Hace cuatro años que Finn, un niño de 13 años, mató al hombre que le había secuestrado, convirtiéndose en el único superviviente de El Raptor. Pero el mal trasciende la muerte... y el teléfono suena de nuevo.
Ethan Hawke, nominado a cuatro Oscar, vuelve a encarnar el papel más siniestro de toda su carrera, El Raptor, que quiere vengarse de Finn (Mason Thames) desde la tumba y escoge como objetivo a Gwen (Madeleine McGraw), su hermana pequeña.
Finn, que ya ha cumplido 17 años, sigue luchando para adaptarse a la vida después de su cautiverio. Gwen, una adolescente de 15 años con mucho carácter, empieza a recibir llamadas de un teléfono negro en sueños, acompañadas de inquietantes visiones de algo o alguien acechando a tres chicos en el campamento de invierno de Alpine Lake.
Decidida a resolver el misterio y a acabar con el tormento de su hermano, Gwen convence a Finn para ir al campamento durante una tormenta de nieve. Una vez allí descubrirá el inesperado y devastador vínculo entre El Raptor y la historia de su familia. Juntos, los dos hermanos deberán enfrentarse a un asesino aún más poderoso desde la muerte y que ahora tiene una relevancia mucho más importante de lo que podían imaginar.
'Black Phone 2' se estrena el 24 de octubre exclusivamente en cines. Ahora os dejamos con el tráiler:
Poco a poco, tras la pandemia, todo está volviendo a la normalidad y, con ello, los estrenos en cines. Es por eso que, este miércoles 31 de marzo, se estrena una nueva película de terror en la gran pantalla protagonizada por uno de los actores más conocidos de las últimas temporadas de 'The Walking Dead', Jeffrey Dean Morgan. Nos obstante, también tenemos que destacar a personalidades como Cary Elwes, William Sadler, Katie Aselton, entre muchos otros.
Este filme titulado 'Ruega por nosotros' nos presenta a un periodista caído en desgracia que descubre una serie de aparentes milagros acaecidos en un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra, por ello, comienza a investigar para intentar devolver su carrera al estrellato. Lo que desconoce es que estos milagros esconden una cara mucho más oscura de lo que él cree.
Presentada en un Sitges 2018 bárbaro, donde Gaspar Noé y Panos Cosmatos fueron algunos de los recompensados, el director y guionista francés Pascal Laugier ('Mártires', 2008) estrena ahora en España su nueva y terrorífica película 'Ghostland', con la que afina su mirada sanguinaria y pretende acomodarse en los oscuros altares del género.
El terror a fuego lento puede que te intrigue hasta su esperado y necesitado buen sabor final; puedes espolvorear sustos y angustia invisible o echar pronto al monstruo para que flote por la olla antes incluso de la ebullición, pero el extremo de la escuela de cine francés ha experimentado tanto en esta cocina tenebrosa que es muy difícil saber el exquisito plato que te van a poner.
Pascal Laugier atemoriza a la vez que sorprende con 'Ghostland', su nueva película escrita y dirigida por él. Su receta de terror y slasher huele exquisito desde los primeros diez o veinte minutos de cinta, donde ya nos impacta sin habernos dejado ni pensar en hipótesis que, puedes estar seguro, no vas a adivinar hasta muy avanzada la trama.
Aunque Beth, la protagonista de la obra, magníficamente interpretada tanto por su versión joven (Emilia Jones) como por su adulta (Crystal Reed), esté obsesionada con H. P. Lovecraft, la película y su historia me rememora más a un devoto de Stephen King. Aquí los monstruos no vienen de mitos o de las profundidades, vienen de una camioneta de helados y acechan casas desde puertas y ventanas físicas. Pero 'Ghostland', sin embargo, sí tiene algo fantasmal en su desarrollo que te sobrecoge cuando no lo esperas.
