El cine y las series parecen estar viviendo en un bucle... y nunca mejor dicho. Antes, los viajes temporales eran un escaparate para la creatividad y la innovación, pero en los últimos años, hemos sido testigos de una tendencia que parece no tener fin. No hay mes que no nos topemos con una película o serie que nos hable de cambiar el futuro o el pasado. ¿Por qué esta falta de originalidad ?
Películas como 'Regreso al futuro' (1985), 'Doce Monos' (1995) y 'Terminator' (1984) deslumbraron al público con sus tramas basadas en viajes en el tiempo. La posibilidad de cambiar el tiempo y las complejidades morales que surgían de estas acciones, cautivaron a muchos espectadores. Asimismo, series como 'Doctor Who' (2005), exploran la idea del viaje temporal de manera única, añadiendo aún más encanto al género.
Sin embargo, en los últimos años, hemos sido testigos de una avalancha de películas y series que reciclan la misma fórmula de viajes en el tiempo sin llegar a ofrecer nada realmente nuevo. Todos se han subido al barco, desde los reinicios de franquicias exitosas, hasta producciones independientes, el tema de los bucles temporales está en todas partes. Aunque algunas de estas producciones siguen siendo destacables, como es el caso de 'Todo a la vez en todas partes' (2022), es innegable que han perdido el factor sorpresa que alguna vez tuvieron.
Uno de los ejemplos más destacados de la repetición temporal es la serie 'Dark' (2017) de Netflix, que ofrece una trama muy enrevesada sobre viajes en el tiempo en una pequeña ciudad alemana. Fue bien recibida por público y crítica, aunque bebía y compartía similitudes con otras producciones como 'Stranger Things' (2016) 'Twin Peaks' (1990).
En cine las franquicias de superhéroes también se han subido a la ola. La saga 'X-Men', ha recurrido repetidamente a la manipulación del tiempo para reorganizar su línea temporal y presentar nuevos personajes. Incluso la exitosa 'Vengadores: Endgame' (2019) incorpora viajes en el tiempo en su trama, ofreciendo una emocionante conclusión y cerrando una de las mejores etapas de Marvel. También un recurso narrativo como es el multiverso, que hemos podido ver recientemente en 'The Flash' (2023) de DC Comics.
La falta de originalidad en la narrativa temporal se ha convertido en un desafío para cineastas y guionistas que buscan destacar en este mercado tan saturado. Películas como 'Project Almanac' (2015), 'Jacuzzi al pasado' (2010), 'El mundo de los perdidos' (2009), 'El mapa de las pequeñas cosas perfectas' (2021), 'Deja Vu' (2006), 'Seguridad no garantizada' (2012) incluso 'Indiana Jones y el dial del destino' (2023), no han sido notables y no han conseguido reinventar el género.
Pero no todo está perdido, Christopher Nolan nos sorprendió con 'Intererstellar', no sé conformó con lo de siempre y nos ofrece un desafió al presentar una trama más compleja y poco convencional.
El cine y las series de viajes en el tiempo y bucles temporales han sido parte integral del entretenimiento durante décadas. Aunque el encanto inicial de estas historias fue cautivador, la falta de originalidad y la repetición de fórmulas han llevado a un agotamiento del género. Sin embargo, la creatividad siempre encuentra una manera de brillar en la oscuridad y seguramente habrá nuevas producciones que logren reinventar el tema de los viajes en el tiempo para llegar a sorprendernos como antaño.
En los últimos años, hemos sido testigos del surgimiento de películas basadas en juguetes y han gustado tanto a jóvenes como a adultos. Desde el gran éxito de las películas de 'Lego', 'Trolls' o el renacimiento de 'Transformers', hasta el reciente estreno de la película de acción real de 'Barbie' protagonizada por Margot Robbie, el cine ha encontrado una nueva mina de oro en la nostalgia de los juguetes de nuestra infancia.
El éxito de estás películas no es casualidad. Estos juguetes han formado parte de la infancia de muchas generaciones y han dejado huella en la cultura popular. Al convertirlos en películas, un gran público se acercará para poder ver a estos personajes cobrar vida como siempre habíamos imaginado.
Uno de los ejemplos más destacados del éxito en este genero y que posteriormente intentarían aprovecharse las demás marcas es 'La Lego Película' (2014). La franquicia ha conseguido tener un humor muy particular, fresco e inteligente que atrae tanto a niños como adultos. Estas películas han conseguido una inmensa popularidad y han logrado crear su propio universo cinematográfico con 'Batman: La Lego Película' (2017), 'La Lego Ninjago Película' (2017).
Otro caso relevante es el de 'Barbie', el icónico juguete de Mattel que ha sido el sueño de muchas niñas durante décadas. La película ha gozado de un gran marketing y en sus primeros días está liderando la taquilla española. El salto a la gran pantalla y en carne y hueso, ha generado una expectación entre el público general, tanto los que jugaron con la muñeca como los que no. Una inspiración para todos.
Dado el éxito de estas películas, es natural preguntarse cuáles podrían ser los próximos juguetes que den el salto al cine. Aquí tenéis algunas ideas que podrían tener gran potencial:
1- Hot Wheels: Los populares coches de juguete podrían ser el punto de partida para una emocionante película de carreras y acción. Hay que tener en cuenta que este año se estrena 'Gran Turismo' y de ahí podrían sacar muchas ideas.
2- Playmobil: Aunque ya tuvieran su propia película en 2019, no supieron aprovechar la oportunidad y pasó sin pena ni gloria. Este universo de juguetes podría ofrecer muchas oportunidades para contar nuevas historias.
