míticos y llamativos por fuera –algo ridículo en la actualidad–, pues bien, Snyder decidió dejarlos fuera –por mi parte, gracias–, y cuánta gente se quejó después por ello, por haber modificado un traje tan emblemático; la historia de siempre. Hemos visto al Superman clásico, al sensible adolescente de ‘Smallville’, y a otras encarnaciones que, directamente, sería mejor olvidar; véase ‘Lois & Clark - Las nuevas aventuras de Superman (Serie de TV)’, y, apurando, ‘Superman Returns: El regreso’ (2006). Sí, no era difícil superar estas adaptaciones, pero el público no esperaba ya gran cosa de un nuevo Hombre de Acero, por lo que era también complicado.
Cuando fui a ver la película, aun teniendo una ligera esperanza de ver algo de la visión y estilo de Nolan en la cinta, salí satisfecho de la sala. No era una obra maestra, para nada, pero sí me pareció una buena adaptación, y un gran y renovado Superman superior a todos los que había visto con anterioridad. Es un personaje que trae ya consigo, de serie, unas dificultades inusuales, y es que nada puede dañarlo –excepto lo que todos sabemos, lo que da lugar a combates predecibles, y cuando no, injustos–, erigiéndose más como un dios, como dicen en la propia película, que como un superhéroe al uso. Esto no se puede cambiar, si no la esencia del personaje se perdería, y algo que también ha sido criticado muchas veces es el hecho de que sea, dicho de forma fácil, un trozo de pan. Un dios que baja gatitos de los árboles y ayuda a las ancianas a cruzar la calle. Queremos algo más, queremos ira, rabia y, por qué no, oscuridad y violencia. Los tiempos han cambiado muchísimo desde que nació este personaje, y por ello las demandas del público han ido evolucionando.
Debemos tener en cuenta que Superman nació en 1938, apareciendo por primera vez en el Action Comics nº1. Sí, es el primero, y ello traía consigo una gran responsabilidad para el mismo. Era otra época, y la gente no quería ver a un héroe matando gente, empleando vulgar violencia y actuando como podría hacerlo cualquier criminal, incluso cualquier hombre de carne y hueso, no. La gente, más que a una persona, quería a un símbolo, a un ejemplo a seguir –un dios en la Tierra–, cosa que muy acertadamente también se recuerda en la cinta de Snyder, y eso es lo que DC ofreció en aquel momento. Superman no es uno más, es el origen de los superhéroes, es el líder al que siguen los demás, y por ello no podrá actuar como el resto; pero por suerte, para agrado o no de la mayoría, este es un aspecto que puede también verse evolucionado.
Muchos hicieron hincapié, por los aspectos repasados al principio de este artículo, que iba a ser una película de acción, algo que algunos espectadores parecieron no comprender. Dicho todo esto, sabíamos qué íbamos a ver, y a quien no le gustara, que se hubiera abstenido de echarle un ojo al nuevo Superman.
Pasando al reparto, algo nada fácil tampoco, y después de multitud de candidatos, fue el actor británico Henry Cavill el encargado de enfundarse en el legendario y modernizado traje, una decisión más que correcta, pues no escogieron a alguien que ocupara habitualmente las portadas de las revistas de cine, ni tampoco a un completo desconocido, sino a un actor que bailaba en la frontera entre la fama mundial y el anonimato, y que físicamente era más que adecuado. Un reparto de lujo lo acompañaría en su aventura, contando con estrellas de la talla de Amy Adams, Russell Crowe, Michael Shannon, Kevin Costner, Laurence Fishburne y Diane Lane; una reunión más que interesante.
Zack Snyder no ofrecerá dramas que pasarán a la historia por su profundidad, pero sí es un curtido director en dar al espectador acción a raudales y unos efectos que deben ser disfrutados en la pantalla grande, y en esta ocasión llevó sus dotes al límite, ofreciendo incluso, quizá, demasiado. En algunas secuencias las luchas parecen estar sacadas de Dragon Ball, pues que dos tipos dándose puñetazos en el aire logren reducir a cenizas gran parte de una ciudad es algo que no se ve todos los días, pero los que disfruten de la espectacularidad no opondrán mucha queja.