No son los jumpscares, innecesarios y, aun así, podría decirse que insuficientes, si no el tremendo giro de guion en el que se basa la historia. Sin destripar nada de la película, es una tragedia que asoma en lo visceral y el espanto del que se presuponía al inicio. Los subgéneros acaban bailando muy pegados en una suerte de narración no lineal y que dota de excelencia meritoria para el trabajo de guion.
Además del interesante argumento de la cinta y el buen casting es meritorio el esfuerzo en maquillaje (asombrosa la desfigurada Taylor Hickson), la fotografía y la escenografía (bien planteada la perturbada simbiosis con las muñecas) y el sonido (además de la banda sonora, muy importante para que el inquietante género funcione).
A Pascal Laugier solo le falta un punto más de elegancia en la puesta en escena y algo más de tiempo para desarrollar tanto los temas morales como los traumatizados personajes para ser un auténtico chef del terror y de lo incómodo.
Lo mejor: Que no te la esperas. Laugier vuelve a por todas.
Lo peor: Algo irregular en la intensidad de la propuesta. Falta maestría.
Es uno de los directores del momento. Ari Aster, quien ya sorprendió el año pasado con 'Hereditary', está a un paso de coronarse como soberano del terror. Ahora, con 'Midsommar', se confirma su modus operandi desagradable, incómodo y quién sabe si pro millennial, juzgado con la lupa de quienes creen que no merece tal reconocimiento.
Acostumbrados al terror de penumbra, a los sustos por la retaguardia y a los objetos con vida, es bastante comprensible que 'Midsommar' te cause un sentimiento contradictorio a lo que acostumbras a ver en la etiqueta "terror". Pero ¿qué podrías esperar de alguien que hizo 'Hereditary' y se lavó las manos como si nada? Para Ari Aster el terror no es el miedo a la noche y a sus silencios, ni siquiera a lo desconocido, como afirman King o Lovecraft, es la intriga y la perversión lo que eleva ese horror por encima de todo lo que consideramos terror convencional.
Es diferente, y eso puede ser víctima del rechazo, pero el tono y las intenciones del director son más claras que nunca. Un grupo de amigos viajan a Suecia para celebrar el solsticio de verano junto a una comuna con tradiciones ancestrales. El descubrimiento de estos extraños rituales y la intriga por saber quiénes son estos hippies y de qué son capaces marcan el tensiómetro durante toda la película. El drama familiar y la quebrada situación de la pareja protagonista definen un pretexto del que Ari Aster acostumbra regodearse para dar un sentido a la historia que, a veces, peca de orgullosa.
No voy a negar que 'Hereditary' (2018) y 'Midsommar' tienen personalidad y deslumbran en la puesta en escena, además de ratificarlo con una fotografía y unos tiros de cámara impactantes, pero también es verdad que el joven director estadounidense abusa de elementos pretenciosos en su primera parte. Por momentos se hace muy pesada hasta llegar a un clímax final del que apenas hemos tenido giros interesantes del que puedan gravitar nuestro aguante e interés.
Solamente una magnífica Florence Pugh ('Lady Macbeth', 2016) atrae las miradas y las ilusiones de un público que ha sufrido con ella desde el prólogo. En los personajes reside además otro de los ingredientes más exquisitos de este brebaje alucinógeno y avinagrado, y es que 'Midsommar' sorprende también por su sentido del humor (negro, por supuesto), algo de lo que carecía 'Hereditary'.
Juntar drogas, chicos salidos con suecas a su alrededor y viejos hippies con extrañas creencias, da como resultado un guion entintado a veces de serie B, además del gore o las imágenes explícitas que suelen haber en este cine de autor y de las que hay que estar preparado.
Sin embargo el folk horror de Ari Aster apuesta porlo presuntuoso, el suspense y lo incómodo, dejando atrás el slasher y el jumpscare, y esto confirma que el género de terror sigue en alza y en constante evolución (inspirados, eso sí, en grandes clásicos como 'Häxan', de 1922 o 'El hombre de mimbre' de 1973).
Lo mejor: El sufrimiento de la protagonista es una locura de ver. Increíble Florence Pugh.
