Jay Roach ('Trumbo. La lista negra de Hollywood', 2015) dirige 'El escándalo (Bombshell)', otra película basada en hechos reales y esta vez con un caso muy actual y controvertido. Con la ayuda del guionista Charles Randolph ('La gran apuesta', 2015), el próximo estreno se centra en las acusaciones de acoso sexual al que fuese el director de Fox News, Roger Ailes.
Lo más sorprendente de la película, que se estrenaráen España en febrero de 2020, es su trío protagonista: Charlize Theron, Nicole Kidman y Margot Robbie. Un reparto de escándalo (nunca mejor dicho) y un tráiler donde nos deja claro que las actuaciones apuntan muy alto en los próximos premios de la Academia. "Alguien tiene que indignarse", como dice el personaje de Kidman, y nosotros ya estamos deseando verlas guerrear. Nicolás de Benito
Vuelve la peculiar y macabra familia Addams. Un clan liderado por
Morticia, diabólicamente devota de su esposo e hijos, y Gómez, un
elegante y siniestro padre, apasionadamente enamorado de su esposa. Sus
hijos son Miércoles, una brillante y siniestra adolescente con mucho
ingenio, y Pugsley, un amenazador niño de 10 años al que le encanta
cualquier tipo de maldad que pueda encontrar. Además, la familia se
completa con el alegre y caótico tío Fétido y la abuela Addams, a la que
le encanta que sus nietos disfrutan de sus galletas en forma de
murciélagos y calaveras.
En esta ocasión tendrán que hacer frente a una archienemiga: Margaux Needler.
El film se estrena el 25 de octubre 2019 y dirigen Conrad Vernon y Greg Tiernan, responsables de 'La fiesta de las
salchichas' (2016). El reparto de voces de la la versión original está
formado por Charlize Theron ('Tully', 2018) como Morticia Addams, Oscar Isaac
('Triple frontera', 2019) como Gomez Addams, Chloë Grace Moretz ('Suspiria' 2018) como
su hija Miércoles, Finn Wolfhard ('Stranger Things', 2016) como su hermano
Pugsley, Nick Kroll ('Capitán Calzoncillos', 2017) como el
tío Fétido, Bette Midler ('Ella es única', 1996) como la abuela Addams y Allison
Janney ('Yo, Tonya', 2017) como la archienemiga Margaux Needler.
Nada es lo que parece cuando ves el cartel de 'Tully' (Jason Reitman). De entrada piensas que puede ser la típica comedia de padres primerizos que no saben como afrontar los cuidados de un delicado bebe o la sosa pero graciosa vida de un matrimonio con demasiados hijos. Pero lo que en realidad nos presenta es la desgarradora historia de una madre con una gran crisis emocional, desesperada por entender el significado de su vida y utilizando sus últimos alientos para salir de una monótona vida (aunque sin éxito).
El primer punto que debemos abordar de manera obligada es la impresionante actuación de Charlize Theron ('Atómica', 2017). Para poder llevar a cabo el papel engordó unos 22Kg, pues la actriz, apostando por una plena construcción del personaje y buscando un entendimiento total con la madre a la que representaba, pensó que engordando llegaría a transmitir mejor el mensaje de depresión e indiferencia ante la vida que nos llega a los espectadores. Es increíble como al inicio de la película vemos a una mujer derrotada, ojerosa y sudorosa y con el paso del film nos encontramos con una evolución progresiva hasta llegar a una mujer feliz, descansada y viva.
Una mirada, un gesto, su respiración, la forma de sentarse en el sofá o la dejada forma de masticar unos nachos hacen que nos creamos al 100% la interpretación de Theron. Nada sobreactuada, justo en la medida perfecta.
La interpretación de Theron se acompaña en gran parte con la de Mackenzie Davis ('Blade Runner 2049', 2017) quien transporta una gran pureza y juventud que contrasta y a la vez complementa con la de su compañera, empezando como la cara y la cruz y llegando a ser más que amigas.