3- Nerf: Imagina una película llena de acción y aventuras, donde los niños se embarcan en una emocionante misión para salvar el mundo, estilo 'Spy Kids' (2001), utilizando los icónicos lanzadores de dardos de Nerf.
4-Furby: Los Furby han sido siempre misteriosos y adorables, y una película podría explorar su origen y enigmática capacidad para hablar. Podría estar inspirada en los 'Gremlins' (1984).
5-Tamagotchi: ¿Quién no ha jugado con su Tamagotchi de pequeño? Podrían hacer una historia donde estás mascotas cobran vida en la vida real, un mundo parecido a 'Digimon' (1999).
6- My Littlest PetShop: Una historia tierna y conmovedora que podría encandilar a los amantes de los animales y se podría concienciar de la importancia de cuidar a nuestras mascotas.
7- Cubo de Rubik: Un grupo de niños descubre un Cubo de Rubik diferente. Al completarlo, los transporta a un laberinto de colores y desafíos. Deben resolver cada color para poder salir de nuevo a su habitación.
8- Play-Doh: Aquí nos podríamos basar en una historia tipo 'Flubber' (1997). Donde un profesor encuentra una masa especial, la masa DOH. Con ella, intenta crear un monstruito que a la mañana siguiente cobrará vida.
9- Simon: Un grupo de adolescentes se ve envuelto en un misterio cuando encuentran un Simon muy antiguo en su viaje a Egipto. El desafío comienza y cada nivel será más complicado que el anterior. Podrían inspirarse en 'Jumanji' (1995).
10- Bola 8: Un adolescente encuentra una bola 8 mágica que puede predecir el futuro. Sin embargo, descubre que cada respuesta tiene consecuencias y debe tomar decisiones sabias para cambiar su destino.
Estas son solo algunas ideas para películas basadas en juguetes. ¿Cuál de estás películas te gustaría ver? ¿Hay algún juguete de tu infancia que te gustaría ver en la gran pantalla?
'El exorcista del Papa' nos ha traído a un Russell Crowe interpretando con un gran carisma a el padre Gabriele Amorth. Si la película, inspirada en los libros de Amorth, consigue funcionar en taquilla y en las plataformas de streamings, podría abrir la puerta a futuras secuelas, tal como sucedió con 'Expediente Warren' (2013) en su momento.
En este artículo vamos a explorar las posibles tramas para futuras secuelas, tomando como referencia los libros de Gabriele Amorth. Aunque nada de esto está confirmado, ni los títulos ni las historias, nos aventuramos a imaginar el potencial de esta saga. ¿Os gustaría más de 'El exorcista del Papa'? Aquí están nuestras propuestas:
1. 'El exorcista del Papa: Más allá de la razón'
Esta precuela nos llevaría a los inicios del padre Gabriele Amorth, adentrándonos en los primeros casos de exorcismo a los que se enfrentó. La trama se centraría en un caso particularmente aterrador que lo llevaría a descubrir la presencia del mal dentro del Vaticano. Amorth se vería obligado a luchar contra poderosas fuerzas demoníacas, cuestionando su propia fe y consolidándose como el exorcista del Papa.
2. 'El exorcista del Papa: El maldición ancestral'
Inspirada en uno de los libros escritos por Amorth, esta secuela exploraría una antigua maldición que ha sido transmitida a través de generaciones. Un joven descendiente de una familia afectada por esta maldición se enfrentaría a posesiones demoníacas y buscaría la ayuda de exorcistas para romper el ciclo de la oscuridad que ha atormentado a su linaje durante siglos.
3. El exorcista del Papa: En tierras lejanas'
En esta secuela, Gabriele Amorth sería enviado a una remota región del mundo donde se han reportado fenómenos sobrenaturales. La trama se desarrollaría en un entorno culturalmente rico y desconocido para Amorth, quien tendría que enfrentarse a prácticas espirituales y creencias tradicionales que desafiarán todos sus métodos habituales de exorcismo.
4- El exorcista del Papa: El último desafío
Después de décadas de luchar contra el mal en su papel como exorcista principal del Vaticano, Gabriele Amorth se encuentra al final de su carrera. Sin embargo, antes de retirarse, recibe un alarmante informe sobre una posesión demoníaca que desafía toda lógica.
Amorth se embarca en su misión final, enfrentándose a una posesión que va más allá de todo lo que ha experimentado antes. Con el tiempo en su contra, Gabrielle se une a un diverso equipo de especialistas en lo paranormal, incluyendo a una investigadora escéptica pero abierta a lo sobrenatural, y a un joven sacerdote lleno de fe. Esta sería la oportunidad de que el legado del padre Gabrielle Amorth se perpetúe en estas dos personas.
5- El legado de Amorth
Después de la saga de 'El exorcista del Papa', la historia continúa con un nuevo y escalofriante desafío para el legado del fallecido Gabriele Amorth. El grupo de investigadores paranormales descubre un antiguo y enigmático símbolo que parece estar vinculado a casos recientes de posesión demoniaca.
El padre Marcos y la investigadora Fellini, siguen los pasos de Amorth en su labor de expulsar a los demonios. Juntos, el equipo se embarca en un búsqueda para descubrir el significado del símbolo. A medida que la batalla se intensifica, el equipo descubre que el símbolo no solo está relacionado con las posesiones demoniacas, sino que también hay está ligado a una antigua orden secreta que ha protegido su poder durante siglos y que ahora, sin la presencia del padre Amorth, busca utilizarlo con fines oscuros.