Lo peor: Una historia que vuelve a pecar de pretenciosa, como ya lo hizo 'Hereditary'.
Jordan Peele ('Déjame salir' 2017) hace malabares con cada subgénero del terror en un guión bastante exiguo y sin alma pero con una Lupita Nyong'o espectacular que salva los muebles al oscarizado director y guionista estadounidense.
Sobrecoger a tanta gente con una ópera prima de mensaje tan polémico como fuese 'Déjame salir' y además llevarse ese año la estatuilla a mejor guion no es para nada moco de pavo. Jordan Peele vuelve a sacar su lado controvertido con 'Nosotros', su segunda película como director, pero esta vez desplegando toda su baraja del palo terrorífico y con el sentido del humor que le caracteriza.
El lado más personal, en cuanto a disciplina, del director estadounidense se empieza a notar en los primeros compases de la película, y se confirman del todo cuando conocemos la amenaza de esa pobre gente.
"[...] voy a traerles un mal del que no podrán escapar, y aunque lloren ante mí, no les escucharé" Jeremías 11:11
Pasajes bíblicos aparte 'Nosotros' está influenciado por los grandes maestros del terror, tanto del cine como de la literatura. Del mejor home invasion ('Funny Games', de Haneke) al suspense y la tensión de la posterior persecución ('It Follows', de David Robert Mitchell), el primer enfrentamiento con los malos me transporta además al más aterrador de los relatos de Stephen King.
La presencia de esas presuntas sombras me horroriza y me pone los pelos de punta, y los momentos más físicos, de slasher, me parecen los mejores minutos de la película, encumbrados además por un ingenioso y minucioso sentido del humor. Alabanzas para Elisabeth Moss ('The Square', 2017) y su escena maquillándose,y para Winston Duke, aunque este último se pase a veces de padre graciosete.
Sin embargo, pasado este encuentro con los antagonistas la película empieza a virar y a bajar el pistón del entretenimiento para activar el de la sugestión. Jordan Peele mete prisa con el rompecabezas que había tallado con pequeñas piezas, pero al espectador distraído en su primera reacción le faltará seguramente otro visionado para conectar tantas dudas y preguntas que van surgiendo.
La conclusión, y esa alusión a la cadena humana contra la pobreza que el personaje de Duke, Gabe, no podría definir mejor llamándolo "absurda performance artística", me remite a confirmar que el guion está tan agujereado como decaído. A falta de una vuelta de tuerca más ingeniosa o respuestas más jugosas y maquiavélicas, al menos la historia merecía mejores explicaciones dada una premisa tan potente.
El mal cuerpo viendo esta cinta, en ambos sentidos, te lo quita y te lo pone Lupita Nyong'o ('12 años de esclavitud', 2013). Toda ella es la película, y me resultaría difícil imaginar a otra persona para el papel y además hacerlo mejor.
Lo mejor: Lupita Nyong'o está descomunal.
Lo peor: Hemos pasado del guion premiado de 'Déjame salir' a este barullo de gritos y convencionalismos.
Netflix empieza febrero mandándonos deberes con un examen final sobre arte moderno llamado 'Velvet Buzzsaw'. Del director de la despiadada y fantástica 'Nightcrawler' (2014), Dan Gilroy quiere ahora que hablemos de este mundo tan selecto y sospechoso que es la industria de las artes plásticas, y lo hace juntando de nuevo a los sublimes Jake Gyllenhaal y René Russo, estableciendo una mezcla de terror y comedia abierto a un público más bien facilón.
No llamaría crítica grotesca a algo que se está mostrando tal y como es. Más allá de los cafés de Starbucks y las gafas de pasta, 'Velvet Buzzsaw' retrata a los galeristas de Los Ángeles como la sociedad capitalista que es: falsedad y arrogancia de un mundo en el que sólo importa el mejor postor. Este arte cada vez más subjetivo es objeto de una sátira extrovertida, sin denunciar nada, para diversión de los que "no entendemos este cuadro".