En el inicio del filme ofrece algo también interesante; Krypton, el planeta natal del superhéroe, algo que no estábamos acostumbrados a ver, y pese a no alargarse en dichas secuencias, muchos alabaron la calidad con que ese mundo está elaborado, y la riqueza que, efímeramente, puede observarse, alegando que incluso hubieran deseado un poco más de metraje para verlo en mayor profundidad y detalle. Estas secuencias sirvieron para hacer un rápido reinicio del personaje –algo que tampoco se demandaba en demasía por estar más que visto–, consiguiendo hacerlo de forma muy acertada, narrando desde el origen sin extenderse ni convertirlo en algo tedioso. Lo que sí se saltó fue la infancia del personaje, también de sobra conocida, introduciendo solo algunos flashbacks que ayudan mucho a la historia, otro gran acierto. Después, básicamente, ya llega más de una hora de golpes, explosiones y barbaridades audiovisuales casi sin descanso, pero no podemos por ello obviar la intensa emotividad de algunos breves momentos de la historia, que se ven enormemente potenciados por la maestría de Hans Zimmer, que por suerte, como ya hiciera con el Caballero Oscuro, se encargó de la banda sonora. Siempre recordaré aquel último tráiler, que podrá verse abajo, en que solo en el inicio, con la canción de Zimmer acompañando a las imágenes, lograba instantáneamente ponerme los pelos de punta.
Repasando un último hecho que levantó polémica, y atención, pues es un spoiler sobre el final, nos centramos en el General Zod al final de la titánica lucha. Estábamos acostumbrados a que Superman no matara ni a una mosca, y aquí sucede algo insólito, pues contra todo pronóstico, y con gran pesar del mismo héroe, eso sí, para evitar que calcine a una familia acorralada, nuestro protagonista acaba con la vida del villano rompiéndole el cuello. Cuántos se quejaron de esto también, sí, y lo más gracioso: lo hicieron los supuestos expertos en el personaje por las redes sociales, hecho que hizo que el propio Snyder, al final, saltara diciendo que si tan en desacuerdo estaban con su decisión, por favor dieran un vistazo al cómic de donde se sacó la secuencia. ¿El hecho? Ocurre tal cual, por lo que es una adaptación más que fiel y un buen final que ayudará a que dejemos de verlo con los inocentes ojos con los que lo hemos visto durante casi ya 80 años.
Tras haber analizado todos estos aspectos, concluiremos en que Zack Snyder nos brindó a un gran Superman, realizando un muy buen reinicio en forma de película de tremenda acción y creando así el inicio de una nueva trilogía y de más adaptaciones, como la que veremos en breves, y que sentarán las bases para La Liga de la Justicia, de la que el director se hará cargo también, y que pretende combatir con fiereza a la exitosa Los Vengadores de Marvel.
Quizá con el superhéroe en la historia suceda como para con el público, algo resumido en las palabras de su madre (Ayelet Zurer): “Le marginarán, le matarán”. Y por ello, recordemos las de su padre, Jor–El (Russell Crowe): "¿Cómo? Para ellos será un Dios."
Lo mejor: la evolución del personaje y la calidad de la historia y la película, siendo principalmente de acción.
Lo peor: se echa en falta más profundidad, y aunque los tiene, mayor emotividad, en lugar de tanta acción.
Valoración: 9 / 10
Salva Alberola
Trailer:
Sinopsis:
Desde Krypton, un lejano planeta muy avanzado tecnológicamente, un bebé es enviado en una cápsula a través del espacio a la Tierra para que viva entre los humanos. Educado en una granja en Kansas en los valores de sus padres adoptivos, Martha (Diane Lane) y Jonathan Kent (Kevin Costner), el joven Clark Kent (Henry Cavill) comienza desde niño a desarrollar poderes sobrehumanos, y al llegar a la edad adulta llega a la conclusión de que esos poderes le exigen grandes responsabilidades, para proteger no sólo a los que quiere, sino también para representar una esperanza para el mundo.