En conclusión, las futuras secuelas de 'El exorcista del Papa' tienen un gran territorio por explorar, siguiendo los libros y los temas usados por Gabriele amorth, estás películas pueden ir desvelando secretos del exorcismo y crear desafíos intensos. Aunque estás propuestas son meras especulaciones, abren la puerta para lo que nos depare el emocionante futuro de esta franquicia.
El proyecto de 'El Rey León' iba como 'Rey de la Jungla'. El plan inicial era hacer una película sobre leones en África, pero no se sabía cuál sería la historia. Se escribió una historia original, algo que no se había hecho antes. Normalmente se usaban cuentos de hadas o novelas. Pero 'El Rey León' fue distinto. Se elaboró de cero, si bien cuenta con elementos de 'Hamlet', y un poco del Viejo Testamento,como la historia de José o Moisés.
El ciclo de la vida es el gran inicio de la película, un hermoso himno de cuatro minutos compuesto por Elton John y Tim Rice, que define el espíritu y el tema de la misma. Después de esta gran presentación, la primera frase que se oye en toda la película es de Scar, cuando atrapa a un ratón: "La vida no es justa, ¿verdad?" Además, en esta misma escena se presentan varios personajes que hablan por primera vez.
En 'El Rey León' se usaron por fin grandes técnicas del cine en una película de animación: planos secuencias, dolly, movimientos de cámara dramáticos, el cambio constante de perspectiva...
Siempre que hay una escena con luces y sombras, Scar permanecerá oculto en la penumbra, mientras que al otro personaje lo bañará la luz de la sabana, simbolizando así en todo momento la maldad del villano.
'Yo voy a ser el Rey León' es una de las primeras canciones de la película. Con ella se quería ofrecer el punto de vista vital y alegre de un niño. Vemos una imagen y dirección artística diferente del resto de la película. Colores más vivos y unas formas y diseños más llamativos para darle un aire más infantil. Se marca la división entre realidad y fantasía. Por eso hay cambios bruscos de ritmo, de tono y de idea. Todas las texturas y los animales de esta canción se inspiran en estampados africanos.
Justo al acabar la canción, cuando Simba y Nala despistan a Zazú, Nala se pone encima de Simba. Este momento tendrá más significado cuando avance la historia, ya que hacen lo mismo cuando son adultos y así Simba reconoce a su amiga.
'El Rey León' está lleno de momentos simbólicos. Antes de tener una gran charla con Mufasa, Simba mete su pata en la huella más grande que ha dejado su padre. Es lo que resume toda la película: algún día seguirá sus pasos. En la escena de las generaciones pasadas, las estrellas forman la constelación de Leo, aunque en realidad Leo no se ve desde el este de África.
'Preparaos' es la gran canción del villano. En la primera versión que mandaron Elton y Tim, la canción se titulaba 'Gracias a mí'. La letra era: "Gracias a mí, adios a Mufasa, gracias a mí a Simba le irá mal". Pero según evolucionó la historia, la canción se dirigió hacia la idea de que Scar conspiraba contra Mufasa. De hecho, originalmente la canción estaba pensada para después de la muerte de Mufasa, y no para antes. En la canción se trata a Scar como un dictador fascista dentro de la dinámica de la película. La idea del color amarillo sucio y negro era emular los colores de un noticiario antiguo. Fue una de las escenas más polémicas de la película, y se discutió hasta el final si quitarla o mantenerla en el corte final. Porque es un desfile al estilo fascista.
La escena de la estampida fue muy complicada porque los ñúes estaban hechos por ordenador. Fue la primera vez que se animaban animales por ordenador, ya que si no esta escena habría sido imposible. En cambio, Simba, Mufasa y Scar estaban animados a mano. Fue un trabajo muy duro para que todo quedara coherente y del mismo universo. Además, los efectos de las sombras, las nubes de polvo sobre todo ello, y el fondo pintado a mano producen un efecto asombroso. Y de fondo, la intensa música compuesta por Hans Zimmer culminada con gran pánico en la muerte de Mufasa.
Posteriormente llega la escena emotiva de Simba con su padre muerto. Un cachorro desesperado, corriendo de un lado a otro y que quiere que su padre despierte. No emite rugidos tristes. No sabe qué hacer y pide ayuda gritando, pero no hay nadie. Siempre es delicado el tratamiento de la muerte en los dibujos animados. En 'Bambi' (1942) la muerte no sale en pantalla, pero aquí Simba tiene que hacer frente a la realidad de un modo auténtico, personal y muy inmediato. Sobre todo porque este trauma define el resto de la historia.
En un principio Timón y Pumba iban a ser niños que crecían con Simba en el territorio de la manada, pero finalmente son unos mentores y amigos de Simba que le guían en su destierro. En las primeras conversaciones de los tres amigos se recalca la idea de culpabilidad: "Siempre hay que dejar el pasado atrás". Lo que nos conduce a la idea de la canción 'Hakuna Matata' y la filosofía de vida de Timón y Pumba.