Otro peso importante en el film es la fusión entre la dirección de fotografía y la dirección artística. La primera no es que innove demasiado pero consigue que los colores casen de forma ideal con el estado de ánimo de la protagonista, siendo estos más apagados en sus peores momentos y más vivos en los mejores. Pero la magia está cuando añadimos la creación de los entornos y en especial de la casa del matrimonio protagonista. Allí se ha dispuesto todo de tal forma que podemos incluso llegar a oler la casa. El mal olor de la ropa sin lavar, de las zapatillas sudadas de estar por casa, de la falta de ducha y el sudor en días de estrés e incluso de los pañales amontonados. Todo ello nos viene a la cabeza solamente por el entorno, por sus colores y la disposición de los objetos. La casa tiene vida propia.
Aunque tengamos unas actuaciones de sobresaliente la historia nos puede parecer de lo más normal al principio, pero conforme la trama va avanzando vas descubriendo la profundidad del mensaje, el cual nos habla de la monotonía, el aburrimiento, la falta de motivación y la poca elegancia que tiene criar un hijo/a. Todo ello llega al clímax en el giro final que no dejará indiferente a nadie.
En definitiva, estamos ante un valiente grito feminista y real, que se aleja de querer gustar a todo el mundo y que presenta de la mejor manera posible la verdad de la vida cotidiana de las personas fusionando la comedia con el drama pero sin darle demasiado peso a ninguno de los dos.
Lo Mejor: La actuación de Charlize Theron y la atmósfera que crea la película.
A veces, el tráiler de una película, debido a la mala gestión que se hace de estos, te puede llevar a sacar conclusiones equivocadas, pensar que la película será floja, que no será de tu agrado e incluso llegar a descartarla. Esto es lo que le ocurre de entrada a 'Gringo: se busca vivo o muerto', pero en la práctica, es todo lo contrario a lo que intenta demostrar el tráiler, es mucho más divertida.
La premisa de este film se centra en Harold Soyinka (David Oyelowo), un hombre de negocios que tiene sus
miras puestas en un ambicioso proyecto con dos empresarios
estadounidenses (Charlize Theron y Joel Edgerton). Sus expectativas son
altas y está dispuesto a todo. Cuando parece que la operación marcha a
la perfección, la situación se complica cuando Soyinka se dispone a
cruzar la frontera de Estados Unidos con México. El joven empresario se
verá en la tesitura de, o comportarse como un ciudadano ejemplar, o
burlar a la ley para su supervivencia.
Puede parecer de entrada una trama al más puro estilo 'Resacón en las Vegas' y lo es, pero con ciertos puntos donde se abandona por completo la comedia y se pasa a otro registro más policíaco o dramático. Esto consigue que lo que haya de 'ji, ji, ja, ja' sea bueno y los momentos donde toca ponerse serio causen un fuerte impacto en los espectadores. Incluso coquetea un poco con el fuerte impacto visual.
Esta trama perfora la relación entre tres personajes:
- El boss: Un personaje muy marcado y estereotipado al cual interpreta Joel Edgerton. Típico jefe prepotente, chulo y triunfador que realmente no es amigo de sus amigos, aunque lo parezca. Un personaje que se deja odiar, y mucho. Aunque sus intenciones no estén del todo claras conoces su 'modus operandi' y consigues creer en él.
- La femme fatale: Charlize Theron encarna un personaje insaciable (de poder y de sexo) que es capaz de hacer lo que haga falta para conseguir sus propósitos. Dura, hiriente y despiadada. Un personaje con el corazón tan frío que deseas encontrar ese punto flaco que la haga derrumbarse. Este personaje podría haberse trabajado mucho más y darle más presencia, pues nos quedamos con las ganas de conocer más de ella. Aunque tal vez forma parte de una estrategia para causar aun más frialdad.