La película va de lo que piensas y que ya habrás visto en el tráiler: cuadros malditos que matan. Para gozo o no de los espectadores el thriller está a la misma altura de su premisa, un terror de serie B que se acerca mucho a un 'Destino final' y se aleja de la novela 'El retrato de Dorian Gray'. Las escenas de muerte son las más curradas, las más entretenidas y las más ridículas también, por qué no decirlo.
En un reparto llamativo y con talento donde tenemos a Jake Gyllenhaal, René Russo, Toni Collette o John Malkovich, me gusta cuando funcionan en conjunto como en la escena del funeral o las de las exposiciones, pues individualmente sus personalidades son bastante parecidas y no hay una evolución en ninguno de ellos, aunque le doy puntos positivos a las caras de terror de Zawe Ashton, Natalia Dyer y del propio Gyllenhaal.
Hasta que no te das cuenta del tipo de película que es (llegando a los 60 minutos de visionado), echas en falta una dirección artística más atractiva teniendo en cuenta la temática, pero a parte de algunos tiros de cámara interesantes como los de la esfera (¿dónde están los reflejos?) o los planos aéreos de la ciudad que sirven de transición, sí hay recompensa hacia el final de la cinta con buenos esquemas de colores en algunos planos.
Lo mejor: De ridícula es divertida.
Lo peor: No hay seriedad en una película donde los cuadros matan personas.
Hacía ya tiempo que no disfrutábamos de Jack Black en la gran pantalla; y si además lo hace en compañía de Cate Blanchett, la espera ha sido más larga de lo que creíamos. Y es que, estos dos actores se han reunido para protagonizar una película de terror y fantasía donde la producción se ha llevado a cabo de Steven Spielberg. Sin embargo, parece que la espera no ha merecido tanto la pena como esperábamos.
La película trata sobre un niño de 10 años (Owen Vaccaro) que se queda huérfano y se ve obligado a vivir en casa de su tío. No obstante, a pesar de que todo parece normal, poco a poco se irá dando cuenta que nada es lo que parece, la casa está embrujada, tiene un reloj en su interior y, además, descubrirá no solo que su tío es mago sino que él también posee poderes mágicos. Aunque la trama nos hace pensar que disfrutaremos de un buen espectáculo desde la butaca, debemos decir que nos esperábamos más de la trama.
Es un filme en el que los niños no la disfrutarán del todo porque se llevarán más de un susto pero, a su vez, los mayores tampoco estarán satisfechos con ella debido a que es, a su vez, bastante infantil. No hablamos solo de infantil por el hecho de que sea ciencia ficción (la saga Harry Potter entretuvo a personas de todo tipo de generaciones, desde los más pequeños hasta los más mayores), sino porque es un guion bastante simple que, aunque tenga un buen giro al final, no nos llevaremos ninguna sorpresa, por lo que, fácilmente podemos saber cómo va a acabar en los 15 - 20 primeros minutos.
Por suerte, no todo podría ser malo, tanto Cate Blanchett como Jack Black están a un nivel extraordinario; es por ello que, a pesar de lo buena o mala que sea una película, ellos siempre le van a dar un plus a la misma. Sin embargo, no podemos decir lo mismo de Owen Vaccaro, ya que a pesar de que el joven tiene talento para la actuación todavía le queda mucho que aprender, debido que en algunas escenas no nos creíamos el papel que estaba jugando dentro del film.
Lo mejor: Jack Black y Cate Blanchett.
Lo peor: Demasiado para niños pero también para adultos.
El inquietante y perturbador tráiler de 'Suspiria' nos tiene a todos en vilo. El nuevo proyecto de Luca Guadagnino, director de la hermosa adaptación ganadora de un Oscar 'Call Me By Your Name' (2017), promete ahora ponernos la piel de gallina con altas dosis de terror del que fuese un clásico dirigido en 1977 por el también italiano Dario Argento.