La idea era que Simba diera la espalda a sus responsabilidades con un tono divertido y positivo. 'Hakuna Matata' es a 'El Rey León' lo que 'Bibidi Babidi Bú' a la 'Cenicienta' (1950) o el 'súper-califragilistístico-espialidoso' a 'Mary Poppins' (1964). En Disney hay una tradición de palabras que no significan nada, pero esta sí que tiene un significado en Kenia: "Sin problemas". La primera estrofa sin estribillo es sobre Pumba, pero al principio no era así. Todo empezaba con una estrofa de Timón. Cantaba sobre por qué no vivía con otros suricatos, porque eran animales sociales que trabajaban muy duro y a él eso no le cuadraba. En medio de 'Hakuna Matata', Timón y Pumba enseñan a Simba lo que comen. Al principio, toda la canción iba a ser sobre larvas, la canción del jabalí sobre divertirse y comer en la jungla. El otro cometido de esta canción era acompañar el crecimiento de Simba. Se muestra una sola escena por medio de fundidos en el tronco más largo del mundo. Y podemos ver por solo unos segundos a Simba de adolescente, siendo única vez que lo veremos así.
'La noche del amor': La escena de amor comienza con colores vivos y va pasando a tonos de atardecer. Y en los dibujos del fondo, el color va poco a poco cambiando, cada vez es más rosado. La canción la empiezan Timón y Pumba, que después se quedan fuera, y nos quedamos con la hermosa letra cerca de Simba y Nala enamorándose. Es de las mejores escenas románticas que se ha hecho en una película de Disney. Queda muy dulce, las miradas entre ellos y cómo juntan sus cabezas, todo en una toma. Y se termina con los lagrimones de Timón y Pumba.
Simba inicia su camino de regreso en la escena en la que persigue a Rafiki. Es la contrapartida de cuando huye del reino por los árboles de espinas. Cuando Simba regresa a su casa, vemos que el reino está desequilibrado. No hay colores alegres, no queda agua ni comida, las hienas han roto el ciclo de la vida. La música en esta escena aporta gran parte del mensaje emocional. Con el buen rey, llega el buen tiempo; con el malo, viene la sequía. Cuando el Rey se va de su reino, sus tierras se secan y mueren. Y las nubes cubren todo el reino desde entonces.
En la escena en la que Simba se enfrenta a Scar, la acción se vuelve más oscura. En el momento en que empieza la pelea, la tormenta está justo sobre ellos, como para enfatizar la lucha. Scar anuncia que Simba es el responsable de la muerte de Mufasa. Esta parte es como una escena en un tribunal, el juicio de Simba, y Scar es el juez, caminando de un lado a otro y acosándolo a preguntas. Y llega un gran paralelismo. Simba a los pies de Scar intentando subir a la Roca del Rey, justo lo que le pasó a Mufasa durante la estampida. Hay un incendio debajo de Simba provocado por los rayos. El fuego se desplaza de izquierda a derecha, igual que la estampida. De este modo se crean un montón de mensajes visuales acerca de la relación entre Scar y Simba, igual que se había hecho antes entre Scar y Mufasa. Cuando Scar le confiesa a Simba que mató a Mufasa, el verdadero Rey se abalanza sobre su tío y todo se vuelve totalmente rojo, hasta que finalmente Scar es atacado por sus propios esbirros, todo muy shakespeariano. Finalmente llega la lluvia para la era de un nuevo reino.
La película se cierra como empezó. Con el ciclo de la vida, presentando a la próxima generación. Y como curiosidad, el hijo de Simba y Nala se llamó Fluffy en el guión de 'El Rey León'.
Si sois de los que habéis escuchado hablar de la serie pero todavía no os han dado razones suficientes para comenzar a verla, quedaros, este es vuestro artículo.
El 25 de Abril se estrenaba en HBO la segunda temporada de 'The Handmaid´s Tale' (El cuento de la criada. 2017) una serie badasa en la novela de Margaret Atwood. La serie se centra en un futuro cercano donde existen sociedades que utilizan a las mujeres fertiles como criadas que se verán sometidas a violaciones rutinarias para quedar embarazas y darles hijos a sus dueños.
Razón número 1. De manadas, lobos solitarios y otras especies.
Vivimos una época en la que ni la justicia esta de nuestra parte, donde la linea que separa el abuso de una agresión sexual es tan delgada que se rompe con mirarla, una época de manadas, lobos y todo tipo de fauna violenta. Por lo que más que nunca se necesitan contar historias como la de 'The Handmaid´s Tale'.
Hace un tiempo que en Hollywood se lucha por los derechos de la mujer, recientemente con la utilización del eslogan #MeToo un lema que reivindica que las mujeres no pueden encajar facilmente en una estructura que ya ha sido codificada para los hombres. Este mensaje es perfectamente representado en 'The Handmaid´s Tale'. La protagonista de nuestra serie, es una mujer que ha sido atrapada, adoctrinada y violada no solo por su dueño si no por una sociedad entera donde coloca a la mujer en el último escaño.
'The Handmaid´s Tale' actua como espejo de la realidad que vivimos. Trata de enviar un mensaje directo, sin censuras y muy valiente. Un 'callate la boca' al juez que voto por la absolución de la manada, un 'haz algo gilipollas' a todos los que sabían del caso Westein. Sin duda es la serie perfecta para entender el mundo en el que vivimos y tratar de cambiarlo.
Razón número 2. Elisabeth Moss: Historia Impresa.
Sin lugar a duda, una de las razones por las que no puedes perderte 'The Handmaid´s Tale' es por la interpretación de Elisabeth Moss, la ganadora del Premio Emmy y el Globo de Oro como mejor actriz de drama de televisión en 2017.
La actriz ya es para muchos un simbolo del feminismo, su personaje no sería posible sin su constante lucha por los derechos de la mujer. Durante la recogida de su premio en los Globos de Oro hizo un emotivo discurso símbolo de la pasión y el empeño con el que interpreta a su personaje Offred.