En 2014 llegó a nuestros cines la última película del afamado director Christopher Nolan, ‘Interstellar’, una ópera espacial de increíble factura que no dejaría indiferente a nadie.
Nolan ha sido sin duda uno de los directores que más han dado que hablar durante los últimos años. Hay fanáticos, tanto en su contra como a su favor. Algunos lo tildan de comercial, de “más de lo mismo”, añadiéndolo a un montón en el que residen decenas de realizadores más de segunda. Otros hablan de él como de un visionario, poseedor de una mente capaz de concebir obras que van más allá de lo que se puede ver cualquier mes en el cine. Y aun considerándome un seguidor de su trabajo, un amante de su cine, debe reconocerse desde un punto de vista más objetivo que ni mucho menos se trata de uno cualquiera. Ya desde sus inicios presentó películas originales, con guiones escritos por él mismo –y por su hermano Jonathan Nolan– que poseen elementos que logran desmarcar a las cintas que surgen de sus páginas. Dejando a un lado la trilogía de Batman, con la que hizo historia, toda su filmografía resulta más que interesante, pues como comentábamos, las piezas que la componen poseen siempre un grado de originalidad que lleva a la ciencia ficción que trata en sus tramas a otro nivel.
Después de sorprender con ‘Origen’ (2010), hablando del misterioso y siempre fascinante mundo de los sueños, y contando con un reparto digno de una obra de tal calibre, llegó ‘Interestelar’, con la que repetiría algunas fórmulas.
En esta ocasión se valió del reciente ganador del Oscar Matthew McConaughey, alguien por el que hace unos años nadie daba un duro, y que ahora se ha situado en el top de los actores de Hollywood, asombrando tanto al público como a la crítica con unas interpretaciones impresionantes, y con unas caracterizaciones que, sacrificando su físico, lo han llevado de ser más un modelo de perfumes y ropa interior masculina a un actor de primera. Llevó consigo a Michael Caine de nuevo, quien nunca ha defraudado en sus filmes, y también se valió de Anne Hathaway, Jessica Chastain y Casey Affleck, entre otros, para completar un gran plantel de actores.
Si ya nos habló de los sueños, en esta ocasión quiso que nos adentráramos en el espacio profundo, en el hiperespacio, para contarnos una historia de supervivencia, de desesperación, de peligro, misterio y amor. Con sus casi tres horas de metraje, la película logra una profunda inmersión, tanto a nivel intelectual como sensorial; es sin duda una experiencia para ser disfrutada en la pantalla grande.
Una gran fotografía, una banda sonora excepcional –con un perfecto uso dramático de los silencios– de la mano del siempre infalible Hans Zimmer, actualmente uno de los mejores compositores del mundo, y unas interpretaciones a la altura de la enrevesada y chocante trama que se nos está contando, dan como resultado una película que no dejó indiferente a nadie. Fascinó a muchos, enfadó y decepcionó a otros. Demasiado larga, lenta, aburrida o liosa, solían decir algunos de los que salieron serios de la sala de cine. Creo que es una de esas cintas a las que amas u odias, es complicado hallar el término medio. A mí, personalmente, logró fascinarme.