- El héroe: David Oyelowo es la clave de toda la película. El personaje que interpreta es un preocupado trabajador que necesita controlar más su vida pues nota que está en manos de otros. De entrada puede parecer débil, pero es el personaje más fuerte del film. La interpretación de Oyelowo es muy sobresaliente, pues viaja de la comedia al thriller con un control total del personaje en ambos casos.
De principio a fin se nota que la película tenía una hoja de ruta clara, unos puntos que tratar, un desarrollo de personajes a lo largo del film y una conclusión digna. En ningún momento se queda en el aire, flojea o aburre. Es frenética, con muy buen ritmo y con unas interpretaciones totalmente creíbles.
El punto más negativo que se le puede encontrar es la forzada presencia de Amanda Seyfried y Harry Treadaway. Su historia, si realmente tenía que aparecer, se debería haber explotado más y llegar a alguna conclusión más cerrada pues guarda estrecha relación con la trama de Oyelowo.
En definitiva, estamos ante una película que no pretende más de lo que es. Busca divertir e impactar a los espectadores, a quienes no dejará indiferentes. No es para nada una película familiar, lo es para parejas o grupo de amigos que siempre han querido tener una aventura de desfase.
Como consejo se recomienda verla en V.O, pues el personaje que encarna David Oyelowo es de origen nigeriano y su acento es comentado en la trama. Traducida al español se pierden estos matices.
Lo mejor: El ritmo y el viaje entre varios registros.
Lo peor: Algunos personajes y tramas podrían haberse trabajado más.
Tras el anuncio de que se iba a realizar una última trilogía de la saga 'Fast & Furious', todos nos preguntábamos cómo se iba a desarrollar esta nueva historia, qué harían para solventar la pérdida de Paul Walker, si esta nueva trama sería lo suficientemente buena para atraer a todas esas masas que llevan siguiéndola desde sus orígenes; pues bien, tras haber visto el film, solo podemos decir que, los años seguirán pasando pero el nivel de las películas va hacia arriba.
Si ya, Fast & Furious 7 (2015) nos dejó con muy buen sabor de boca, esta octava entrega no iba a ser menos y es que, no sabemos si es por la llegada de Charlize Theron, si por seguir dando protagonismo a Dwayne Johnson o si porque parece que Toretto (Vin Diesel) a cambiado de bando, pero esta última trilogía, estamos seguros que dará mucho de que hablar.
Una de las preocupaciones de los espectadores era sobre cómo iban a suplir el papel de Brian O'Conner (Paul Walker) en esta nueva entrega; parece que han conseguido que no se le eche mucho de menos, es más, a pesar de que es cierto de que hacen algunas alusiones a su personaje, el mayor peso tanto en Jason Statham como en 'La roca' provocan una serie de situaciones de acción, a la par que cómicas, que permiten hacernos olvidar del personaje por momentos.
A pesar de que puede ser la mejor de las, ya 8 películas, no es menos cierto que en ocasiones, se han pasado de rosca con la grabación de algunas escenas. Cierto es que Theron recrea a una genio de la informática capaz de hackear todo lo hackeable, pero de ahí a conseguir controlar miles de coches y conducirlos a su merced con un solo ordenador, así como las peleas de Johnson y Statham frente a cientos de presos y policías pueden llegar a rozar un poco lo absurdo.
En conclusión, F. Gary Gray ha acertado de pleno no solo dándole más protagonismo a algunos personajes sino confiando en Theron, la cual 'clava' su papel en esta nueva entrega. No obstante, aunque las escenas tanto de humor como de acción no faltan durante todo el transcurso del film, es posible que en ocasiones se les fuera la mano y lleguen a excederse pero, ¿qué sería de esta saga sin excesos?