"Somos las personas que no estaban en los papeles. Hemos vivido en los espacios en blanco al margen del texto. Eso nos dio más libertad. Vivíamos en los huecos entre las historias. Marget Atwood, esto es para ti y para todas las mujeres que vinieron antes y después de ti que fueron lo suficientemente valientes para hablar claro en contra de la intolerancia y la injusticia y para luchar por la igualdad y la libertad en este mundo. Ya no vivimos en los márgenes de las páginas. Ya no vivimos entre los huecos de las historias. Ahora somos la historia y estamos escribiéndola nosotras mismas".
Este discurso demuestra que cuando sientes y piensas como tu personaje, se consiguen actuaciones estelares. Elisabeth Moss es capaz de transmitir toda la dureza e impotencia que sufren estas criadas con tan solo su mirada.
Razón número 3. Todo lo que es bueno es bello.
'The Handmaid´s Tale' demuestra que puede estar al nivel de una producción cinematográfica, encuadres con estructuras perfectas casi con el objetivo de buscar la proporción áurea en cada uno de sus planos.
La simbología y la colorímetria posiblemente sean los puntos más destacables a nivel técnico. En muchas ocasiones con referencias religiosas, por ejemplo en el caso de las esposas siempre van vestidas de azul evocando a la Virgen María, mientras que las criadas van vestidas de rojo representando la fertilidad y la sangre, al mismo tiempo estos vestidos también representan a María Magdalena, la pecadora arrepentida de la Biblia.
'The Handmaid´s Tale' tiene muchas referencias religiosas y pictoricas que se podrán apreciar en su apartado técnico. En el aspecto sonoro destaca la voz en off de la protagonista que nos irá conduciendo a lo largo de la historia, así como su banda sonora.
Razón número 4. Opinión significa decir o pensar una idea de algo.
'The Handmaid´s Tale', es una serie que habla de temas controvertidos y por lo tanto puede llevar a muchos debates muy relacionados con la actualidad. ¿Realmente estamos lejos de ese mundo distópico que nos plantea la serie? ¿Solo las mujeres pueden percibir en toda su magnitud la historia que se narra y captar el desgarro de los personajes? ¿A favor o en contra de los vientres de alquiler?
Estas son solo algunas de las cuestiones con las que podríamos debatir en la cafetería de nuestro barrio, lo que esta claro es que 'The Handmaid´s Tale' quiere hacernos participes de esta historia, que reflexionemos sobre lo que ocurre en la actualidad y que nos planteemos que seguir así solo nos puede llevar a un sitio: La Republica de Gilead.
Razón número 5. Solo tienes que encender la televisión.
Si tu razón por la que no ves 'The Handmaid´s Tale es que no tienes HBO y no tienes pensado suscribirte, se acabaron las excusas. Atresmedia ha comprado los derechos de la serie y pronto se podrá ver en abierto en alguno de sus canales.
La ficción llegará a nuestros televisores con el titulo en castellano 'El cuento de la criada' y parece que va a dar de que hablar para un tiempo largo, ya que los productores de la serie plantean una tercera temporada.
Si os estáis preguntando si 'Black Panther' (2018) será un antes y un después en el Universo Cinematográfico de Marvel, la respuesta es no. Lo comentaremos en la última parte del artículo, pero ahora vamos a analizar el fenómeno de la nueva película de la casa de las ideas.
Como ya pasó con 'Wonder Woman' (2017), 'Black Panther' está arrasando en taquilla. La gente quiere ver personajes nuevos, historias de países diferentes. Todos nos sabemos de memoria los orígenes de Batman y de Spider-Man, sus traumas y sus preocupaciones, no nos hacen falta más reinicios de estas historias. El público ha hablado y las franquicias parecen que están respondiendo, por fin veremos más personajes del gran repertorio que tienen DC y Marvel. Aun así, hay que ir con cuidado y hacer las cosas con cabeza, no queremos que cada año haya veinte películas de superhéroes nuevos y solo dos que realmente merezcan la pena.
Marvel ha cambiado su típica forma de hacer sus películas de superhéroes desde que llegó a manos de Disney. Consigue que 'Black Panther' sea para un público más adulto y, sobre todo, que los más pequeños de la casa también puedan disfrutar, no como en 'Deadpool' (2016). Una historia totalmente nueva, Wakanda (como Themyscira) sale a luz, tanto para los espectadores como para el Universo de Marvel. Atrás queda lo vivido con 'Thor: Ragnarok' (2017), que era un cúmulo de chistes en los momentos menos inapropiados y con el Vengador más serio. En 'Black Panther' consiguen llegar a tener tensión y no romperla con una capa de levitación que te da empujones en medio de una gran pelea. Esto es lo que necesitaba Marvel.
El apartado de villanos es brillante. Desde la primera aparición de Loki, cuando aún era un ser malvado, no veíamos a villanos con buenas motivaciones. Apocalipsis, Ultrón, Hela, Dormammu, Doomsday... Todo era destruir el mundo, sin más razón, sin una motivación detrás. Queríamos villanos con doble personalidad, villanos reales. Un Luthor como en 'Batman v Superman: El amanecer de la justicia' (2016), que quería acabar con un ser que puede destruir la humanidad, para salvar su tierra. En 'Black Panther' encontramos un primer villano de carne y hueso al que adoras. Es un mercenario, roba y mata por el dinero. Estamos hablando de Ulysses, interpretado magistralmente por Andy Serkis, al que poco a poco se le va olvidando (aunque parezca increíble) por la irrupción a mitad de la película de Killmonger (Michael B. Jordan). Killmonger llega a derrotar a Ulisses y al propio Rey de Wakanda, pero como siempre es insuficiente en una película de superhéroes, el villano no logra hacerse con el reino.