Me sumergí de lleno en esa aventura espacial, en esa impactante fotografía, en lo aterrador de la fuerza de la naturaleza, y lo abrumador y terrible del espacio exterior, vacío, oscuro y frío, implacable. Con la factura visual, con las técnicas cinematográficas empleadas para recrear todos los fenómenos que nos enseña Nolan, consiguió llamar la atención de los científicos, por el extremo realismo que ofrecía de objetos espaciales como los agujeros negros y sus devastadores efectos gravitatorios. La secuencia en que vemos, literalmente, el espacio –el plano físico– plegarse sobre sí mismo, es impresionante. Poco tiene de ciencia ficción o fantástica en realidad esta película, por difícil que parezca de creer, pues hasta el momento del agujero negro, todo lo que se nos muestra está probado científicamente –claro está, sobre el papel, en la teoría, pues ir más allá es imposible de momento– y es algo que también fue criticado sin base alguna.
El amor es lo único que logra trascender al espacio y el tiempo, si no, ¿cómo es posible que sigamos amando a personas que ya no están, que han muerto? Así se nos plantea una de las más grandes cuestiones que poseen especial fuerza en la trama, pues el amor será lo que empujará a un padre a perderse durante años en el otro extremo del universo para poder salvar a sus hijos, y con ellos, al resto de la civilización. Una obra que siendo del agrado del espectador, logrará quebrar más de una cabeza al tratar de asimilar –ya no de entender, pues no es complicado– todo lo que estamos viendo, y al meternos mínimamente en la piel de los protagonistas. Agujeros de gusano que conducen a lejanas galaxias donde es posible que existan planetas habitables, similares a la Tierra, con la posibilidad de salvar a la raza humana, escapando de un mundo que se muere; distorsiones espacio-temporales y olas del tamaño de montañas, algo difícil de concebir pero que en la pantalla grande nos absorberá como si estuvieran al alcance de nuestra mano. Una película a la que se ha comparado con la obra maestra ‘2001: Una Odisea del Espacio’ (1968), de Stanley Kubrick, pero que sin duda ofrece un espectáculo único, uno de los más impactantes de los últimos años.
Según se ha sabido hace poco, Nolan volverá el año que viene con ‘Dunkirk’, una película sobre la Segunda Guerra Mundial, basada en hechos reales, algo que se distancia totalmente de lo que ha venido caracterizando al director hasta la fecha, pues las historias siempre han sido originales, salidas directamente de su cabeza y la de su hermano, salvo ‘Insomnio’ (2002), remake de una cinta sueca de Erik Skjoldbjærg estrenada en 1997 y ‘El Truco Final’ (2006), basada en una novela de Christopher Priest. Esperemos que su próxima película brille tanto como sus mejores obras, en las que su talento como director está al servicio de sus novedosas ideas.
Lo mejor: todo, destacando la factura audiovisual y la trama.
Lo peor: prácticamente nada, quizá un metraje algo excesivo
Al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores liderados por el piloto Cooper (McConaughey) y la científica Amelia (Hathaway) se embarca en la que puede ser la misión más importante de la historia de la humanidad y emprenden un viaje más allá de nuestra galaxia en el que descubrirán si las estrellas pueden albergar el futuro de la raza humana.
Nostalgia, sorpresa y emoción... es lo que se percibió esta tarde tras un anuncio en el que AMBI Pictures asegura que financiará y producirá un 'remake' de Memento.
Memento se estrenó en el año 2000 fue dirigida por Christopher Nolany Protagonizada por Guy Pearce (Leonard Shelby) el cual sufre de una extraña enfermedad mental que le impide retener recuerdos a corto plazo y vive buscando al supuesto asesino de su esposa teniendo que usar un sistema bastante complejo para no olvidar las pistas.
La cinta esta narrada de una forma bastante peculiar ya que la multi galardonada película cuenta parte de la historia a la inversa y al mismo tiempo otra línea temporal que es cronológica, Ambas se encuentran al final en un sorpresivo y brillante desenlace.
Las opiniones en la Red acerca del tema son bastante encontradas, muchos afirman que si algo esta muy bien hecho para que intentar hacerlo de nuevo.
Pero sus motivos tendrán en AMBI que además de adquirir los derechos de esta película también adquirieron los de otros títulos como: Cruel Intentions, Rush, The Mexican y Donnie Darko.