Lo mejor: No pierde el espíritu 'Fast and furious'
Con Dom y Letty de luna de miel, Brian y Mia fuera del juego y el resto de la pandilla exonerada de todo cargo, el equipo está instalado en una vida aparentemente normal. Pero cuando una misteriosa mujer (Theron) seduce a Dom (Diesel) para regresar nuevamente al mundo del crimen, se ve incapaz de rechazar la oportunidad, traicionando así a todo el mundo cercano a él. A partir de ese momento todos se enfrentarán a pruebas como nunca antes habían tenido. Desde las costas de Cuba y las calles de Nueva York hasta las llanuras del mar de Barents en el océano Ártico, nuestra fuerza de élite recorrerá el globo para impedir que un anarquista desencadene el caos en el mundo... y por supuesto para traer de vuelta a casa al hombre que les hizo una familia.
Universal presenta el segundo tráiler de 'Fast and Furious 8', la nueva entrega de la saga de acción. Tras el arrollador éxito de 'Fast & Furious 7' (2015), una de las películas más rápidas de la historia en alcanzar los mil millones de dólares en la taquilla mundial y sexta película más taquillera de todos los tiempos, llega el nuevo capítulo de una de las sagas cinematográficas más populares e imperecederas que hayan existido: 'Fast & Furious 8'.
Ahora que Dom y Letty están de luna de miel, Brian y Mia se han retirado del juego, y el resto del equipo ya no tiene que vivir huyendo de la ley, nuestros héroes por fin pueden dejar los constantes viajes de misión en misión y empezar a disfrutar de una vida normal. Pero cuando una misteriosa mujer (Charlize Theron) seduce a Dom para arrastrarlo al mundo del crimen del que parece no poder escapar, traicionando a aquellos que más le importan, el equipo tendrá que afrontar desafíos que pondrán a todos a prueba hasta límites desconocidos.
El thriller de acción está dirigido por F. Gary Gray y protagonizado por Vin Diesel, Dwayne Johnson, Jason Statham, Michelle Rodriguez, Elsa Pataky, entre otras grandes estrellas. Su fecha de estreno es el 13 de abril de 2017. Os dejamos con el tráiler.
Y el filón sigue abierto, la octava parte de la famosa saga llegará a nuestro país el 12 de abril del año que está a punto de entrar, y por fin podemos ver su primer tráiler en español. Está dirigida por F. Gary Gray, director de 'Un ciudadano ejemplar' y 'El negociador'.
Vuelve Dominic Toretto, interpretado por Vin Diesel, como no podía ser de otra manera, y además, volveremos a ver a Jason Statham, Michelle Rodriguez, Elsa Pataky y a Dwayne 'La Roca de Oro' Johnson. En esta ocasión se unen al grupo Charlize Theron y el chico de moda Scott Eastwood.
La verdad que con este reparto, poco se deja a la imaginación, sin embargo nos vuelven a sorprender con este tráiler repleto de escenas de acción, coches, explosiones y miradas de "soy el amo" que sin duda hacen las delicias de cualquier fan y, seamos sinceros, a estas alturas todo el mundo es fan de este equipo.
Cuando John Ford se puso detras de la cámara para liquidar con 'Centauros del desierto'(1956) y 'El hombre que mató a Liberty Valance'(1962) los films estereotipados de cowboys e indios, lo hizo con una estrella de sheriff en la camisa. Expulsó al agotado cine del oeste de Hollywood; el borracho del pueblo que como género no se rehabilitó. El western moderno no es una invención de Ford, ni tampoco del director George Miller, porque Miller, a diferencia de John Ford, tiene poco de autor. Es eficaz, se desarrolla con presteza y son prueba: la saga 'Mad Max', 'Babe el cerdito en la ciudad' (1998) y 'Happy Feet' (2006). Cine, en definitiva, comercial, pero que lo avaló para inaugurar con 'Mad Max: Furia en la carretera' el Festival de Cannes de 2015. La excitación por ver a Tom Hardy y Charlize Theron -protagonistas del film- pisando el acelerador en un western moderno de frenética persecución, hizo que el director australiano y los críticos se pasaran de frenada, aplaudiendo una obra comercial que inauguraba un festival por excelencia de autor.