La película ya causó expectativas cuando supimos que la protagonista de la cinta, Dakota Johnson ('Cincuenta Sombras de Grey', 2015) tuvo que ir a terapia psicológica tras el rodaje. La actriz norteamericana comparte elenco con Tilda Swinton ('Okja', 2017) y Chloë Grace Moretz ('Kick-Ass', 2010). Este remakees una buena noticia para los amantes del cine "Giallo", el género de terror italiano que cautivó al público en los 70. Tendremos que esperar a diciembre para disfrutar de esta versión del clásico de Argento.
John Krasinski dirige y escribe esta terrorífica historia que ha arrasado en todo el mundo recaudando más de 70 millones de euros en su estreno. Los amantes del género quedarán satisfechos con 'Un lugar tranquilo', un título que no se corresponde con el angustioso escenario que se nos presenta.
Un mundo postapocalíptico donde las provisiones escasean y la muerte acecha en cada rincón ya es motivo suficiente para estimular en el público la inquietud y el temor de ver esas pobres familias luchar por su supervivencia. Pero, por si fuera poco, en este horrible futuro que nos pinta John Krasinski (Los Hollar, 2016), la clave para vivir un día más es no hacer ningún tipo de ruido, ya os imagináis por qué. Esta presentación de los hechos es verdaderamente electrizante, llegas a mimetizar con el ambiente intranquilo que vive esta familia diariamente, y los sustos te pillan mucho más de cerca que de lo normal. Todo lo palpable en esta historia es impredecible, incluso algunos de sus protagonistas: los niños que por más que lo intenten no tienen la suficiente experiencia de vivir en estas condiciones.
La figura protectora de los padres es clave en esta trama. El personaje del padre tiene unas escenas realmente buenas en la primera mitad de la película, mientras que la madre, interpretada por una espectacular Emily Blunt, sufre como nadie en el clímax de la historia, y con ella sufrimos todos. Aquí las relaciones entre la familia importan bastante, y marca el trascurso de la película en cuanto a las decisiones de sus protagonistas. No obstante, una vez presentado el contexto angustioso y el kit de supervivencia la trama se vuelve un poco evidente, y es entonces cuando entramos en el terror convencional.
En realidad, la premisa y la sinopsis de la película ya evidenciaban que la originalidad no era su punto fuerte, pues el silencio como salvación ya lo habíamos visto hace poco con 'No respires' (2016), además de otras muchas cintas. Por lo tanto no esperes ver una obra maestra del género, simplemente disfruta de hora y media de terror, e intenta no hacer mucho ruido.
Lo mejor: Un buen planteamiento de la agobiante situación.
Lo peor: La idea se vuelve redundante y llega a cansar.
La secuela de 'Los extraños' (2008) de Bryan Bertino se podrá ver muy pronto en cines. en esta ocasión, la película será dirigida por Johannes Roberts director de 'A 47 Metros' (2017). En la primera entrega, la de Bryan Bertino, la historia gira sobre una joven pareja que es aterrorizada por tres enmascarados que irrumpen en la remota casa de verano en la que se encuentra alojados.
'Los extraños: cacería noctura' es el nombre que recibe esta segunda entrega que ya ha mostrado su cartel y su primer tráiler, a continuació os contamos su sinospis.
En esta ocasión la historia gira entorno a Cindy (Christina Hendricks) y Mike (Martin Henderson) que se embarcan en un viaje por carretera y planean hostepedarse en un campamento antes de dejar a su problemática hija Kinsey (Bailee Madinson) en un internado. El viaje se verá interrupido por la llegada de tres siniestros psicopatas que pretenden atacarlos.
El trailer nos recuerda un poco a la popular saga de 'La purga' (2013), 'Los extraños: cacería noctura' podrá verse en los cines a partir del 20 de Abril. Os dejamos con su tráiler.
Tras estrenarse con su ópera prima 'Kisha' (2015), el realizador de 29 años Trey Edward Shults nos presentó hace unos meses su segundo filme, 'Llega de noche' (2017), cinta que, ya con los trailers, prometía perturbar al espectador.