Tenemos todos los ingredientes que siempre hemos reclamado a Disney: una película más adulta, un villano a la altura, nuevos lugares y personajes, tramas que reivindican lo mal que realmente está el planeta (la pobreza y la riqueza). La guinda que podría haber rematado el pastel, si Marvel o Disney se hubieran atrevido, sería un final más inesperado. Podría haber ocurrido que, cuando se derroca al Rey de Wakanda, la única manera de mantener el control en el país fuera pasando el manto de Pantera Negra a su inteligente hermana Shuri. Se habría apreciado que, por una vez, algún superhéroe de la franquicia muriera dignamente a manos de un gran villano. Sí, sabemos que Quicksilver murió en 'Vengadores: La era de Ultrón' (2015), pero, seamos sinceros, ni a Ojo de Halcón le importó.
Aparte de ceder el manto de Pantera Negra, a la película le faltó, como siempre, algo de realismo en las escenas de acción. Si le cortas el cuello a una de las guardias de Wakanda, como mínimo un poco de ketchup (aunque visto lo visto con el ojo de Thor...). Aún así, esperemos que haya más películas como 'Black Panther' en el futuro.
Para terminar, como decíamos al comienzo, 'Black Panther' por desgracia no será un antes y un después en el Universo Cinematográfico de Marvel. ¿Por qué decimos esto? Porque la próxima película de la compañía es la esperada 'Vengadores: Infinity War' (2018), donde se juntarán Iron Man, Capitán América, Spider-Man, Doctor Extraño, Ant-Man, Hulk, los Guardianes de la Galaxia y el reciente "humorista", el todopoderoso Thor. ¿Creéis que pueden conseguir una película tan adulta como 'Black Panther'? ¿Podrán mantener la tensión con el esperado Thanos? ¿O en mitad de una pelea los Guardianes y Thor jugarán a las canicas? Cada vez queda menos para averiguarlo, pero promete ser una de las películas más importantes de la era Marvel. Gracias, 'Black Panther'.
Vengo a defender la trilogía de 'Cincuenta sombras de Grey' (2015 - 2018) y el tema de las adaptaciones de libros a imagen y el cine comercial.
En 2015 se estrenó la primera película que forma esta trilogía basada en los mundialmente conocidos libros de E. L. James. Fue un estreno donde se recaudaron 570 millones de dolares en todo el mundo. Pero estas cifras no enmascaran la realidad, pues los fans no estaban contentos con el reparto. Ni Dakota Johnson ni Jamie Dornan encajaban en el rol de los personajes que habían seducido a tantos millones de espectadores, hasta el punto de llegar a solicitarse publicamente por parte de alguna asociación americana (tan típico en ellos) un cambio de actores.
Entiendo y mucho cuando aparecen críticas a una película que no es fiel a los libros. No lo comparto, pero lo entiendo. Muchos quieren ver en la gran o pequeña pantalla los personajes que ha formado en su cabeza, los escenarios, las voces e incluso los colores que crea la mente a partir de las líneas de texto. Si esto no se cumple puede llevar a convencer a algunos y a cabrear mucho a otros.
Lo que me sorprende es cuando hay grandes cantidades de críticas negativas y quejas sobre un producto audiovisual que es totalmente fiel a su producto originario ya sea un libro o un cómic. Esto es lo que ha pasado con 'Cincuenta sombras de Grey' y en especial con la tercera entrega. El público se quejaba porque era demasiado fiel a la historia original, las escenas de sexo eran las mismas, la trama también, la resolución final es idéntica...y así con todo. ¡Y AL PÚBLICO NO LE GUSTABA ESTO! Si son diferentes, mal. Si son iguales, mal...
No está escrito en ningún sitio que una adaptación tenga que ser exactamente igual en imagen como en papel. Es más en muchos casos esto es técnicamente imposible por cuestiones de presupuesto, de realización o porque lo que en papel puede ser posible, en imagen igual no lo es. No hay nada de malo en tener dos historias diferentes pero bajo el mismo sello. Por ejemplo, en 'The Walking Dead', los comics narran una historia, la cual la serie respeta, pero el camino que toman sus personajes es distinto, y los dos son igual de buenos.
En el caso de 'Cincuenta sombras de Grey', se nos presenta un producto para las masas, cine puramente comercial al igual que sus libros. Cumple con lo que promete, no busca que le encuentres sentido a nada, ni que salgas de la sala pensando en 'que te han querido decir', escapa de esto. Busca evadir a los espectadores, despertar su libido. No vayas al cine pensando que lo que te van a dar no encaja con la idea que te formaste en la cabeza al leer los libros, ¡NO!, ve al cine a DES-CO-NEC-TAR. Déjate llevar por la sensualidad, la música, el erotismo.
El cine comercial también es cine, y el 99,9% de las veces es satisfactorio. El rechazo que se desprende hacia él es fruto de la 'pedantería' y el afán por ser unos 'culturetas' baratos. Escapar de este cine de forma despectiva y agresiva, en mi humilde pero directa opinión, hace que le des la espalda a la cultura.