'Mad Max: Furia en la carretera' parte del anuncio del director George Miller de presentar una revisión de la saga y no un remake. Vehicular una obra, que comparte el mismo eje que las anteriores, pero que a la vez utiliza como herramienta para distanciarnos. Mantiene el diseño de un mundo apocalíptico para incidir en la crisis ecológica. Recuerda al Nolan de 'Interstellar' (2014): nos relata en voz en off, mediante fragmentos de telenoticias, la devastación que ha sufrido la Tierra; un conflicto que se explica de forma rápida, ya que Miller entiende que es innecesario alargar la introducción, y nos sitúa como espectadores en un contexto desértico. Acelera, acertadamente, la introducción, porque al cabo de pocos minutos ya vemos al protagonista Max Rockatansky -Tom Hardy- perseguido por una tribu violenta, de estética punk, que galopa por las llanuras del oeste en coches armados y de gran potencia. Un conjunto de elementos que la identifican como un film de acción trepidante con una sociedad distópica y vehemente, es decir, la saga Mad Max protagonizada por Mel Gibson. La revisión recae en la forma, no en el contenido, porque éste se limita a una frenética persecución entre buenos y malos, entre indios nativos y cowboys con aire de protesta urbana y futurista.
Si el contenido no sufre ninguna revisión, seguramente, es porque se le aplica una regresión: los diálogos son mínimos y breves. Un hecho que inicialmente no se puede entender como un aspecto negativo, ya que puede ser un elemento que dote a la película de una coherencia narrativa. Y sí, Miller consigue inicialmente hablar con los motores de los coches, con las miradas y los gestos de los protagonistas sin molestar al espectador. Es coherente porque se desarrolla la acción en un contexto primitivo; una retrospección hacia el hombre salvaje y primario. Una idea que permite hacer del diálogo un decorado minimalista que funcione durante una parte de la película, ¡una parte! Porque si las imágenes muestran una evolución, las palabras tienen que acompañarla si no se quiere romper la coherencia del guión. Al final, deja la sensación de que se contempla un conjunto de imágenes trepidantes, pero vacías.
Y es por lo que desprenden las imágenes por lo que la obra se aguanta durante las dos horas, únicamente por el ritmo visual. Es en este punto donde destaca George Miller y donde se plasma un cierto atrevimiento. 'Mad Max: Furia en la carretera' es el resultado de un gigantesco trabajo en la forma y en el tono: montaje, música y estética. Una evidencia que se plasmó en seis de los Oscar que se llevó, todos ellos en el apartado más técnico. Unmontaje magníficamente troceado que impregna de ritmo el film, que se vuelve aún más vertiginoso con la música heavy que dota de poder cada una de las escenas -la fuerza de la escena del punky con la guitarra eléctrica traspasa la pantalla-. El uso mínimo del plano general y la apuesta reiterada por planos cerrados y de curta duración contribuyen a generar una coreografía que no se para, que reposa de forma breve en el momento oportuno. Acierta convenientemente, porque se anticipa al hecho que el espectador sufra una sobredosis de adrenalina y caiga rendido por la saturación de acción. La estética está delicadamente cuidada, tanto en la imagen como en la vestimenta; se consigue representar la atmósfera que se desea. Formalmente es magnífica, excepto en los flashbacks que se le aparecen a Max Rockatansky durante el film y que no hacen más que romper la atmósfera, son más propios del universo telefilm. Ayudan a entender la personalidad de Rockatansky, sí, pero son innecesarios al ser una idea redundante: ya se denota por su personalidad solitaria y por la voz en off inicial.