En su anterior película vimos que a Shults le gusta jugar con la psicología, y en la obra que nos ocupa quizá sea su mayor dimensión, su mejor baza. La premisa es sencilla: tras lo que parece ser una catástrofe producida por una especie de virus o pandemia, tan de moda estos últimos años, nos encontramos con Paul (Joel Edgerton), un hombre que tratará de defender a su familia, aislada en una gran casa en medio del bosque, a toda costa.
Desde el inicio asistimos a planos oscuros, perturbadores, en los que podremos comprobar cuan terribles son los estragos que causa la enfermedad de la que tratan de salir impunes los protagonistas. Silencio, soledad, oscuridad. Estas son las pautas que marcan el ritmo de los primeros minutos de metraje en los que observamos la rutina de la familia. Todo cambia cuando, de noche, escuchan sonidos provenientes del exterior de la casa (más bien de la entrada, en la que una puerta férreamente bloqueada impide el acceso al resto de la vivienda, cerrada a cal y canto). Dichos sonidos provienen de Will (Christopher Abbott), quien, creyendo que el lugar estaba deshabitado, se aventuró en él en busca de víveres para, también, poder mantener con vida a su familia, que reside aislada en otro punto del bosque.
A partir de este encuentro el transcurso de la trama, y de la vida de los protagonistas, sufre un gran cambio. Según la sinopsis del filme, Paul deberá proteger a su familia de una presencia maldita que les atemoriza desde el exterior de su casa. Sí, la enfermedad, pero este agente en la narración cobrará una nueva dimensión a partir de cierta secuencia en la que un suceso imprevisto altera el equilibrio de los personajes. Hablaremos de ello más adelante, advirtiendo previamente de la aparición de spoilers.
En cuanto a los aspectos técnicos, Shults juega con maestría con la cámara y los efectos sonoros, llegando a crear una atmósfera de tensión que, según que escenas, se volverá casi irrespirable. Con aparente sencillez, logra generar dudas, paranoia y desconfianza por doquier, impregnándonos al igual que a sus protagonistas.
El guión es más bien sencillo, y quizá el mayor logro sea que el texto cobre nuevas dimensiones beneficiándose de las virtudes técnicas. El director entremezcla géneros para hacernos dudar de si estamos ante un thriller, una película de terror convencional e incluso un rebuscado drama psicológico. Nada es lo que parece, o tal vez sí y la cosa no sea tan complicada como intentan hacernos ver.
Sigue con spoilers:
El mayor triunfo de Shults es, partiendo como hemos dicho de un guión algo flojo y una historia convencional y trillada, hacer que la trama siga por otros derroteros. ¿De qué se defienden realmente, de la enfermedad? Tras la secuencia en la que el perro, enfermo, regresa a la casa y siembra el terror y las dudas entre ambas familias, de nuevo, ¿a qué se enfrenta Paul? ¿A una posible contaminación o a sus propias paranoias? ¿Quién abrió la puerta maldita? ¿Fue el hijo de Will, estando sonámbulo, desatando así el caos? Se dice que, dada su baja estatura, no podía llegar al pomo de la puerta, pero lo cierto es que en alguna escena se intuye que sí...
Generando estas dudas entre los personajes y el espectador, se consigue que la película haga malabares entre distintos géneros, que emplee los clásicos trucos del cine de terror para profundizar en lo psicológico y en lo humano. Más que de una amenaza externa, los personajes luchan entre ellos y contra sus propias paranoias cuando se ven obligados a convivir en un espacio cerrado y bajo unas circunstancias y unas presiones extremas. He ahí la mayor baza de la película. Y así es como logran engañarnos, a través del trailer y de la primera mitad del metraje. No, no estamos ante una película de terror, y quizá ese sea el gran descubrimiento para con la cinta de Shults.
Una mención especial al final y, sobre todo, al último plano de la película. Terrible y perturbador, como poco.
Lo mejor: la tensión entre los personajes, la combinación de géneros y las dudas que genera.