Hace un par de semanas, USA Todaypublicaba una información que volvía a poner la última película de Ridley Scott en el ojo del huracán: Mark Whalberg había cobrado 1'5 millones de dólares frente a los 10.000 dólares de su protagonista, Michelle Williams, por el mismo trabajo realizado. Si en noviembre 'Todo el dinero del mundo' (2017) se convirtió en noticia (tiempo antes de su estreno) por causas ajenas al producto, ahora lo vuelve a hacer por la hipocresía de su director.
Fotograma de 'Todo el dinero del mundo', Scott debe sentirse como Williams en esta imagen tras el destape de la última polémica
El debate sobre si Kevin Spacey debía o no debía ser eliminado del reparto una vez se dieron a conocer las distintas denuncias contra el artista de New Jersey por acoso sexual admite varias posturas. La mía distingue entre la labor como actor y el comportamiento humano. Spacey es uno de los mejores actores de su generación, y eso es inmutable, aunque en su vida privada se dedicase a devorar bebés. Su vida delictiva es responsabilidad del fiscal y del poder judicial. Aunque es compresnsible que se relegue al temible Keyser Socer al ostracismo profesional como consecuencia de estas acusaciones, cómo ya hiciesen en 'House of Cards', nadie quiere trabajar con un pervertido que abusa de su posición de poder. Menos comprensible resulta que se le expulse una vez ya se ha grabado la película (es un concepto casi propio del universo Black Mirror, imagínense que en unos años en lugar de ver a Kevin Spacey veamos un borrón gris y una voz distorsionada en 'American Beuty' (1999)o en 'L.A Confidential' (1997)), sobre todo por los costes que esto implica.
Sobre los costes de producción precisamente deriva la segunda polémica. La elección en un primer momento valiente de Ridley Scott ha acarreado, finalmente, más abucheos que aplausos. Tras la sustitución de Spacey por Christopher Plumber (a simple vista mejor opción desde un primer momento, ya que parte con la edad del personaje que le toca encarnar, y porque el canadiense, casi nonagenario, está viviendo su época más fructífera en la gran pantalla), el director anunció que ningún miembro del antiguo reparto cobraría por repetir las escenas. Afirmación desmentida por las informaciones del USA Today.
Caracterización de Kevin Spacey en 'Todo el dinero del mundo', quizás el escándalo protagonizado estos últimos meses le haga envejecer tan rápido
En esta ocasión, peor le va a sentar el remedio que la enfermedad a Ridley Scott. El caballero de la corte de Isabel II no se ha comportado como tal, es más, la etiqueta de mentiroso difícilmente se la va a quitar de encima, como la de acosador Kevin Spacey, que por cierto, está ya en rehabilitación tratando su adicción al sexo. Sin embargo, esto no será tampoco impedimento para ir a ver la película, ni para menospreciarla. Película que tiene una pinta muy atractiva, y casi todos los ingredientes para tratarse de un buen thriller, a pesar de que Mark Whalberg forme parte del reparto.
Mark Whalberg, ese hombre que ha demostrado tener más dotes como sindicalista que como actor. Al igual que a mí (y a diferencia de Michelle Williams), a él no parecía importarle que Spacey saliese en la película, ventaja que tomó para condicionar su permanencia en el elenco a una mordida salarial que no le correspondía. Las amenazas parecieron surtir el efecto deseado, pero tras el destape del USA Today, la presión del movimiento Time's Up y de personalidades del mundo del cine como Jessica Chastain (una de las primeras en hacerse eco de la noticia), Whalberg ha tomado de su propia medicina y le ha tocado donar ese kilo y medio precisamente al movimiento Time's Up. Lo más curioso de todo es que ambos actores están representados por la misma agencia: William Morris Endeavor Enterntainment. Más de uno apuntaba por ahí que si hay un actor que merece ser mileurista, ese era precisamente Mark Whalberg. Pero como se dedica a hacer blocksbusters de medio pelo como 'Transformers: El último caballero' (2017)o 'Día de patriotas' (2016), resulta que es uno de los mejores pagados de la industria, que como dijo Lauren Bacall: "Es una mierda". Pero hablemos de cine, no del mercado. Por lo que respecta a uno y otro, Michelle Williams hizo llorar hace poco a más de uno (un servidor se incluye) con su interpretación en 'Manchester frente al mar' (2016), y la otra cinta en la que apareció el año pasado, 'Certain Women', apenas exhibida en nuestro país, es un relato de historias cruzadas sobre mujeres trabajadores bello y desolador, otra gran demostración de buen cine de la directora indie Kelly Reichardt. Mientras que la única aparición significativa que recuerdo de Whalberg en un film de mi agrado (lamento que 'Infiltrados' (2006) me parezca una obra sobrevaloradísima donde Scorsese nos cuenta por enésima vez la misma historia ya gastada y artificiosa) es 'The Fighter' (2010); película de David O.Rusell en la que un protagonista Whalberg se queda sin protagonismo por culpa de dos magníficos secundarios: un moscardón anoréxico aunque energético que no para de revolotear al rededor de la pantalla llamado Cristian Bale y una majestuosa Melissa Leo, de hecho, al salir del cine da la sensación que el director le ha dedicado demasiado tiempo al personaje equivocado. Ya la forma en la que cada uno llegó a ser estrella de cine dice mucho. Whalberg era un pijo gamberro con un cuerpo bonito que se dedicaba a rapear sin camiseta y a ganar pastizales como modelo de gayumbos. Diré más, hasta hace poco pensaba que Whalberg era de esos luchadores de la WWE reciclados al celudoide como DaveBautista o Dwayne Johnson (perdonen mi ignorancia), quizás la culpa sea de David O. Rusell o quizás de su medio registro actoral: al menos The Rock tiene carisma. Williams se emancipó con quince años para poder alcanzar una meta: dedicarse a la actuación. Williams es de las que ha hecho más teatro que publicidad. Menos mal, que al final el dinero no lo es todo en este mundo. Y sinceramente espero que 'Todo el dinero del mundo' me fascine. Mientras esperamos, les dejo con este magnífico videoclip de Whalberg cuando se hacía llamar Marky Mark. E
Hace unas semanas se confirmaba la noticia que tanto se había rumoreado: Disney compraba 21st Century Fox por 52.400 millones de dólares. Pero, ¿de qué modo puede verse afectada la industria del cine con esta compra?