Dentro de este estética violenta, destaca la apuesta del director por el mensaje feminista...que fracasa estrepitosamente. La obra empieza siendo fiel a la idea: diferencia el rol de protagonista del de héroe. El protagonista es Tom Hardy, al encarnar a Max Rockatansky, pero el rol de héroe no existe como tal, sino que existe el de la heroína. Charlize Theron representa a una mujer rapada, sin brazo, que, bajo el nada casual nombre de Imperator Furiosa, lucha contra un malvado después de haberle robado su tesoro más preciado. Un malvado que no atemoriza sino que recuerda a un profeta que, con falsas promesas sobre la vida y la muerte, se gana el favor del pueblo. La presentación feminista de Theron se aplaude, porque denota el atrevimiento de Miller. Rompe con la masculinidad de la saga y con cierto convencionalismo de la industria Hollywood. Pero no es tan idílico como pretende el film, ya que se destroza la intención. En uno de los primeros planos donde aparecen unas mujeres juntas, el film, muestra cuatro modelos de Victoria Secret con una manguera en la mano, mientras se mojan sus cuerpos tapados con una ropa minúscula. ¿Cómo se pretende defender una propuesta feminista, si la misma obra es quien perpetua aquello que se critica? ¿Aspira como film de acción comercial trascender a defensora de los derechos de las mujeres con cuatro modelos y ser catalogada de crítica religiosa solo con el antagonista? Pretenciosa y engañosa.
Debajo de una estética que roza la excelencia y un ritmo trepidante se consigue entretener al espectador más comercial. Sin ser nada de autor, ni rompedor tiene como gran éxito haber inaugurado Cannes. Quizás John Ford se quedo corto enterrando, solo, el western convencional.
¿Se puede hacer un alegato a favor del aborto a la vez que se defiende la vida con cabeza y hermosura? John Irving lo hizo en 1985, y casi quince años después y para cerrar el primer siglo íntegro de cine, adaptó su novela 'Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra' para que Lasse Hallström, con gran maestría, nos mostrase las vidas de los huérfanos de Nueva Inglaterra. Pero 'Las normas de la casa de la sidra' no es sólo la historia de estos ángeles no deseados, plantea dudas sobre las relaciones amorosas, sobre cuestiones éticas, con personajes imperfectos, con situaciones emotivas hasta las lágrimas, con mucho más de los que podemos esperar de una temática y narrativa tan convencional.
Revisando la película llego a la misma conclusión que la primera vez que pude disfrutarla, 'Las normas de la casa de la sidra' es algo más que la típica película bonita de Hollywood, algo más que el melodrama eficaz. Es una película tierna, pero no blanda; poliédrica, pero no contradictoria; ambiciosa, pero no excesiva.
Es posible que la película quiera abarcar más contenido de lo que un recipiente de dos horas de metraje permite, por eso alego que es ambiciosa: a la polémica y el debate abortista, se abren a mitad película dilemas sobre las relaciones personales y las decisiones vitales, frentes abiertos tras la salida de Homer Wells (Toby Maguire) del orfanato en el que ha vivido siempre para conocer otras realidades y para evitar así la práctica de abortos. Es entonces cuando se establece un curioso triángulo emocional entre Homer, el doctor Lanch (Michael Caine) y la bella Candy (Charlize Theron), con el teniente Wally (Paul Rudd), el esposo de Candy, en fuera de juego. Y para colmo, surgen otros conflicto entre el señor Rose (Delroy Lindo) y su grupo de recolectores de manzana entre los que trabaja Homer. Es una película apta para alérgicos al cine lento, puesto que a pesar de su cariz de cine clásico, siempre hay una acción desarrollándose.
El mayor acierto de la película es que no muestra a personajes planos ni estereotipados, todos incluyen una parte positiva y una cara más oscura: todos, el Buster (Kieran Culkin) rencoroso y el Buster leal y protector; un doctor Lanch con su corteza de cínico y frío, y un doctor Lanch tremendamente humano y solidario (este personaje adopta más roles al ser el más complejo de la película, mérito que le valió a Caine su segundo Oscar a Mejor Actor de Reparto); una Candy amable con todo el mundo, cariñosa y preocupada, y una Candy confundida por sus propios sentimientos. John Irving y Lasse Hällstrom redimen incluso al señor Rose, culpable de pecados que la mayoría considerarían imperdonables, con su actitud evidente de arrepentimiento.