Lo peor: el tipo de historia se ha utilizado más veces y con mayor maestria y, pese a sus virtudes, al final no logra sorprendernos del todo.
Tras superar la noche de Halloween llega a los cines de España un nuevo film de terror: 'Blair Witch'. Dirigida por Adam Wingard -'Tú eres el siguiente' (2011), 'The ABCs of death' (2012)- la película se estrena el 4 de noviembre, siendo la secuela de 'El proyecto de la bruja de Blair' (1996).
'Blair Witch' cuenta como unos estudiantes pretenden investigar en los bosques de Black Hills, cerca de Maryland, la desaparición de la hermana de uno de ellos. Para ello, contarán con la ayuda de una pareja de lugareños, que les hará la función de guías. La desaparición de la hermana se relacionó con la leyenda de la bruja de Blair: la historia cuenta que una anciana, expulsada del pueblo por brujería, estuvo detrás de las misteriosas desapariciones de la mitad de los niños de la zona. La película está protagonizada por actores con poco rodaje, que esperan con este film hacerse un hueco en la industria del cine.
En 2014 se estrenó en los cine 'Ouija', un film de terror dirigido por Stiles White, un producto que resultó ser un fracaso ante el público y la crítica. Este 28 de octubre llega la continuación de la saga, 'Oujia: El origen del mal' de forma renovada: nueva trama y nuevo director, Mike Flanagan.
'Oujia: El origen del mal' cierra de un portazo la trama tejida en el film de Stiles White, ya que nos sitúa en los años 60, donde los personajes dejan de ser adolescentes para ser preadolescentes, y una de las jóvenes usará la ouija paracontactar con su fallecido padre. En lugar de ello, logrará despertar a un ser maléfico. Esta trama renovada refuerza las posibilidades de éxito del film, más aún de la mano de Mike Flanagan, director de 'Oculus: El espejo del mal' (2013) y 'Hush' (2016). Films donde ya dejó destellos de su talento y habilidad a la hora de jugar con el miedo, el pánico y el terror.
El cine de terror es un género delicado, por la dificultad que entraña satisfacer y a la vez aterrar al espectador, dentro del mundo del séptimo arte. O, como dice el director Fede Álvarez, "El terror es como la oveja negra del cine" en una entrevista a la agencia EFE durante la promoción de su nueva película 'No respires'. Dentro de esta coyuntura son muchos los que (con o sin ovejas negras o blancas) intentan abrirse camino, con más o menos fortuna. Un camino, el del cine de terror moderno, que ha edificado James Wan con la saga 'The Conjuring' (2013) e 'Insidious' (2010), y que sigue Fede Álvarez con 'No respires'. El director del remake 'Evil dead' (2013) regresa con un film menos sangriento pero más oscuro y lleno de terror, con fecha de estreno en España el 2 de setiembre.
'No respires' cuenta una vez más con el talento de Álvarez tanto en la dirección como en el guión, este último coordinado con Rodo Sayagues como ya viene siendo costumbre. Un trabajo conjunto que da como resultado una historia de miedo, sustos y terror. Pero también con elementos de 'shocks' tan necesarios como afirma Álvarez en su charla con EFE. "Las buenas películas de terror siempre tienen un elemento de 'shock',
tiene que haber una escena de la película donde se te cae la mandíbula y
no puedes creer que estén haciendo eso". Todos estos ingredientes dan una historia que reúne a tres ladrones, una casa en la que habitan un ciego y toda su fortuna y una serie de hechos ideados para provocar la angustia, el pánico y el miedo en el espectador. El trabajo de detrás de las cámaras es acompañado por las interpretaciones de rostros conocidos como: Dylan Minnette, Jane Levy, Daniel Zovatto y Stephen Lang, quizás este último el más conocido tras sus papeles en 'Avatar' (2009), 'Los hombres que miraban fijamente a las cabras' (2009) y la serie 'Terra Nova' (2011). Falta por ver si Álvarez consigue transformar 'No respires' en una oveja negra, elementos no le faltan.