En teoría, esta compra puede permitir la unión de personajes y películas, expandiendo aún más si cabe un universo cinematográfico. Por ejemplo, ahora muchos fans podrán ver juntos a los X-Men y Los Vengadores o incluso a Deadpool haciendo bromas con Tony Stark, pero no solo afectará a los superhéroes, esta compra multimillonaria hace que Disney adquiera los derechos de 'Modern Family', 'Los Simpsons' (1989-act.), 'Perdida' (2014), 'Alien' (1979) o 'Avatar' (2009) entre otros, agrandando el monopolio que tenía Disney sobre el mercado.
Este monopolio evidentemente afectará tanto a la calidad de las producciones de Disney como al contenido del resto de plataformas como Netflix o HBO, que pueden verse limitadas a la hora de adquirir los derechos de algunos personajes o películas. Y es que tener competencia siempre ha sido positivo, la competencia te hace estar alerta y te mantiene fuerte, buscando contenido novedoso y creativo. Ahora Disney puede relajarse, sabiendo que se ha convertido en todo un imperio cinematográfico.
El acuerdo también incluye la compra de National Geographic, que ahora podría dar un cierto giro y realizar todavía más ficción propia. Además, también se llevará el 40% de Sky, el streaming de Hulu, Endemol y Fox Sport.
¿Tendremos ahora la marca de Disney en todos estos productos? En principio el contenido de Disney sí que tendría una huella y marca personal, pero no van a poder transformar todo, y por lo tanto cada saga o serie mantendrá su propia línea como hasta ahora. Por ejemplo, en el caso de 'Deadpool' (2016), seguiría teniendo calificación R aunque Disney intentará dejar parte de su huella en la saga. Porque como hemos podido ver en 'Thor: Ragnarok' (2017), (Spoiler) en la escena del ojo no hay ningún tipo de sangre.
Las alarmas están en todas las sagas. Sin ir más lejos, a la compañía siempre se le ataca diciendo que mete un humor desmedido en cada película o saga que adquiere, como algunos fans ya se quejan desde hace tiempo de las películas de Marvel o más recientemente en 'Star Wars: Los últimos Jedi' (2017).
Lo malo de que una superpotencia tenga tantos derechos es que puede que sus productos se acaben pareciendo demasiado. Aunque siempre queda una pequeña esperanza, ya que, aunque hace ya unos años Disney adquiriera Pixar, la compañía de la lámpara sigue diferenciándose de otras películas de animación, como también hemos podido comprobar en 'Coco' (2017).
Y Disney parece no tener freno. Ahora Walt Disney está en tramites para lanzar su propia empresa de servicios digitales y competirá contra HBO y el rey del streaming Netflix. ¿Podrán aguantar estas empresas o sucumbirán también?
Seguramente muchos acusarán de la poca audiencia que tienen las series españolas con respecto a las series de otros países a su calidad, a no tener un reparto tan conocido, o incluso a la falta de innovación. Pero lo cierto es que el enemigo lo encontramos dentro de casa, en las normas que imponen las cadenas a la hora de establecer la parrilla.
En España lo normal es que las series duren en torno a 70 minutos, a los que hay que añadirle los minutos de publicidad por lo que una serie como 'La Casa de Papel' (2017)que suele comenzar con suerte a las 22:45 acabaría sobre las 00:00. Todo esto sin llegar a contar los cortes publicitarios y los minutos de recordatorio o de previa que suele introducir Antena 3. En comparación, en EEUU y Reino Unido las series suelen durar de 30 a 50 minutos, también sin contar los cortes publicitarios y siempre teniendo en cuenta que encontraremos excepciones.
Esta duración tan larga en España se debe a la programación, y por lo tanto afecta considerablemente a la narrativa de las series, creando tramas paralelas innecesarias o personajes de relleno que solo sirven para crear contenido de paja y llegar al tiempo establecido de 70 minutos.
No solo va a afectar en el argumento de la serie, sino que también crea un efecto de abandono en los espectadores. Actualmente estamos en un momento de saturación ficticia donde no es de extrañar que los seriéfilos abandonen series por sus largas duraciones. ¿Por qué voy a elegir una serie pudiendo ver dos de la misma calidad invirtiendo el mismo tiempo?
Esta planificación de la parrilla también afecta a que cada vez sea más difícil introducir sitcoms de 30 minutos en la programación española. Esto hace que todos nuestros productos sean muy similares y que tarde o temprano se asemejen a la telenovela por la cantidad de personajes, tramas o enredos que se han ido añadiendo para llegar a esos 70 minutos que nos marca la cadena. Por suerte, parece que hay cadenas como Movistar+ que apuestan por series que se adapten al frenesí de esta época, como es el caso de 'Vergüenza' (2017), una sitcom española de producción propia.