Un melodrama sin malos pero con mucho mal, donde se muestra de forma brillante que la mayoría de veces las faltas son cometidas por personas inconscientes, confusas, ya sean los padres que abandonan a sus hijos, las niñas que acuden a la mala praxis, el señor Rose que malinterpreta sus sentimientos y pasiones, Candy y Homer que juguetean con los de los demás o el doctor Lanch que se lamenta de la pérdida de su hijo adoptivo. El ser humano es irreflexivo e imperfecto aunque intenta por todos los medios no serlo.
Es una película que te transporta a los tiempos y los lugares que nos enseñan, que permite empatizar fácilmente con los personajes, no creo que sea cursi ni sensiblera, quizás esté sazonado con especias naifs, pero es algo natural, los personajes son niños, y sin embargo, no se esconde la crudeza en ningún momento. Lo que la hace tan sentimental es su belleza, un guión ágil y limpio, detalles acertadísimos, y un retrato de la orfandad sincero, reflejado magnífícamente en los papeles de Buster y Mary Agnes (Paz de la Huerta). Tiene razón Sean Maguire cuando le dice a Will Hunting que no puede saber lo que siente sólo por haber leído Oliver Twist, pero esta película te aproxima bastante a esa sensación, es la magia del cine.
En resumen, una película apta para todos los públicos, entretenida y bella. De esas obras que se dejan ver anualmente sin provocar el hastío en el fan. Merece estar en todas las bibliotecas de cine.
Lo mejor: La complejidad de los personajes, imposible de predecir sus acciones o sus palabras Lo peor: Echo en falta algo de conflictividad entre los huérfanos, no me creo tanto buen rollo.
Homer Wells (Tobey Maguire) ha vivido durante toda su vida entre las paredes del aislado orfanato de St Cloud. Cuando llega a la adolescencia, el director del centro, el doctor Larch (Michael Caine), lo prepara para ser su sucesor. Pero el joven siente la necesidad de abandonar el orfanato y conocer el mundo. Cautivado por la belleza de una chica (Charlize Theron) que visita el orfanato, Homer decide que ha llegado la hora de partir.
El animador estadounidense que creó 'El alucinante mundo de Norman' (2012), Travis Knight, trae una de las películas de animación que más pueden sorprender este año, 'Kubo y las dos cuerdas mágicas'.
Una obra que nos recuerda mucho a las historias japonesas, pero que con el trabajo del stop-motion le dará una estética diferente y novedosa.
La historia nos traslada a un Japón fantástico, en el que el inteligente y bondadoso Kubo (Art Parkinson que aparece en Juego de Tronos) se ganará la vida contando maravillosas historias a los habitantes de un pueblo costero, entre los que estarán Hosato (George Takei), Akihiro (Cary- Hiroyuki Tagawa) y Kameyo (Brenda Vaccaro). Pero todo cambiará cuando accidentalmente llama a un espíritu mítico decido a llevar a cabo una venganza milenaria.
Kubo no tiene más remedio que huir y unirse a Mono, (Charlize Theron) y a Escarabajo (Matthew McConaughey) para salvar a su familia y resolver el misterio que rodea a su deshonrado padre, el más grande de todos los samuráis, jamás existido.
¿Tendrá éxito esta combinación de estilos? Para saberlo tendremos que esperar al 26 de Agosto de 2016, fecha de su estreno.
'Mad Max: Furia en la carretera' es una película de Warner Bros. Pictures, dirigida por George Miller. Perseguido por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig conducido por una emperatriz de élite: Furiosa. Escapan de una Ciudadela tiranizada por Immortan Joe, a quien han arrebatado algo irreemplazable. Enfurecido, el Señor de la Guerra moviliza a todas sus bandas y persigue implacablemente a los rebeldes en la Guerra de la Carretera de altas revoluciones.
La ganadora del Oscar Charlize Theron interpreta a la emperatriz Furiosa, os vamos a mostrar una entrevista donde nos cuenta lo duro que ha sido el rodaje para ella y sus relaciones con el director George Miller y el actor protagonista Tom Hardy.